Se elevan a cuatro los muertos por la explosión de edificio en Madrid

Se elevan a cuatro los muertos por la explosión de edificio en Madrid

La Arquidiócesis de Madrid informó de la muerte de un sacerdote herido en la explosión del edificio el mediodía del miércoles.

Por Manuel de Santiago Freda / Corresponsal en España

La Arquidiócesis de Madrid confirmó la muerte del sacerdote Rubén Pérez, herido el miércoles en la explosión que destruyó un edificio en el centro de la capital española. Con este deceso se elevan a cuatro las víctimas mortales del suceso ocurrido al filo de las 15 horas locales (8 de la mañana hora de México) en el número 98 de la calle Toledo.

Pérez, de 36 años, se encontraba entre las doce personas que resultaron heridas cuando estalló la caldera del inmueble mientras la intentaban reparar. En un principio se le dio por desaparecido. Posteriormente se supo que había salido por su propio pie del edificio y fue evacuado en una de las primeras ambulancias que llegaron al lugar.

De acuerdo con la Arquidiócesis, el sacerdote se acababa de ordenar en junio del año pasado y la parroquia de la Virgen de la Paloma era su primer destino. Falleció a la 1:42 de la madrugada del jueves en el hospital La Paz, mientras esperaba ser intervenido por una hemorragia interna. Presentaba varias fracturas y había sido intubado.

En el accidente murieron, además, un electricista de 35 que revisaba la caldera descompuesta y dos peatones, uno de 85 años y otro de 53, que fueron alcanzados por los escombros.

La edificación colinda a la izquierda con el patio del colegio ‘La Salle’. Ningún niño resultó lesionado, debido a que la capa de nieve que dejó la borrasca ‘Filomena’ en la capital desde la semana pasada, impidió que los niños estuvieran en el patio, como era normal que ocurriera a esa hora.

En el lateral derecho se encuentra la residencia de ancianos ‘Los Nogales La Paloma’. Tampoco resultaron heridos los 56 ancianos que se encontraban a esa hora en las viviendas. Fueron evacuados poco tiempo después de la explosión por los servicios de emergencia.

En el edificio siniestrado vivían los sacerdotes de las iglesias Virgen de la Paloma -en la parte posterior de la construcción- y San Pedro el Real.  La explosión afectó las seis plantas del inmueble y las buhardillas, algunas de las cuáles quedaron destruidas por completo. Como consecuencia del estallido, se desencadenó un incendio en el edificio, que fue sofocado horas más tarde.

Este jueves, trabajadores del Ayuntamiento de Madrid realizarán la demolición controlada de las plantas superiores, que podrían derrumbarse por los severos daños que presentan. Más de 120 agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado fueron desplegados en los alrededores.

Desde primeras horas de la mañana, la policía municipal, bomberos y los servicios de limpieza trabajan en el retiro de los escombros y en mantener la zona acordonada para poder desarrollar las tareas con seguridad.

Durante la tarde del miércoles y la madrugada del jueves, los bomberos trabajaron en el retiro de los “elementos inestables de los edificios colindantes que corrían riesgo de caer a la vía pública”.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, lamentó lo ocurrido a través de su cuenta de Twitter. Dijo que se comunicó con el alcalde madrileño para transmitirle su apoyo y solidaridad y lanzó un mensaje de cariño para los familiares de las personas fallecidas y heridas.

El papa Francisco envió un telegrama para mostrar su “cercanía y afecto” en “estos duros momentos”. El pontífice “eleva oraciones al Señor y encomienda muy especialmente a su misericordia el eterno descanso de las víctimas, así como a los heridos y a sus familias”, según el texto enviado por la Secretaría de Estado del Vaticano, dirigido al arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro y a “todos los hijos de ese amado pueblo”.




Source link