Mauricio Macri declara en una causa por espionaje y calienta la campaña electoral en Argentina

El expresidente de Argentina Mauricio Macri sale de los tribunales Federales de Dolores tras declarar en una causa por presunto espionaje ilegal.
El expresidente de Argentina Mauricio Macri sale de los tribunales Federales de Dolores tras declarar en una causa por presunto espionaje ilegal.JUAN MABROMATA (AFP)

El expresidente de Argentina, Mauricio Macri, se considera un perseguido del peronismo. Así se lo hizo saber este miércoles al juez que lo citó en una causa por presunto espionaje ilegal. En un largo escrito, lo acusó de “incompetente y parcial” y de apurar su interrogatorio para procesarlo antes del 14 de noviembre, cuando Argentina celebrará unas cruciales elecciones legislativas de medio término. Los candidatos del expresidente marchan con holgura al frente de todos los sondeos. “Usted forzó mi llamado a indagatoria en pleno proceso electoral con fines repudiablemente políticos”, le dijo Macri al juez federal Martín Bava.

El magistrado tiene en su poder grabaciones, fotos y testimonios de inteligencia no autorizados sobre los familiares de los 44 marinos que el 15 de noviembre de 2017 se hundieron con el submarino Ara San Juan en el Atlántico. Las evidencias de espionaje no están en duda. Pero Bava debe decidir ahora si los informes corrieron por cuenta de los espías o fueron ordenados por Macri, con la consiguiente responsabilidad penal. “Yo nunca mandé a espiar a nadie”, dice el expresidente cada vez que lo consultan sobre el asunto.

La declaración de Macri debía celebrarse el jueves de la semana pasada en Dolores, a 200 kilómetros de Buenos Aires. El expresidente se presentó aquel día rodeado de cientos de seguidores y sus exministros. Convirtió su presentación en un mitin, pero regresó a la capital sin hablar con el juez porque un error de procedimiento obligó a suspender la audiencia. Este miércoles no hubo errores de procedimiento ni seguidores ni tampoco políticos, pero si un duro texto en que Macri vinculó cualquier investigación en su contra a un intento del peronismo para sacarlo de la carrera electoral. Utilizó los mismos argumentos que repite en los tribunales su rival, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, también investigada en media docena de causas: los jueces no tienen independencia y obran motivados por oscuros intereses.

“Esa absoluta carencia de independencia justifica el por qué el juez me introdujo por la ventana en este proceso, luego de la derrota del oficialismo del pasado 12 de septiembre de 2021, en plena campaña electoral”, escribió Macri. El 12 de septiembre hubo en Argentina elecciones primarias de candidatos al Congreso. El Gobierno perdió aquel día en 18 de los 24 distritos del país, una catástrofe sin precedentes para el peronismo. Si el domingo 14 de noviembre se repite el resultado, perderá el control del Senado y será segunda minoría en Diputados.

Macri está convencido de que su procesamiento es un intento por lastrar los votos de sus candidatos, algo que, sin embargo, no está tan claro. Los principales aspirantes del macrismo al Congreso apenas lo respaldaron en las redes sociales; ninguno viajó a Dolores. El 70% de los argentinos tiene de Macri una imagen negativa o regular, según el último sondeo de la consultora Giacobbe & Asociados. Por eso su presencia en la campaña ha sido casi simbólica, lejos de los mítines y sin su foto en los carteles de propaganda. La declaración ante el juez ha sido una pequeña revancha para Macri, deseoso de volver al ruedo.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí




Source link