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Los Spurs declaran el estado de emergencia en Philadelphia

Los Spurs declaran el estado de emergencia en Philadelphia

Queda declarado el estado de emergencia en Philadelphia. Lo decretaron los San Antonio Spurs, que, siendo quienes son, una franquicia en plena reconstrucción en contraste con unos Sixers diseñados para el anillo, desmontaron al destartalado equipo de Doc Rivers para endosarle la tercera derrota seguida y traer a Philadelphia el tercer peor inicio en un lustro. Ni Joel Embiid -el brutal, esta vez sí, con 40 puntos y 13 rebotes-, ni James Harden -no tan sublime como los dos primeros partidos pero con triple-doble de 12 tantos, 12 asistencias y 10 capturas-, ni Tyrese Maxey (25) y Tobias Harris (15) evitaron el despropósito.

Los Spurs dejaron en evidencia en varias facetas a los Sixers. Una de ellas, el banquillo. Como Philadelphia, cuatro de los titulares del equipo del sabio Gregg Popovich se fueron también a los dobles dígitos -Devin Vassell (22), Keldon Johnson (21), Tre Jones (17) y Jakob Poeltl (13)-, pero lo que aportó el banquillo de los Sixers en comparación con el de San Antonio fue ridículo: 10 puntos contra 40. Con el ‘Big Two’ a un nivel más que aceptable en estos tres primeros partidos, y anoche con otros dos titulares a buen nivel como Maxey y Harris, los Sixers se quedaron sin defensa posible si en las dos primeras fechas se podían amparar en la exigencia de competir contra opositores al anillo como Celtics y Bucks. 

Aunque si hay largo es la NBA, y las miradas empiezan a apuntar a Doc Rivers, y algo a los despachos, a pesar de que en ellos se hallen Daryl Morey como Presidente de Operaciones y Elton Brand como General Manager. No en vano, los dos refuerzos que en principio iban a marcar la diferencia no están dando resultado de momento. De’ Anthony Melton sólo ha registrado 4,7 puntos en 18 minutos hasta ahora, mientras P.J. Tucker, 3 puntos y 4 rebotes en 29 minutos, también está dejando dudas, aunque su buen trabajo defensivo le permitió terminar con un +11.  

La tropa de jovenzuelos del ‘viejo’ Pops aleccionó con su sinfónico juego coral a unos Sixers que siguen yendo escasos de juego colectivo. El de los Spurs, en sintonía con lo que siempre ha enseñado el inspirador y veterano Popovich, fluye sin pausa, sus intérpretes no paran quietos. Cortes, bloqueos, pase tras pase, manos a mano… San Antonio enloqueció a Philadelphia, confuso y algo falto de energía también para hacer las rotaciones defensivas y nunca le perdió la cara al partido hasta el arreón final, con un parcial de  

La complejidad del juego de los Spurs pasó por encima de la simplicidad de los Sixers. Los de Pensilvania intentaron hacer cosas distintas y añadir novedades con respecto a los dos primeras dos citas pero se le ven las ideas de lejos, reducido su reportorio casi a las acciones individuales de Harden, Embiid y Maxey o a los hombres que queden libres en el perímetro cuando ellos entran  en acción, aunque ni por esas, con un 34% en triples ante el 42% de San Antonio.  

Cambos sin efecto en los Sixers

Rivers adjudicó un papel más de escolta a Harden durante muchos minutos con Maxey como base. El problema es que el ‘0’ puede ser un penetrador élite pero no un ‘playmaker’. Es una opción fantástica para ciertos contextos, para propulsar la locura como demostró al final –11 puntos del base en el último cuarto en el intento de  remontada de una desventaja superior a 10-, pero no organiza al equipo en el cinco contra cinco. La prueba es que con él en cancha, pese a agregar 5 asistencias a sus 25 puntos, registraron un -11 los Sixers, que funcionaron mucho mejor con Harden en la dirección pese a que la ‘Barba’ no tuvo el día en el tiro (4/18 y 1/6 en triples) pero sí dirigiendo, con 12 pases de canasta. 

Se vio a unos Sixers que intentaron mover más el balón pero igual de frágiles. La prueba irrefutable, el final del tercer cuarto y el último. Sin Embiid ni Harden en el parqué, los Spurs despidieron el tercer parcial 77-85 arriba, ventaja rápidamente enjuagada en los cuatro primeros minutos del cuarto decisivo cuando el ‘Big Two’ volvió a la pista (88-87). Pero la divina pareja de ‘Philly’ no da para taparlo todo y se vieron absorbidos por el espíritu de equipo de Sant Antonio. Hay crisis en Philadelphia. 




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