Red Bull, campeón de Constructores con error

Red Bull, campeón de Constructores con error

Max Verstappen se impuso este domingo en el GP de Estados Unidos de F1, pero lo hizo con más suspense del esperado. Cuando tenía la carrera controlada, en la vuelta 36, su equipo, el que jamás se equivoca, falló en su parada. La pistola de la rueda delantera izquierda no funcionaba y tuvieron que cambiarla antes de apretar la rueda. En total, una parada de 11 segundos cuando Red Bull suele hacer sus pit stop rondando los 2.5”. Pasaba de liderar cómodamente, a salir por detrás de Hamilton y Leclerc. Max tenía coche y manos suficientes para dar caza a sus dos rivales. Conscientes de ello, en Red Bull le pedían al bicampeón del mundo que no se quejara y se centrara en remontar.

“Bonito, muy bonito”, decía irónicamente Max, furioso por radio en un comentario injusto para un Red Bull que le entregó el título en bandeja este año dándole el mejor coche y ejecutando a la perfección las estrategias y las paradas de todo el curso. Se lo recordaba su ingeniero: “Estamos juntos en esto. Agacha la cabeza y sigue”. Verstappen tenía aún una bala en la recámara. Estaba herido y fue a por todas con el cuchillo entre los dientes. Primero, tuvo que emplearse a fondo, enfurecido, para pasar a Leclerc tras una bonita lucha que le dio algo de alas a Hamilton. Y posteriormente, fue a por Lewis, al que pasó con superioridad por su mayor velocidad punta en recta.

Verstappen, ganador del GP de Estados Unidos de F1 

SHAWN THEW / EFE

Ganó la carrera y, con la cuarta posición de ‘Checo’ Pérez, Red Bull conquistó el Mundial de Constructores de 2022. Día redondo para honrar la memoria de Dietrich Mateschitz, el propietario del equipo y fundador de la bebida Red Bull, fallecido el sábado a los 78 años.

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El podio del GP de Estados Unidos de F1 2022

SHAWN THEW / EFE

La pareja que conforman Max y su coche están en otra liga y quedó clarísimo en Austin. Por muchas piedras que le pongan en el camino, el neerlandés gana de todas formas. Ayer no quería que se le escapara. “Hoy teníamos que ganar, he empujado al límite para remontar”, apuntó el bicampeón de F1, de 25 años, en relación al deber que tenía de honrar a Dietrich.

“Teníamos una gran oportunidad para ganar el Campeonato de Constructores y queríamos hacerlo con estilo. Ha sido un fin de semana muy difícil para nosotros. Se lo dedico a Dietrich”, añadió.

El neerlandés sumó su 13ª victoria del curso, igualando el récord de 13 triunfos en un año de Michael Schumacher (2004) y Sebastian Vettel (2013). Ahora, Max deberá ganar las tres carreras que quedan si quiere conquistar el récord de mayor porcentaje de victorias por carreras disputadas en un mismo año.




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