¿Qué es la sexta extinción masiva?

La Tierra se aproxima a su sexta extinción masiva. Si pensamos en las tasas de extinción, recordaremos que han llegado a niveles a los que no se alcanzaba el planeta desde que los dinosaurios se extinguiesen hace 66 millones de años. Actualmente, un estudio nuevo que se ha realizado por el
Instituto Woods para el Medio Ambiente de Stanford (EE.UU) y de la Universidad Autónoma de México (México), ha tenido como resultado la conclusión de que nuestro planeta ha comenzado una etapa nueva de extinción masiva que llegaría a amenazar hasta la supervivencia de la humanidad.

Una noticia inquietante

Los científicos han usado una serie de anotaciones fósiles, así como recuentos de extinción de una serie de registros, haciendo comparaciones con las extinciones actuales, gracias a la denominada «tasa de fondo», una extinción que se registra como promedio en los últimos 60 millones de años.

Lo que deja claro este trabajo, es que hasta con las estimaciones más prudentes, es un hecho que las especies están desapareciendo en nuestro planeta a un ritmo que es hasta 100 veces más veloz de lo normal. Si esto continúa, haría difícil que la vida se recuperara en millones de años y es bastante probable que el ser humano desaparezca.

Factores como la explotación de los bosques, apropiarse de tierras para la agricultura, las especies invasoras, la acidificación de los océanos o las toxinas que envenenan nuestro ecosistema son algunas de las causan que están propiciando la destrucción de los habitats naturales. Todo esto tiene un impacto directo en las especies del planeta.

Organizaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, han aseverado que cerca del 41% de las especies de anfibios y el 26% de los mamíferos están en peligro de extinción.

Estos cálculos que realizan las organizaciones, no se sabe el grado de exactitud, pero incluso puede que sean más graves, pues el impacto que el ser humano está teniendo sobre la biodiversidad está siendo de lo más grave.

En el caso de que muchas de estas especies fueran desaparecieran, lo harían también sus beneficios para el planeta, caso de la polinización de los cultivos y los humedales, así como la pérdida de la biodiversidad que se cierne sobre nuestra propia especie.

Eso sí, también hay lugar para la esperanza, pues todavía hay tiempo para evitar la sexta extinción masiva, aunque es necesario un rápido esfuerzo, puesto que habrá que ir intensificando para la conservación de las especies ya amenazadas y así aliviar las presiones sobre las poblaciones, sobreexplotaciones con motivos económicos y luchar contra el tan famoso cambio climático.


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