Miranda Rijnsburger, 30 años al lado de Julio Iglesias


Hicieron falta dos días y una exclusiva para confirmar que Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger se habían casado. Uno de los sacerdotes que atienden la parroquia de la Virgen del Carmen, en el núcleo marbellí de Las Chapas, confirmaba tal día como este martes que el cantante y la modelo Miranda Rijnsburger se habían casado en secreto en esa iglesia. La pareja, que llevaba conviviendo más de 20 años, se dio el “sí, quiero” en el más absoluto de los sigilos, en una ceremonia que solo fue presenciada por los cinco hijos que Julio y Miranda tienen en común: Miguel Alejandro (1997), Rodrigo (1999), las gemelas Victoria y Cristina (2001) y Guillermo (2007). Como testigos del enlace actuaron los guardeses de la finca que el cantante posee en la vecina localidad malagueña de Ojén. Julio Iglesias, que vive acompañado de una leyenda que le relaciona con miles de mujeres, lleva 30 años con Miranda Rijnsburger con quien ha establecido unas reglas de convivencia que parecen convenirles. Él reside en la República Dominicana donde ha encontrado la tranquilidad que necesita en estos tiempos en que su salud no atraviesa su mejor momento y ella lo hace en Miami con sus hijos. El avión privado del cantante siempre está preparado por si uno quiere ver al otro. Este verano no han estado juntos y hace mucho que no hay fotos de ambos.

El artista está estos días en la República Dominicana intentando recuperar la movilidad perdida como demuestran las fotos que se obtuvieron de él la semana pasada caminando por la playa con la ayuda de dos asistentes. Su esposa ha estado con sus hijos en Ojén, la finca que el cantante compró al torero Curro Romero. Testigos de la zona cuenta que Miranda no se ha dejado ver y trabajadores de la finca han informado que ya ha regresado a Estados Unidos aunque sus gemelas, Victoria y Cristina, ha decidido apurar algo más el verano.

Miranda es una persona muy discreta que huye del foco mediático. Cuenta que ella era la menos interesada de los dos en casarse. Se sentía su esposa tras cinco hijos y 20 años juntos. En una entrevista concedida a la revista ¡Hola! con motivo de las dos décadas de relación de la pareja, Julio Iglesias afirmaba que Miranda no tenía “ni la más mínima curiosidad” por el matrimonio. El autor de La vida sigue igual o Manuela ha afirmado en numerosas ocasiones que la exmodelo holandesa, a la que conoció en el aeropuerto de Yakarta (Indonesia), es la mujer de su vida. El secreto de su éxito dicen que se debe a que ella ha aceptado las condiciones de libertad que su marido demandaba.

Miranda conoció a Julio en Yakarta una mañana de diciembre de 1990. La holandesa se encontraba en la capital de Indonesia para trabajar de modelo, una profesión a la que había llegado de casualidad unos meses antes. Ese mismo año había fallecido su padre, un operador de grúas, a causa de un tumor cerebral a los 48 años. Le afectó tanto que decidió tomarse unas semanas de vacaciones de su empresa de captación de personal en Rotterdam y se fue a la isla de Santa Lucía, en el Caribe. Allí un fotógrafo canadiense la convenció para que posase en ropa de baño. Tenía 24 años y aceptó, y desde entonces no cesaron las ofertas. Estando en el aeropuerto de Yakarta un alboroto lejano llamó su atención. Era Julio Iglesias con su séquito. “Lo vi rodeado de mujeres y pensé que alguna de ellas era su esposa. Se acercó y me propuso que fuese a verlo cantar esa noche. Me lo pensé y finalmente accedí”, rememora. Tras la actuación, el cantante le propuso que lo acompañara en su gira por Kuala Lumpur, Singapur y Tokio, y volvió a aceptar. Él tenía 47 y ella 25.

Cuando volvió a Holanda por Navidad, las llamadas de Julio Iglesias eran constantes. “Me invitó al concierto de Año Nuevo que daba en Las Vegas y, poco a poco, fue surgiendo todo. A mitad de 1991 me instalé en su casa de Indian Creek”, ha contado sobre sus inicios en la vivienda del cantante en Miami. La rapidez con la que se inició todo no molestó en su casa —su madre era una admiradora del cantante español— y Miranda cuenta que la acogida por parte de Enrique, Julio José y Chábeli, los hijos que Julio Iglesias tuvo con Isabel Preysler, también fue positiva. “Tengo una relación buena con ellos. Y me encanta que también la tengan nuestros hijos con sus hermanos”, admite. Los hermanos se ha reunido alguna vez en conciertos de Enrique Iglesias.

En los 50 años de carrera musical, Julio Iglesias ha vendido más de 300 millones de discos y sus distinciones abarcan desde el nombramiento como Embajador del Cocido de Lalín (Pontevedra) a la Legión de Honor francesa, pasando por varios grammys. Su página de Internet está escrita en 22 idiomas, entre ellos el hindi, el persa, el árabe o el japonés. Su fortuna, ya incalculable, le ha llevado varias veces a la lista de los 10 artistas más ricos del mundo de la revista Forbes. No se plantea bajarse del escenario. Es de los artistas que no se imaginan la vida sin el aplauso y el reconocimiento. Dinero le sobra pero la ambición no ha mermado. Coqueto como siempre no le ha gustado que las fotos en las que se aprecia su deteriorado estado hayan circulado por medio mundo, él que siempre ha cuidado que su mejor perfil fuera el fotografiado y que su alopecia pasara lo más desapercibida posible. A sus 77 años, Julio Iglesias se empeña en seguir siendo un galán.


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