¿Sabías que respiramos más fuerte por un orificio nasal que por otro?

A todos nos ha pasado. Estás una noche en la cama con más cansancio que otra cosa y después de un día terrible en el trabajo te dispones a descansar cuando ¡Sorpresa! No puedes respirar bien por uno de los agujeros de la nariz. Este hecho puede deberse a cualquier tipo de resfriado, lo cierto es que es algo que ocurre de forma diaria y está perfectamente controlado por el cuerpo. Sí, respiramos más fuerte por un orificio nasal que por el otro, un procedimiento basado en el sistema nervioso autónomo del que te explicamos sus características principales ¡No te lo pierdas!

Control automático

orificio nasal
Todo se basa en el sistema nervioso autónomo

En los resfriados suele apreciar se como un orificio nasal funciona mejor que el otro y, por muchos remedios que inhales, nada puede hacer que esa fosa nasal funcione de mejor forma. La nariz congestionada saca a relucir uno de los mecanismo más peculiares y desconocidos del cuerpo humano. Se trata de un proceso regido por el sistema nervioso autónomo que se se encarga de controlar la digestión y el ritmo de los latidos del corazón. En el caso de la nariz, este sistema controla el ciclo nasal permitiendo que las fosas funciones de forma correcta. Hablamos de un mecanismo que se repite varias veces al día y que se acentúa cuando estamos resfriados.

Explicado de forma sencilla, el cuerpo es capaz de inflamar los tejidos de la nariz con sangre, permitiendo que crezcan en mayor o menor medida. De esta forma, sentimos que existe un taponamiento mayor en una zona o en otra que suele durar entre tres y seis horas. Cabe destacar que este procedimiento ayuda a la nariz a captar los olores de mejor forma. Un mecanismo corporal que actúa en sendos orificios nasales con la finalidad de dar descanso a una de las fosas nasales cada cierto tiempo.

¿Conocías las claves de este curioso proceso corporal?


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