Una tecnológica reconocida por Europa

Alejandra Rosa, cofundadora de Sixphere.
Alejandra Rosa, cofundadora de Sixphere.

Alejandra Rosa, Jesús María Jurado, Álvaro Fernández y José Antonio Morán son cuatro amigos y compañeros, informáticos de profesión, que tras la crisis de 2008 tuvieron que tomar la decisión de buscar nuevos trabajos o montar su propia empresa. Esta segunda idea fue la que cuajó y se lanzaron a la aventura. Con sede en Sevilla, la tecnológica Sixphere se fundó en 2016, con 20.000 euros de capital inicial. Sus primeros pasos los dieron como una consultora digital y desarrolladora de software para terceras empresas. Un camino que ha derivado en la especialización y en subir un escalón para crear sus propios productos. “Una línea que nos diferencia del resto de las consultoras y que hemos conseguido sin financiación externa”, afirma Alejandra Rosa, consejera delegada de la empresa.

La nueva vía se ha materializado en un producto al que han denominado Polaris Industry, en el que han empeñado cuatro años y que les ha supuesto una inversión de 200.000 euros. Su operativa consiste en la puesta en marcha de una plataforma donde todos los que intervienen en una cadena de suministro puedan digitalizar sus procesos de compraventa. “Supone integrar una herramienta en la empresa que centraliza todos los sistemas en uno: desde la generación de un pedido hasta la facturación o la logística”, explica Rosa.

Un proyecto que les ha valido la llegada de diferentes ayudas desde Europa por su labor de innovación, que les ha reportado unos 72.000 euros. También ha sido la única empresa española que se ha colado entre los diez finalistas ganadores del programa europeo Block.IS, que les ha supuesto una subvención de 60.000 euros. Recompensa que se ha sumado a una aportación de 20.000 euros a través del programa Block Start. “Una cantidad que parece modesta, pero que se hace grande porque Europa reconoce tu idea, que es muy complicado”, asegura.

La suma total ha hecho posible que se incorporen nuevos módulos a Polaris, como Polaris Tx, basado en la tecnología blockchain. “Este avance supone consolidar la fiabilidad de toda la información que se maneja. Con este programa se asegura que no va a ser alterada en ningún punto del proceso”, aclara la directiva.

Productos que, hasta ahora, Sixphere había orientado hacía el sector aeronáutico, al contar entre sus principales clientes con la compañía Alestis Aerospace, especializada en fabricación y montaje de aeroestructuras. Una vía de negocio que en 2020 ha sufrido un importante revés por la crisis sanitaria y la caída en picado del número de vuelos. “Este era nuestro objetivo pero no ha ido bien”, se lamenta la cofundadora. “Ahora estamos recomponiéndonos y miramos hacia otros sectores. Nuestra estrategia de venta ha cambiado hacía el sector agrícola, el alimentario o el retail”, añade.

Nuevos módulos

Con 10 empleados, Sixphere ha visto cómo este bache les ha parado en cierta medida su crecimiento, “pero hemos conseguido mantenernos”, asegura la directiva. Así, la facturación de 2019 fue de unos 466.000 euros, mientras que en 2020 se situará en cifras ligeramente más bajas, de 429.000 euros, a falta del dato definitivo de cierre del ejercicio. Las ventas, por ahora, no son suficientes para conseguir beneficios, pero en la compañía son optimistas y auguran un crecimiento de más de un 80% entre 2021 y 2023, con la incorporación de los nuevos módulos al programa Polaris.

Un crecimiento que también tiene su mirada puesta en la internacionalización. De momento han entrado en Suiza con un par de clientes entre los que se encuentra una escuela de negocios. “Queremos abrir nuevos mercados fuera de España, es parte del futuro”, concluye Rosa.


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