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La Real, contra un héroe de Arrasate

En un Levante al que le está costando levantar el vuelo, Aitor
Fernández despliega sus alas con más fuerza que nunca. El portero de Arrasate, indiscutible para Paco López desde su llegada, vive entre dos aguas, ya que a uno de los momentos más dulces a nivel individual se le une el disgusto de que su rendimiento bajo los palos no esté ayudando al conjunto granota, que recibirá a la Real desde los fatídicos puestos de descenso. A pesar de que la preocupación colectiva empaña su rendimiento individual, ése que ya el año pasado le colocó entre los mejores guardametas de la competición, Aitor trata de exhibir músculo en las horas previas a ponerse delante de la artillería más pesada que conforman Willian
José y compañía.

Su reciente actuación contra el Barça, que no pudo derribar su muro hasta los minutos finales, le granjeó infinidad de titulares. El guipuzcoano mantuvo al Levante vivo en el Camp Nou y solo un balón robado por los azulgrana cerca de su área permitió que Messi mandara el balón a las redes en el minuto 75 con un disparo cruzado certero. El decisivo papel que tuvo para evitar una goleada más sonrojante se refleja en unos datos esclarecedores: ese día sumó 12 intervenciones a la estadística, el mejor registro de un portero en la presente Liga 2020/21. Está que lo para, prácticamente, todo.

Cariño desde Zubieta

Aitor
Fernández es un viejo conocido por la secretaría técnica de la Real, que ya sondeó su futuro hace dos años, a principios de 2018, justo unos meses antes de que abandonara el Numancia para enrolarse en las filas del Levante. El propio jugador nunca ha ocultado su predilección por el club txuri urdin y en una entrevista a MD, unos días antes de hacerse oficial su aterrizaje en el Ciutat de Valencia, ya soltó a los cuatro vientos que “sería un sueño jugar en la Real”.

Sin embargo, esos caminos nunca se han entrelazado porque la Real apostó en su día por Miguel
Ángel
Moyá y con la salida de Gero
Rulli, insistió con Álex
Remiro. Son ellos dos los guardianes de la portería blanquiazul. Aitor
Fernández, mientras tanto, se ha convertido en tres temporadas en uno de los buques insignia del Levante. No en vano, el club granota le puso sobre la mesa en noviembre de 2019 una renovación hasta 2023, con una cláusula de rescisión de 30 millones, que el jugador firmó sin dudarlo.

Su relevancia bajo los palos se palpó desde el principio. La salida de Oier
Olazabal le catapultó a la titularidad en su primera campaña, en la pasada temporada hizo un pleno de partidos en Liga (38) encajando 51 goles y en la actual, mermado por algunas molestias, no ha podido tener tanta continuidad (13 tantos en 10 apariciones), pero vuelve a estar en forma.


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