Un diputado conservador británico muere tras recibir varias puñaladas durante un acto público


El diputado británico del Partido Conservador David Amess, de 69 años, ha fallecido este viernes, tras recibir diversas puñaladas cuando atendía un acto con electores en su circunscripción de Southend West, en el condado de Essex, según ha confirmado la policía de esta región. Los parlamentarios de la Cámara de los Comunes suelen celebrar cada semana las llamadas surgeries, unas sesiones con los votantes de su circunscripción particular en las que atienden quejas o peticiones.

Amess se encontraba en la Iglesia Metodista Belfairs, en Leigh-on-Sea, cuando un individuo ha irrumpido de repente y ha comenzado a apuñalar al político. “Hemos sido avisados de un posible apuñalamiento al norte de Eastwood Road, poco después de las 12:05 (13.05, hora peninsular española). Enseguida ha sido arrestado un individuo, y no se busca a ningún otro sospechoso”, ha informado la policía de Essex. El hombre arrestado tenía 25 años y se halla en estos momentos bajo custodia policial.

El encuentro con el diputado fue anunciado en sus redes sociales. Ammes representaba a esa circunscripción desde hace casi 40 años. En 2015 recibió el título honorífico de caballero, que le permite utilizar el sir delante de su nombre. Conocido euroescéptico, participó activamente en la campaña a favor del Brexit del referéndum de 2016. Formó parte luego del grupo político Leave Means Leave (Salir Significa Salir) que mantuvo la presión sobre el Gobierno conservador para que culminara la salida de la UE. Era además un firme defensor de los derechos de los animales, que participó activamente en la campaña contra la tradición británica de caza del zorro con perros y caballos. El diputado conservador estaba casado y tiene cinco hijos.

Testigos presenciales aseguran que una ambulancia llegó al lugar, donde Amess recibió atención médica. La unidad antiterrorista de la policía se ha sumado ya a la investigación de lo sucedido, según ha informado el diario The Guardian. Bajo el procedimiento habitual, permanecerán adscritos al caso hasta que se establezca claramente una causa del delito ajena al terrorismo.

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La diputada laborista Jo Cox celebraba también un encuentro con electores, durante el referéndum de 2016, cuando fue asesinada a puñaladas por una militante de la extrema derecha. Su muerte conmocionó a un país que había entrado ya en una deriva de agria división por culpa del Brexit. “Todo esto trae de vuelta los recuerdos”, ha escrito en Twitter su viudo, Brendan Cox. “El dolor, la pérdida, pero también el inmenso amor de los ciudadanos. Espero que hagamos los mismo ahora por David”.

La muerte de Amess ha provocado un inmenso caudal de reacciones, tanto desde las filas de sus compañeros conservadores como desde la oposición laborista. “Noticias impactantes y terroríficas. Mis pensamientos están con David, su familia y sus asistentes”, ha escrito el líder de la oposición, Keir Starmer. “Lo peor de la violencia es su falta de humanidad. Roba la alegría del mundo y nos arrebata a nuestros seres queridos. Hoy se ha llevado a un padre, un marido y un colega muy respetado”, ha escrito el ministro de Economía, Rishi Sunak.

Ha habido incidentes de violencia similares en otras sesiones con votantes de este tipo, que han hecho que se cuestione un formato de reunión política que favorece la cercanía con los votantes, pero deja indefenso al político. Cualquier ciudadano puede acceder libremente a estos encuentros. En 2010, el laborista Stephen Timms recibió dos puñaladas de un estudiante radical. En 2000, Andrew Pennington, un ayudante del liberal demócrata Nigel Jones, murió al intentar proteger a su jefe de un perturbado que irrumpió en el local con una espada.

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