México y Brasil enfrentarán 'asedio' de Trump hasta que cedan recursos estratégicos: Buscaglia

México y Brasil enfrentarán 'asedio' de Trump hasta que cedan recursos estratégicos: Buscaglia


Edgardo Buscaglia, académico investigador senior en Derecho y Economía de la Universidad de Columbia y miembro del Consejo Directivo de Wildlife Justice Commission, sostuvo que el gobierno de Donald Trump utiliza el combate a los cárteles de la droga como argumento para ampliar la presencia militarizada de EE.UU. en países de Latinoamérica y, al mismo tiempo, asegurar el acceso a recursos estratégicos necesarios para competir con China.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que en Panamá se realizó una reunión de carácter político que, según dijo, elevó a ese nivel un grupo de trabajo impulsado por el Pentágono con gobiernos latinoamericanos que, a su juicio, comparten rasgos con la administración de Trump por su concentración de poder y su relación con el Estado de Derecho. Mencionó entre ellos a los gobiernos de Argentina, El Salvador y los que se perfilan en Colombia y Perú.

De acuerdo con el académico, la reunión involucró a representantes políticos de esos países, desde presidentes hasta ministros de seguridad, y tuvo como argumento el combate a los cárteles de la droga. Sin embargo, afirmó que el propósito real sería establecer programas de presencia militarizada de Estados Unidos en los territorios de 11 países latinoamericanos.

Buscaglia cuestionó que la estrategia estadounidense se concentre exclusivamente en el narcotráfico, debido a que las organizaciones criminales de la región participan en múltiples actividades ilícitas. “Porque primero, que la delincuencia organizada a la cual Trump se refiere, a la cual se refiere Bukele, a la cual se refiere Milei, están lejísimos de solamente dedicarse al tráfico de drogas”, señaló.

Añadió que organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Primer Comando Capital (PCC) brasileño participan, según su análisis, en más de 75 actividades ilícitas, por lo que reducir el fenómeno criminal al narcotráfico deja fuera delitos como la trata de personas, el tráfico de migrantes, los fraudes cibernéticos y las desapariciones forzadas.

El investigador puso como ejemplo el caso del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, a quien describió como un integrante del Cártel de Sinaloa sentenciado en Nueva York a 45 años de prisión y al que Trump liberó mediante un indulto presidencial después de llegar al poder, a cambio de condiciones políticas que facilitaran la intervención estadounidense en Honduras.

“Entonces el objetivo de Trump no es combatir a los carteles”, afirmó. A su juicio, el hecho de que se hayan concedido indultos a personas que identificó como integrantes de organizaciones criminales contradice la explicación de que la prioridad de la estrategia estadounidense sea combatir a los cárteles.

Buscaglia sostuvo que detrás de la estrategia existe además un interés por controlar fuentes de minerales estratégicos y recursos energéticos de América Latina. Mencionó minerales como el germanio y el tungsteno, que, dijo, son utilizados para producir armamento de alta tecnología y para desarrollar baterías y chips, en un contexto de competencia estratégica con China.

“Entonces necesita controlar las fuentes de minerales que están ubicadas en Venezuela, en Brasil, en la Argentina, en Bolivia, en Perú, para poder enfrentarse a China y ganar la competencia estratégica y táctica con China, que es la otra superpotencia mundial en la actualidad”, afirmó.

El académico vinculó esa estrategia con la necesidad estadounidense de reducir su dependencia de China en sectores tecnológicos. Señaló que el país asiático produce más de 80% de los drones a nivel mundial y más de 80% de las baterías utilizadas en automóviles eléctricos, además de concentrar la producción y procesamiento de minerales estratégicos necesarios para distintas industrias.

Aseguró que la restricción china al acceso estadounidense a minerales estratégicos, después de que Trump elevó los aranceles a productos chinos, obligó al gobierno estadounidense a retroceder en sus medidas comerciales. “China inmediatamente le restringió el acceso a minerales estratégicos en donde China tiene un monopolio en el procesamiento y Trump tuvo que retroceder, tuvo que bajarle los aranceles a China”, sostuvo.

En ese contexto, Buscaglia afirmó que los grupos de trabajo promovidos por el Pentágono para combatir a los cárteles constituyen una vía para establecer presencia militar y, eventualmente, paramilitar en países con recursos estratégicos.

“Eso es un caballo de Troya, es una simulación lo de los carteles. A Trump le importa muy poco combatir a los carteles”, dijo. Según explicó, la estrategia permitiría establecer fuerzas estadounidenses o empresas militares privadas para custodiar minas, recursos energéticos y otras inversiones consideradas estratégicas para competir con China.

El investigador también cuestionó el respaldo que, según dijo, Trump brinda a gobiernos y movimientos políticos que considera autoritarios. Mencionó a los gobiernos de El Salvador, Argentina, Brasil, Perú, Colombia y Honduras, y sostuvo que Washington busca favorecer a dirigentes que concentran el poder o debilitan los contrapesos institucionales.

“Está apoyando a las fuerzas más oscuras, más autocráticas, más corruptas de Latinoamérica”, afirmó, al referirse a la política de Trump en la región.

El “asedio” a México y Brasil

Según Buscaglia, los gobiernos que no se alinean con esa estrategia son sometidos a presión económica y política. Colocó a México y Brasil en esa categoría y sostuvo que ambos países enfrentan un proceso de “asedio” que busca debilitarlos hasta que acepten determinadas condiciones.

“Si no son a la imagen y semejanza de Trump, como es el gobierno de México o el gobierno de Brasil con Lula, someterlos a un asedio, a castigos, a un hostigamiento continuo para debilitarlos políticamente y sean reemplazados por otros presidentes similares a Milei, o similares a Bolsonaro, similares a De la Espriella, o similares a Bukele”, expuso.

Sobre México, sostuvo que el país ha conseguido mantener cierto equilibrio en su relación con Washington, aunque enfrenta problemas de corrupción política y desapariciones forzadas. Afirmó que Estados Unidos interviene cada vez más en asuntos políticos y sociales mexicanos y advirtió que la presión regional podría terminar afectando al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El académico planteó después una hipótesis para explicar las diferencias entre el trato de Trump hacia México y el que, según su lectura, ha dado a otros gobiernos latinoamericanos. Señaló que, si Sheinbaum aceptara entregar a Estados Unidos amplias facilidades de inversión y presencia militar, el gobierno de Trump reduciría sus críticas hacia México.

“Si la presidenta Sheinbaum actuase como actuó Delcy Rodríguez, la supuesta presidenta de Venezuela, o como actúa Milei, decirle a Donald Trump ‘mi país es tuyo, entra a todo tipo de inversión que tú quieras con un vacío regulatorio’, establece un puerto militar en Ushuaia como ya acordaron hacer con Trump”, planteó. Aclaró que se trataba de una hipótesis “totalmente contrafáctica, no realista”.

A partir de ese escenario, el especialista afirmó que Trump estaría dispuesto a mantener relaciones con gobiernos vinculados con redes criminales siempre que estos permitan a Estados Unidos acceder a determinados sectores estratégicos. Como ejemplo, se refirió a Venezuela y sostuvo que el Estado venezolano se transformó, durante el gobierno de Nicolás Maduro, en una estructura que financiaba parte de sus actividades mediante tráfico de oro, migrantes, personas, drogas y armas.

En contraste, consideró que Sheinbaum no podría adoptar una posición similar porque ello representaría un costo político para su gobierno. “Entonces, es imposible. Cuando no se entrega Sheinbaum, por razones obvias, no puede entregarse porque sería un suicidio político a la mafiocracia que sostiene a la presidenta Sheinbaum”, sostuvo.

Afirmó que, ante la negativa mexicana a alinearse completamente con Washington, Trump utiliza distintas medidas de presión, entre ellas restricciones de visas, aranceles y declaraciones sobre una eventual intervención en México.

Buscaglia sostuvo además que Trump ejerce una política exterior basada en el “patrimonialismo”, concepto que definió como un sistema en el que un gobernante no separa los intereses privados de los bienes del Estado.

“Entonces, Trump es un hombre que no concibe una política exterior sin que al mismo tiempo se beneficie el patrimonio de su familia y de sus allegados. Es una persona que gobierna a través de la corrupción”, afirmó.

“Si le empieza a entregar a Estados Unidos, a los empresarios más allegados a Trump, áreas ligadas a la explotación de recursos energéticos, áreas ligadas al sector financiero. Esa es una manera de poder conquistar el beneplácito de Trump”, señaló.

Afirmó que el gobierno de Sheinbaum se encuentra en una posición intermedia, debido a que no ha entregado sectores económicos a empresarios cercanos a Trump ni se ha plegado completamente a los grupos de trabajo impulsados por el Pentágono para combatir a los cárteles.

“Entonces está en ese limbo, como Brasil, en donde se la va a seguir atacando de manera continua al país, a Brasil y a México, hasta que se dobleguen de una manera o de otra”, dijo.

Buscaglia extendió esa lectura a Honduras y al nuevo presidente Nasry Asfura, así como al empresario tecnológico Peter Thiel y a integrantes de la familia Trump. Según su exposición, existirían intereses empresariales vinculados con estos actores para ampliar inversiones y operaciones en territorio hondureño.

Señaló que  Thiel ha defendido posiciones contrarias a la democracia liberal, apoyando movimientos de extrema derecha en distintos países, como el partido ultraderechista alemán Alternative für Deutschland.

El investigador incluyó asimismo a Elon Musk entre los empresarios con gran poder económico que, según su análisis, han respaldado movimientos políticos autoritarios. Afirmó que Musk ha apoyado partidos de ese tipo en Alemania e Italia y sostuvo que estos sectores comparten la idea de que democracia y libertad son incompatibles.

“Entonces estamos hablando de una transformación de los sistemas políticos de nuestra región”, afirmó. A su juicio, América Latina enfrenta una vulnerabilidad mayor que Europa debido a la debilidad de sus sociedades civiles y a la facilidad con la que algunos sectores empresariales pueden ser capturados por organizaciones criminales o sometidos a presiones políticas.

Buscaglia sostuvo que la estrategia estadounidense combina presión política, económica y militar con intereses relacionados con la competencia frente a China. En particular, señaló que empresas militares privadas vinculadas con empresarios cercanos a Trump podrían desempeñar un papel en la protección de inversiones estratégicas.

“Estamos ante un tsunami antidemocrático en Latinoamérica, que está básicamente llevado adelante a través de grandes inversiones sujetas a corrupción política y corrupción económica, y una ideología de extrema derecha antidemocrática”, concluyó.



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