Por qué la derecha estadounidense dice “Vamos, Brandon” para insultar a Biden

Un letrero que dice "Vamos, Brandon" en la barandilla de un partido de fútbol americano universitario de la NCAA, Nueva York.
Un letrero que dice “Vamos, Brandon” en la barandilla de un partido de fútbol americano universitario de la NCAA, Nueva York.Joshua Bessex (AP)

En los círculos de la derecha estadounidense se ha popularizado el último mes la frase “Let’s go Brandon“ (Vamos, Brandon). Congresistas republicanos la han pronunciado en escenarios que van desde el Capitolio hasta un mitin de campaña. Hace unos días un piloto de avión la gritó por megáfono en un vuelo interior de Texas, se ha visto estampada en pancartas en competiciones deportivas y hasta en vallas publicitarias en la mitad de la carretera. Un mes atrás, nadie la utilizaba. Hoy, Amazon ofrece decenas de diseños de camisetas con el lema por 20 dólares, y se han creado bailes y canciones en torno a la expresión. Parece inofensiva, pero en el mundo conservador es un eufemismo de Fuck Biden (Que te jodan, [Joe] Biden).

El insulto se originó el pasado 2 de octubre, cuando el piloto Brandon Brown, de 28 años, ganó su primera carrera en una serie de la NASCAR en Alabama. Una periodista de la NBC Sports lo entrevistó tras el triunfo, mientras una multitud coreaba un cántico desde las gradas. La reportera sugirió que estaban gritando “Vamos, Brandon”, pero en realidad lo que decían a todo pulmón, en medio del bullicio, era “Fuck Biden”. El error, aparentemente no intencionado, llegó a los oídos de los contrarios más fervientes del presidente demócrata y no tardaron en catalogarlo como un ejemplo de manipulación por parte de una cadena de televisión tradicional, lo que para ellos es sinónimo de “noticias falsas”.

Un ejército de internautas de derechas difundió el vídeo y, sin que la esfera pública entendiera muy bien a qué se refería, la frase “Vamos, Brandon” se transformó en una expresión clave en el mundo político. El congresista republicano de Florida Bill Posey acabó un discurso en el Congreso mencionándola; el de Carolina del Sur, Jeff Duncan, lució una mascarilla con el lema en el Capitolio; el gobernador de Texas, Greg Abbott, la publicó en Twitter; y el senador Ted Cruz se fotografió junto a una pancarta con el insulto secreto en un partido de béisbol de la Liga Mundial. En un podcast, Cruz calificó el fenómeno como “una de las cosas más divertidas” que ha visto.

El tema ha ido escalando hasta el punto de que la aerolínea Southwest ha abierto una investigación interna contra uno de sus pilotos que, cuando saludó a los pasajeros, gritó “Vamos, Brandon”. Lo contó una periodista de Associated Press que iba el pasado viernes en el vuelo de Houston a Albuquerque. Algunos viajeros, dijo, celebraron la jugada del piloto. La aerolínea se disculpó al día siguiente. “Southwest no aprueba que los empleados compartan sus opiniones políticas personales mientras están en el trabajo”, dijo la compañía a The New York Times. En las redes sociales ya había quienes llamaban a boicotearla, mientras otros aplaudían la hazaña.

El presidente de Estados Unidos probablemente ya esté al tanto. En una visita a los suburbios de Chicago, unos manifestantes gritaron el cántico, otros hicieron lo propio en un acto político en Virginia, y un par enseñó una pancarta con el lema cuando la caravana presidencial circulaba por Plainfield, Nueva Jersey. Varios mandatarios han sido objeto de esta suerte de ofensivos “chistes internos” a lo largo de la historia, pero las redes sociales han permitido ahora que se propaguen a una velocidad antes imposible. A su vez, está pensada para que la frase no incumpla ninguna norma de las tecnológicas y así esquive las herramientas de censura.

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