Ícono del sitio La Neta Neta

Los Celtics dan el gran golpe

Los Celtics dan el gran golpe

Los Boston Celtics dieron un memorable golpe sobre la mesa para dinamitar las Finales de la NBA con un último cuarto para el recuerdo. Un parcial de 17-0 y cinco minutos sin anotar para los Golden State Warriors en el período definitivo, que terminó con un demoledor 40-16 favorable al conjunto visitante, dieron un giro de guion inesperado a la eliminatoria por el título del 75 aniversario. Nada más comenzar, los de verde rompieron la imbatibilidad del Chase Center, que se estrenaba en unos playoffs este curso y registraba un balance de 9 victorias y ninguna derrota. 

El primer asalto, que finalizó con una victoria sin paliativos por 108-120, se resolvió incluso sin la aportación anotadora de Jayson Tatum, desaparecido pero innecesario ante el festín ofensivo desatado por Jaylen Brown y apuntalado por Derrick White y Al Horford.

La estrella visitante se quedó en un pobre 3 de 17 en tiros de campo y eso no le importó lo más mínimo al debutante Ime Udoka, que supo ajustar con frialdad y acierto tanto en defensa como en ataque, sin miedo a quitar el balón de las manos de su referente. El técnico, además, contó con el apoyo de la mejor exhibición ofensiva de la temporada para su equipo. Con 21 triples de 41 intentos (51,4%), los Celtics le dieron a probar su propia medicina a los Warriors, que se deshincharon sin previo aviso y tras llegar a dominar por 15 puntos en el tercer cuarto. A pesar del buen partido de Stephen Curry, autor de 34 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, el bloqueo de los hombres de Steve Kerr fue antológico.

Una vez más, tras unos playoffs de fantasía, Al Horford se creció y rehusó encarar el ocaso de su carrera. Con 35 años, arrancó sus primeras Finales de la NBA con 26 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias, además de un 6 de 8 en triples que representa su mejor marca en toda su trayectoria. El papel del veterano rompió los esquemas de Kerr, incapaz de hacer reaccionar a los suyos ante la facilidad del rival para ver el aro, una auténtica piscina en el último cuarto –7 triples consecutivos para arrancar y un 9 de 12 en al término del período–. 

Jaylen Brown, con 24 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias, animó la remontada de Boston sumando 10 puntos en los primeros compases del último período y rescatando la mala noche y la falta de carácter de Tatum, algo que ya hecho en más de una ocasión esta temporada. Luego, para redondear la historia y dar crédito a todos los estamentos, Derrick White, el hombre que llegó para reforzar la plantilla en febrero como apuesta de Brad Stevens desde los despachos, se las metió de todos los colores y hasta en la cara al profeta en su tierra (21 puntos y 5 triples).

El partido arrancó con un recital de récord para Curry, que con 6 dianas en 8 intentos desde el perímetro hinchó de confianza a los Warriors. Nadie había metido tantos triples en un solo cuarto de las Finales de la NBA, y sus 21 puntos fueron la mayor anotación en un período inaugural de la eliminatoria por el título en los últimos 50 años. El arranque del señor de los triples, el mejor tirador de la historia, fue digno de la celebración del 75 aniversario de la liga, pero la épica del ‘30’ no sirvió a los locales para despegarse en el marcador.

Tras el 32-28 inaugural, los Celtics supieron apretar los dientes en defensa después de verse 10 abajo con las dianas de Klay Thompson (15) y Otto Porter Jr. (12), también inspirados desde el perímetro. Tatum no ejecutó, pero si abrió espacios y repartió asistencias –13, su récord personal y mejor marca para un debutante en unas Finales– sin perder más que dos balones. “Intenté impactar el juego de otras maneras”, comentó el ‘0’ sobre su mala noche de tiro. “Si sigo tirando mal pero ganamos, lo acepto”. Supieron aprovechar sus pases Brown y Smart (18 puntos y 4 triples) con un encuentro portentoso en el tiro y, como no, en defensa, la especialidad de estos Celtics. 

Los ajustes de Udoka y el acierto colectivo de tres, con un parcial de 7-19 para cerrar el primer tiempo, le dieron a Boston una ligera ventaja al descanso (54-56). Quedó de relieve, antes del descalabro final, que la laxitud defensiva de los Warriors les podría traer dolores de cabeza, y así fue.

Con 20 triples, 11 para Golden State y 9 para Boston, los dos equipos arrancaron la batalla por el título sumando otro récord al descanso: nunca se habían metido tantos tiros de tres en una mitad de las Finales. Los de Massachussets estaban jugando el juego del rival, el tiro de perímetro, rozando la excelencia. 

El segundo tiempo empezó, a pesar de ello, con buenos presagios para Golden State. Después de quedarse en blanco en el segundo cuarto, Curry volvió a encontrar el aro mientras Draymond Green (4 puntos, 11 rebotes y 5 asistencias) y Kevon Looney (4 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones) daban un recital en la pintura. El dominio en el rebote y 6 gorrazos, 3 de ellos de un inspirado Andrew Wiggins, el único que acompañó dignamente a Curry con 20 tantos, permitieron que los Warriors se escaparan 15 arriba y llegaran al cuarto final con un cómodo 92-80 de ventaja.

La ráfaga de los Celtics en el período definitivo desbloqueó otro logro sin precedentes. Los 40 triples anotados entre ambos conjuntos superan de largo la anterior marca (35) en unas Finales de la NBA que prometen emoción de primera categoría. Lo interesante fue que Boston ganó a su oponente jugando como Golden State mejor sabe, y en el 75 aniversario de la competición, el regusto del primer asalto fue de historia viva tras un auténtico partidazo.

Golden State Warriors

108120

Boston Celtics

Warriors (108): Green (4), Wiggins (20), Looney (4), Curry (34), Thompson (15).
Banquillo: Iguodala (7), Porter Jr (12), Poole (9), Bjelica (3), Kuminga (0), Toscano-Anderson (0), Lee (0), Moody (0).

Celtics (120): Tatum (12), Horford (26), Williams III (8), Brown (24), Smart (18).
Banquillo: Williams (0), Theis (3), White (21), Pritchard (8), Kornet (0), Morgan (0), Fitts (0), Hauser (0), Stauskas (0).

Parciales: 32-28 / 22-28 / 38-24 / 16-40
Árbitros: Marc Davis, John Goble, James Williams

Incidencias: Primer partido de las Finales de la NBA de 2022 disputado en el Chase Center de San Francisco, California, ante 18.064 seguidores. Boston se adelanta 0-1 en la serie al mejor de siete.

ver ficha partido




Source link

Salir de la versión móvil