Nunca dobles las porciones de pizza para comerlas. Estas son las razones

Están los que la comen estrictamente con las manos y los que usan cuchillo y tenedor: dos corrientes de pensamiento contrapuestas sobre cómo comerse una pizza que no restan valor a su inimitable sabor. Ya sea que elijas la clásica Margarita o en cualquier otra versión, este plato típico de la tradición italiana sigue siendo uno de los más amados del mundo. Pero para asegurarnos de que saboreamos bien lo que nos sirven, debemos tener un poco de previsión. No hay nada más malo, por ejemplo, que doblar porciones de pizza antes de llevárselas a la boca. ¿Por qué? Te lo contamos a continuación.

No dobles la pizza para comerla

Cortar la pizza en distintas porciones triangulares que doblamos para poder comerlas más fácilmente, es un gesto muy habitual entre los amantes de este plato,  pero lo cierto es que hacer esto podría de hecho atenuar ese momento mágico en el que el paladar se encuentra con nuestros ingredientes favoritos.

Según Time Out , cuando las porciones de pizza, después de ser cortadas, se doblan, existe el riesgo de que la salsa se mezcle , ocultando los diferentes sabores. Una mezcla de sabores que podría privar al consumidor de la experiencia de disfrutar cada uno de los sabores presentes en la masa.

Pero también hay otra razón que debería hacernos desistir de doblar las porciones de pizza. Esta forma de consumir pizza, de hecho, nos lleva a comerla más rápido , mordiendo bocados mucho más grandes que los recomendados en una dieta correcta. ¿Resultado? Después de la comida puede que nos asalte una molesta sensación de pesadez e hinchazón.

Así que, ya sea que decidas comerla en casa  o en una pizzería para una velada agradable, ten cuidado de no doblar las porciones de pizza. Una previsión que quizás no haga falta si pides el tradicional calzone italiano, que no deja de ser una especie de pizza cerrado que ya de por sí se suele comer con cuchillo y tenedor.

¿Y si pedimos una pizza? Pues según la mencionada publicación, lo ideal será comerla tal cual hayamos cortado la porción, algo que dependiendo de los ingredientes puede que acabe siendo bastante engorroso dado que se nos pueden caer o mancharlo todo. Por ello, parece que comerla como hacemos en muchos restaurantes italianos, con cuchillo y tenedor, sea la mejor opción de todas aunque a veces, estando en casa, nos apetezca comerla de una modo más informal.


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