“Monstruosa” sobreoferta de alimentos industrializados incide en 300,000 mil muertes al año en México: López-Gatell

Las primeras causas de muerte en México, y esto es independiente del COVID-19, son diabetes, cáncer y enfermedades cardiovascular y cerebrovascular,

Cada año mueren 600 mil mexicanos y la mitad de esas muertes son causadas por la mala alimentación, afirmó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

En la conferencia de prensa vespertina para informar de las cifras y sucesos en torno a la pandemia del coronavirus Covid-19, el funcionario añadió que la responsabilidad de esa mala alimentación no es sólo de las personas, sino también de una “monstruosa y monumental sobreoferta de alimentos industrializados” que tienen cuatro excesos: de sal, grasa, azúcar y calorías.

López Gatell explicó que en México mueren en promedio 600 mil personas todos los años por todas las causas registradas, 600 mil, precisamente en los últimos 10 años. La mitad de estas muertes, es decir, 300 mil, están relacionadas con una mala alimentación, y las primeras causas de muerte en México, y esto es independiente de la epidemia de COVID, son diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad cerebrovascular; cáncer, insuficiencia del hígado, es decir, enfermedad crónica del hígado, etcétera. Entonces, la mitad son por causas atribuibles a una mala alimentación.

Hay cuatro elementos -añadió- que son particularmente importantes: el exceso de sal, el exceso de grasa, el exceso de azúcar y el exceso de calorías totales. Entonces, esa la situación con la que se enfrenta México al inicio de la epidemia de COVID y obviamente es la realidad con la que hay que estar trabajando.

A continuación, el fragmento en que López-Gatell habló del tema:

La distribución de edad en la población es considerablemente joven en México, cuando comparamos con los países europeos; por ejemplo, Italia, España, Francia, que tienen el 50 por ciento de su población por debajo de los 43 años o los 38 años.

En México, la mitad de la población está por debajo de los 27 años, esa es la media de edad. Y eso es un aspecto positivo en la medida en que tenemos una población más joven. Desde luego, cuando hablamos de la mitad de la población es que la otra mitad también está más joven y es un aspecto positivo respecto a la epidemia de coronavirus.

Pero tenemos una población con una salud crónicamente deteriorada, la magnitud de la epidemia de obesidad, de sobrepeso, de diabetes y con ellas un conjunto de enfermedades crónicas como la hipertensión, que están asociadas con las mismas causas nos pesa, literalmente el sobrepeso nos pesa, la obesidad nos pesa poblacionalmente y hoy enfrentamos una epidemia de COVID con estos estragos prolongados de la mala alimentación.

Insisto, la mala alimentación no es un fenómeno que dependa solamente de la voluntad de los individuos. Equivocadamente a veces se le atribuye una responsabilidad al individuo sobre lo que come y cómo se alimenta, pero en realidad la causa raíz, la causa principal, es qué alimentos están disponibles, y en México tenemos una monstruosa y monumental sobreoferta de alimentos industrializados de muy bajo valor nutricional y altísimo poder calórico en forma de bebidas o en forma de productos industrializados sólidos.

Para darles una idea y hablando del tamaño de la mortalidad, en México en promedio mueren 600 mil personas todos los años por todas las causas registradas, 600 mil, precisamente en los últimos 10 años, antes eran 580 mil, etcétera, pero 600 mil.

La mitad de estas muertes, es decir, 300 mil, están relacionadas con una mala alimentación, y las primeras causas de muerte en México, y esto es independiente de la epidemia de COVID, son diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad cerebrovascular; cáncer, insuficiencia del hígado, es decir, enfermedad crónica del hígado, etcétera. Entonces, la mitad son por causas atribuibles a una mala alimentación.

Y hay cuatro elementos que son particularmente importantes y es: el exceso de sal, el exceso de grasa, el exceso de azúcar y el exceso de calorías totales. Entonces, esa la situación con la que se enfrenta México al inicio de la epidemia de COVID y obviamente es la realidad con la que hay que estar trabajando.

Por eso, hemos dicho: nuestro mensaje no es exclusivo para adultos mayores. Retomemos lo que hemos dicho, que hay poblaciones que por sus características tienen mayor probabilidad de complicarse y de morir, y son las personas que son adultas mayores, arbitrariamente ponemos 60 y más, las mujeres embarazadas, no se nos olvide, las mujeres embarazadas y personas que tienen ciertas enfermedades crónicas, que son precisamente las que cada noche comentamos: hipertensión, diabetes, enfermedad pulmonar y enfermedad cardiaca crónica, insuficiencia renal crónica, inmunosupresión por cualquier causa, que puede ser por cáncer, por quimioterapia, por los estragos de los medicamos inmunosupresores, las personas que viven con VIH y han tenido un desgaste del sistema inmune; y sí, efectivamente, son poblaciones con las que hay que tener mayor cuidado que no se vayan a infectar.

Pero también me gustaría dejar en claro la medida de aislamiento. Cuando decimos: quédate en casa, no es sólo quédate en casa si tienes estas situaciones, es quédate en casa todos y todas porque eso es un efecto positivo masivo. En la medida en que la mayoría de las personas estén fuera del espacio público se reducen los contagios.




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