Menor producción petrolera no resuelve crisis del sector: experta

Tras una tensa negociación ante la OPEP en la que México se rehusó a reducir por 400 mil barriles su producción petrolera, Estados Unidos ofreció a México recortar en mayor medida su generación de crudo en favor de la industria mexicana.

Pese a los acuerdos globales, la industria petrolera mexicana y mundial pasan por una situación precaria que difícilmente podrán superar las naciones y que, además, colocan como inviables los proyectos de infraestructura federales del sector, declaró Miriam Grunstein.

“Tenemos una situación precaria en México porque tenemos que justificar Dos Bocas y, en este momento, si antes era criticable Dos Bocas, ahora es indefendible”.

En cuanto al acuerdo entre México y EU sobre la reducción en la producción de petróleo ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), señaló que siempre que hay un acto de generosidad de un jefe de Estado, se da bajo circunstancias de urgencia y necesidad, y tarde o temprano lo van a cobrar.

“En principio, no le agradecería nada a Trump”, agregó la experta en temas energéticos en entrevista para Aristegui en vivo.

“Una de las maneras que nos la puede cobrar es con políticas más severas hacia México, ya sea en materia arancelaria o cualquier cosa que se le ocurra”.

Tras la reunión de la OPEP, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó este viernes que, con el apoyo de su homólogo estadounidense, Donald Trump, llegó al acuerdo de hacer solo una disminución de 100 mil barriles diarios y no 400 mil como solicitó el organismo.

Sobre el acuerdo entre los mandatarios, ambos países informaron a la OPEP, de acuerdo con López Obrador.

“Trump no decide por la OPEP”, dijo. “Ahí tenemos una diversidad de intereses, una diversidad de veleidades, y algunas veces estos países actúan de una manera muy visceral. A ver si no nos castigan”.

En la reunión del organismo este jueves, en la que participó vía remota la secretaria de Energía, Rocío Nahle, Rusia y Arabia Saudita solicitaron a México una disminución de 400 mil barriles en su producción, a lo que México se negó.

Sin embargo, Trump aceptó, tras la llamada con López Obrador, reducir 250 mil barriles adicionales para compensar en favor de México.

Nadie y menos Trump tiene gestos de generosidad”, señaló Grunstein. “Además, es un hombre muy voluble”.

Explicó que los demás países que se reunieron, miembros de la OPEP o no, pueden prescindir del petróleo mexicano.

Otra cuestión es que los países productores, tanto de la OPEP como de la Agencia Internacional de Energía, como los que no pertenecen a ninguna de ellas, están furiosos con México, porque la política de cooperación internacional se rige bajo un principio de reciprocidad, explicó.

“Todo mundo tiene que sacrificar algo para llegar a un acuerdo, a una cooperación equilibrada; entonces, no lo ven con buenos ojos, porque ven que no es un país tendiente a la cooperación”.

Para la experta, en el caso mexicano, los 100 mil barriles son como quitarle un pelo a un gato, pues representa como el 5 por ciento de la producción petrolera del país, que es de un millón 700 mil barriles diarios y la secretaría quería llegar hasta un millón 950 mil, para que esa fuera la línea de base.

“Pero esa línea de base no existe”. dijo. “Aquí, más que los números, lo delicado es la forma en que se negoció o que no se llegó a acuerdo”.

Grunstein cuestionó la medida, pues depende mucho de cómo se comporte la demanda, y ahora está frenada por la pandemia.

“Puede ser que lleguemos a los 60 dólares el barril de WTI y de Brent, o no”, agregó.

Si se analizan los mercados petroleros, la medida tal vez no sirva para llegar a niveles aceptables, dado que los precios de extracción de algunos países no son tan bajos, como en México. Señaló que el país no tiene suficiente petróleo para refinar.

Y si Estados Unidos recorta su producción, no necesariamente comprará a México.

“Entonces, le ayuda a su proceso de campaña; dice bueno: yo me tragué el problema de México y los mexicanos vuelven a ser un problema, yo evito los despidos de mis pobres trabajadores, del sur de Texas y en Dakota de Norte”.

Luego del gesto de Trump con México, Grunstein dijo que en lo personal no quiere que vuelva a ganar la presidencia Trump.

“Biden, es un poquito mejor”, agregó.

Tras al frenón económico por la pandemia de Covid-19, que ha significado una reducción en la utilización de vehículos a nivel global, Grunstein dijo que esto podría derivar en un replanteamiento del uso de energías limpias.

“China ya está saliendo, pero también muchos países están replanteando su canasta energética, porque si ves las imágenes, el mundo se ve sustancialmente más limpio y, además, los países europeos van a jalar esa carreta, porque son importadores de petróleo”.

Vea aquí la entrevista completa:




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