¿Se ha ganado ya Griezmann el perdón de la afición del Atlético?

¿Se ha ganado ya Griezmann el perdón de la afición del Atlético?

Tras el partido que el Atlético de Madrid disputó en San Mamés, ante el Athletic de Bilbao, Antoine Griezmann sorprendió a muchos con unas declaraciones que pocos esperaban. “Mucha gente lo quiere escuchar y lo digo hoy, pido perdón por el daño que pude haber hecho a los aficionados del Atlético”, señalaba el delantero francés.

Unas palabras que se enmarcan en este proceso de redención que el francés está protagonizando, que coronan el fichaje de hace unas semanas, por el que el de Macon será jugador del Atlético de Madrid hasta 2026. El tema era uno de los elefantes en la habitación desde su regreso.


Los últimos años de Griezmann en el Atlético fueron convulsos, con continuos guiños a posibles salidas, primero al Manchester United y luego posteriormente al Barça, con aquel desafortunado episodio del documental en el que finalmente se quedaba un curso más en el club colchonero, mejora de contrato de 24 millones de euros mediante. Al curso siguiente, el jugador finalmente salía de mala manera, con sospechas del club rojiblanco de haberse comprometido con la entidad catalana cuando el Atlético se jugaba cosas importantes en Liga y Champions.

De tal modo que su figura como ídolo rojiblanco se erosionó sobremanera. Los episodios contra su placa en el Paseo de Leyenda el Metropolitano fueron habituales en la primera temporada de su salida al Barça. A muchos les dolió enormemente cómo salió y a la hora de volver, la cuestión estaba sobre la mesa. ¿Cómo recibiría la afición a Griezmann?

En los primeros partidos se vio sometido a los silbidos de una parte importante de la grada. Pero desde entonces, el jugador tuvo claro que sólo había una forma de ganarse el perdón. “Estamos trabajando en ello. Me toca ganar la confianza de la afición y sé cómo hacerlo, sólo lo puedo hacer dentro del campo, trabajando partido a partido. Para mí es un enorme orgullo jugar en el Atlético de Madrid”, explicaba hace unos meses.

DESDE EL CORTE DE PELO

El proceso de redención comenzó desde el mismo momento en el que volvió. El jugador entendió que quizás no tomó la mejor decisión del mundo al irse del Atlético. El primer guiño, el corte de pelo que se realizó en su regreso. En las redes sociales, la larga cabellera que lucía en el Barça se relacionaba por parte de los aficionados del Atlético, con ese rendimiento no tan a la altura de lo que se había esperado en el club catalán. De ahí que los rojiblancos quisiesen a ‘su’ Griezmann y eso pasaba incluso por la estética. Dicho y hecho. Fue una declaración de intenciones.

De ahí, poco a poco, con gestos también pero sobre todo con trabajo (incluyendo un primer curso flojo por la lesión que tuvo y la readaptación a un equipo que había cambiado), fue mutando la percepción que había sobre él. “En estos meses, a veces me marchaba rápido al banquillo cuando me cambiaban porque sentía que todavía no me había ganado los aplausos que me estaban dando”, reconocía.

Actuación a actuación, partido a partido, gol a gol… Con el aval de un Simeone que pidió hacer un esfuerzo por él para ficharle de forma definitiva y poder usarle más allá del minuto 60 como venía ocurriendo al inicio de la temporada; el propio jugador dio un paso clave en este proceso. Renunció a una buena parte de su sueldo, tal y como se lo pedía el Atlético, para poder fichar definitivamente y que cuadrasen las cuentas. Otro gesto más.

“Amo este club, a este entrenador, esta afición. Soy de esto, de ejemplo más que de palabra. Voy notando que cada vez hay más aplausos, más camisetas con mi nombre, eso me llena de orgullo. Y me motiva para darlo todo”, comentaba el jugador tras ese acuerdo. Ahora queda por saber la reacción de la afición, saber si ya se ha ganado el perdón de todos.




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