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Oficial: ¡Carlos Sainz logra su primer podio en la F1 en Brasil!


Han sido muchas las ocasiones en las que Carlos Sainz se ha imaginado en el podio. En los últimos años, semana tras semana le han repetido las pregunta sobre si se veía en él en breve. Este año, con un McLaren que ha dado un enorme salto de calidad junto a un Carlos que ha hecho de su constancia su mejor arma para liderar la zona media de la parrilla, el madrileño reiteraba una y otra vez que el podio no era un objetivo real en estos momentos. “Depende de los errores de los tres equipos de arriba”, aseguraba, con los pies en el suelo. Era consciente de que necesitaba una carrera loca para lograrlo debido a la superioridad de Mercedes, Ferrari y Red Bull en pista. En Alemania, en lluvia, no pudo aprovechar la ocasión pese a su gran carrera. Debía ser paciente. Sabía que no era su objetivo primordial, y que si llegara otra opción, lo intentaría de nuevo. Y a la segunda, fue la vencida para el madrileño en el GP de Brasil de F1 2019, en el que con una carrera absolutamente perfecta, saliendo desde la última posición, finalmente pudo conseguir el premio que desde hace varios años merecía: su primer podio en la F1.



Mucha tensión y espera antes de la noticia

Su primer podio no llegó de la manera en que él había soñado, puesto que no pudo subirse al tercer cajón al final de la carrera junto al vencedor, Verstappen, y el segundo clasificado, un Gasly también beneficiado por los accidentes y la locura final de una carrera épica. Necesitaba que Lewis Hamilton fuera sancionado por el toque que propinó a Albon y que arruinó el más que seguro podio del tailandés cuando éste era segundo. Lewis admitió la culpa. “Asumo las consecuencias”, decía ante una más que posible sanción. Eso es lo que debía ocurrir, y con ella, Carlos lograría su primer podio en la F1. Pero para ello, había que esperar. Hamilton debía ir a declarar ante los comisarios antes de que éstos dictaminaran su decisión final.

El español, que había remontado desde la última posición a la cuarta, era recibido como un héroe al hospitality de McLaren. Aplausos y abrazos para el madrileño, que fue sin duda uno de los pilotos del día. Pero los nervios para el madrileño le comían por dentro. No podía ocultarlo en su cara. “No lo veo claro”, decía en el paddock a ‘Movistar F1’, con una sonrisa de nerviosismo clara. Se dirigía a la reunión con sus ingenieros, un encuentro en el que este domingo, por una vez, seguramente estaría más pendiente de lo que ocurría en otro despacho de Interlagos que en el de su reunión con sus técnicos.

Espera final por otra investigación

Y finalmente, la sanción de Hamilton fue oficial. Pero la celebración tuvo que demorarse. Había otra investigación abierta: el uso de DRS con bandera amarilla. Usó el DRS en dicho momento, pero en cuanto vio la bandera amarilla, lo cerró frenando. Pero había que esperar a que los comisarios analizaran la acción, puesto que había hasta 6 coches investigados, algo que podía cambiar y mucho la clasificación final.

La clave en la investigación en relación a Carlos era ver si había sacado ventaja o no de esta situación y si redujo la velocidad lo suficiente. Las imágenes muestran que así lo hizo, que frenó en plena recta desactivando el DRS con tiempo. Pese a ello, la tensión en McLaren era máxima.

“Estamos esperando a que digan lo del DRS. Pero Carlos no ha ganado ventaja y no ha adelantado a nadie. Hay cosos anteriores, que hemos visto con el equipo, en los que no hubo penalización. He hablado con el equipo para ver qué hacemos y ya veremos”, decía Carlos Oñoro, su mánager.

“En Madrid están igual de nerviosos que lo que estamos aquí. Con razón. Esta espera es bastante tensa. Si hay que esperar un poco para un primer podio así, Carlos lleva muchos años trabajando para esto. Esperar unos minutos más creo que no le molestará mucho”, añadía.

Carlos volvía de la reunión y seguía sin saber nada. Esperaba de pie en el hospitality como el niño que espera que los Reyes Magos pasen por su casa en enero. Tenía la conciencia tranquila. Debían dárselo. No había hecho nada malo. Al contrario. Había hecho la carrera de su vida. Junto a él esperaban Seidl y todos los integrantes de McLaren. El Team Manager, Paul James, no podía más y se dirigió a la FIA para pedir la resolución final.

Y finalmente, se confirmó la noticia. Carlos había terminado tercero.

El madrileño no había podido subirse al podio después de la carrera, pero lo haría después. No quería dejar de hacerlo. No todos los días uno lo consigue en la F1. Y se dirigiría hacia él para subirse solo. Sin público, pero de bien seguro, saboreando de igual manera la alegría inmensa que sentía.

Remontada épica




Carlos Sainz, que salía desde la última posición por los problemas de potencia que tuvo en su McLaren en la sesión de clasificación del GP de Brasil de F1 del sábado, realizó otro enorme carrerón para finalizar cuarto en Interlagos, una actuación que no es más que un claro ejemplo del por qué los expertos lo consideran ya como uno de los grandes de la parrilla.

Consciente de que no tenía nada que perder y que debía arriesgar para poder optar a llegar a los puntos, el español fue a por todas. En el arranque superó a Kubica, Russell y Kvyat para colocarse 17º en el primer giro. Y en la vuelta 4, el madrileño ya había pasado también a Hülkenberg. Sin tiempo para relajarse, Carlos siguió con el cuchillo entre los dientes y realizó un espectacular adelantamiento a Pérez en la curva 1, donde casi no cabía ni un alfiler, colocándose 15º con Ricciardo a tiro.

Sin duda, el del español al mexicano fue uno de los adelantamientos más espectaculares del inicio de un Gran Premio. Posteriormente, Carlos siguió atacando. Totalmente encendido, se benefició de un toque entre Magnussen y Ricciardo para ponerse 13º y fue a por Stroll, al que pasó en la vuelta 21 para colocarse en la 12ª plaza, justo detrás de un Norris que arrancaba 11º con su mismo McLaren.

El español, al ver que todos los pilotos decidían ir a dos paradas, arriesgó siendo el único que iba a una, y con un coche que mejoró mucho respecto a las malas sensaciones que dejó el viernes, el madrileño se hizo grande con una espectacular defensa final sobre Raikkonen. Carlos ganó posición sobre Norris pero no pudo deshacerse del nórdico hasta el final. Se mantuvo fiel a su instinto de ir a una sola parada pese a que podía haber cambiado de neumático con la entrada del ‘Safety Car’. En las dos relanzadas, el madrileño cerró la puerta en todas las ocasiones al veterano piloto pese a llevar unos neumáticos mucho más viejos y duros. Frenaba más tarde y abría gas antes. Había apostado al todo o nada y le salió bien gracias a su constancia y pericia. Nadie le iba a quitar de ahí.

La locura final, con los dos Ferrari fuera y Albon a la hierba le colocaron en la cuarta posición con opción a un podio que finalmente llegó tras mucha tensión y una espera que terminó con Carlos subido al tercer cajón, con nadie en pista, pero con una sensación de alegría inmensa. Merecida. Más que merecida. ¡Bravo, Chili!.


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