La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) pidió mantener el calendario escolar previsto originalmente y evitar modificaciones derivadas del Mundial de Futbol 2026, al considerar que un ajuste en las semanas de clases afectaría a estudiantes, docentes y familias trabajadoras.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el presidente nacional de la organización, Israel Sánchez Martínez, señaló que no se hizo una “campaña”, sino que se cuestionaron los criterios utilizados para proponer cambios al calendario escolar.
“Lejos de hacerse una campaña, más bien se señalaron las omisiones. De nuestra parte, pues fue justamente que nos mostraran el término del criterio técnico por el cual se tomó esta decisión”, dijo.
Indicó que, aunque la decisión fue tomada de manera colegiada, no respondió a “un tema académico y técnico”, por lo que consideró necesario abrir el diálogo y construir consensos.
Sánchez Martínez afirmó que debe garantizarse “un cumplimiento mínimo de clases” y de los planes y programas educativos establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP). También cuestionó que la propuesta se planteara de manera tardía, pese a que desde hace años se conoce que México será una de las sedes del Mundial.
“Estas improvisaciones o decisiones improvisadas, aunque se entiendan por unanimidad de último proceso, pues justamente obedecen a que estos criterios debieron haberse tomado con mucho tiempo antes”, sostuvo.
Recordó que el anuncio de México como sede mundialista ocurrió hace ocho años y que el proyecto ha atravesado distintas administraciones federales.
El dirigente de la UNPF consideró que la medida tendría un impacto desproporcionado, ya que el Mundial sólo involucra directamente a tres ciudades del país. “Afecta solamente tres ciudades de 2 mil 500 municipios”, dijo.
También señaló que una eventual reducción del ciclo escolar implicaría complicaciones para docentes y madres trabajadoras. Explicó que la organización ha sostenido reuniones con mujeres trabajadoras preocupadas por el impacto que podrían tener las modificaciones al calendario.
Además, relacionó el tema con el rezago educativo y recordó afectaciones recientes derivadas de paros magisteriales. Según expuso, el año pasado “cerca de 170 mil niños ya no regresaron a la escuela”, mientras que actualmente se estima que la cifra podría alcanzar “alrededor de 500 mil niños”.
La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que la intención es mantener el número de semanas de clases originalmente previstas, equivalente a unas seis semanas antes del cierre administrativo del ciclo escolar.
Sobre ello, Sánchez Martínez señaló que existe margen operativo para cumplir con los procesos escolares y administrativos de los docentes. “Esperemos que esta medida se mantenga”, expresó.
Asimismo, consideró que las altas temperaturas en algunas regiones responden más a problemas de infraestructura escolar que a la necesidad de modificar el calendario educativo. “El tema del calor obedece más a una falta de infraestructura”, afirmó.
Sostuvo que, en el contexto actual de rezago educativo, la prioridad debe centrarse en garantizar la continuidad académica. “Es más importante en un contexto de rezago educativo, pues atender primero, ahora sí que lo que es primero, que es el rezago”, concluyó.
