Renzi pone contra las cuerdas a Conte pero evita vetarlo como gobernante

El líder de Italia Viva, Matteo Renzi, en su comparecencia en el Palacio del Quirinal, este jueves.
El líder de Italia Viva, Matteo Renzi, en su comparecencia en el Palacio del Quirinal, este jueves.ALESSANDRO SERRANO / POOL / EFE

Matteo Renzi se ha reunido este jueves por la tarde durante media hora con el presidente de la República, Sergio Mattarella. El líder de Italia Viva ha aceptado apoyar un Gobierno político o uno institucional llegado el caso. Pero ha exigido que antes sus viejos socios realicen un reconocimiento político de su partido. Renzi tampoco se ha opuesto a un nuevo nombramiento de Giuseppe Conte, pero ha dado a entender que baraja otras opciones, lo que coloca al primer ministro dimisionario contra las cuerdas. El Partido Democrático, por su parte, ha insistido en su voluntad de que sea Conte quien repita al frente del Ejecutivo.

Renzi ha elevado la presión contra Conte en la primera fase de consultas del presidente de la República para formar un nuevo Gobierno. El florentino quiere doblarle el brazo al primer ministro dimisionario, con quien mantiene una pésima relación, pero no ha revelado hasta qué punto. La mayoría de soluciones a la crisis pasan por acatar las exigencias de su partido. Renzi quiere cobrarse caro el apoyo.

El líder de Italia Viva exige que todos quienes hayan acusado a su formación de no ser fiable, o a él mismo de ser “irresponsable”, confirmen esa impresión si pretenden sumarse a una nueva mayoría. Para seguir adelante, dio a entender tras su reunión con el presidente de la República, solo aceptará que reconozcan la contribución de su partido y se avengan a un debate político. Sabe que hoy no hay una mayoría alternativa: “Queremos saber de las otras fuerzas políticas si nos consideran parte de una posible mayoría. La caza al parlamentario no ha producido otra. Estamos dispuestos a comprometernos en una mayoría política. Pero queremos saber en las próximas horas si las otras fuerzas políticas quieren involucrar a Italia Viva. Para ello deben estar dispuestos a discutir de política”.

Renzi ha transmitido a Mattarella que su partido solo se opone a convocar elecciones. Pero estaría dispuesto a apoyar un Gobierno político o uno institucional si no se encontrase una mayoría clara o a un candidato. “Antes de nombres y programas, hay que ver qué mayoría puede componerlo”, ha apuntado insistiendo en que sus viejos aliados deben ratificar si quieren su participación.

La realidad es que todo pasa ahora mismo por Italia Viva, un partido con una estimación de voto del 3%, pero con 18 senadores que valen un primer ministro. El intento desesperado de Conte de reunir un grupo de senadores tránsfugas en el Senado para sustituirles no está dando todavía frutos. “Queremos entender si Italia Viva y sus ideas sirven. Hemos vivido 15 días de fango, y no hemos respondido con fango. Se ha hecho creer que recuperando un voto o dos en el Senado se podía afrontar esta crisis”, argumentó.

Renzi ha señalado que el primer ministro dimisionario le había llamado poco antes de su reunión con Mattarella (la conversación duró media hora). “Le he dicho que no tenemos ningún problema personal contra él”, ha señalado dejando la puerta abierta a apoyarle. “Pero queremos saber en las próximas horas si las otras fuerzas políticas quieren involucrar a Italia Viva. Para ello deben estar dispuestos a discutir de política”, insistió.

El tiempo pasa y, a la espera de la reunión hoy con el Movimiento 5 Estrellas y los partidos de la derecha, la pelota está en el tejado de Mattarella. El jefe del Estado deberá pensar en una solución y comunicarla el viernes o el sábado. La primera idea sería realizar un encargo exploratorio a una tercera persona para que comprobase el grado de apoyo que puede tener un candidato como Conte, que partiría con ventaja. Pero la posición de Italia Viva al respecto es clave. Y esa ronda sería una ocasión perfecta para liquidarle y evidenciar la necesidad de buscar un nuevo nombre.

La dificultad de encontrar una figura que no sea Conte es enorme. Especialmente porque deberá satisfacerse las diferentes inclinaciones ideológicas del Movimiento 5 Estrellas, partido que ganó las elecciones y socio mayoritario de la futura coalición.

La lista de nombres alternativos, en cualquier caso, ha empezado a redactarse. El PD e Italia Viva, explican fuentes de ambos partidos, no verían con malos ojos el regreso de Paolo Gentiloni, actual comisario europeo para Asuntos Económicos. El ex primer ministro debería abandonar su puesto y algunos creen que Italia lograría conservarlo para ofrecer a Conte como remplazo. “Esa opción es real. Evidentemente, no está claro si en Bruselas se permitiría, pero está sobre la mesa y Mattarella lo sabe”, explican fuentes de Italia Viva.

La otra opción que ha cogido fuerza en las últimas horas es la de Roberto Fico, presidente de la Cámara de Diputados y representante del sector socialdemócrata del Movimiento 5 Estrellas. La fórmula permitiría liberar el puesto que ocupa actualmente y ofrecérselo a una figura de peso del PD para equilibrar las fuerzas.

Italia Viva insiste en que la crisis tiene una finalidad política. El eurodiputado Sandro Gozi lo expresa así: “Italia es el primer beneficiario del Recovery Plan [fondo de recuperación de la UE] y es grave que no haya sido el primero en presentarlo. El grave retraso ha sido hijo de la incapacidad del Gobierno de Conte de hacer las reformas necesarias: empezando por la justicia. Espero que Italia salga con un Gobierno sólido y una mayoría alargada a fuerzas de centro y a parte de Forza Italia si quisiera sostener este tipo de mayoría”, señala abriendo los brazos a Silvio Berlusconi. Esa será otra de las bazas que puede jugar Renzi.


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