Nekane: “Ahora trabajo más que antes”


Llegó con 15 años a Lezama y ya lleva 13 temporadas defendiendo la camiseta del Athletic. Siempre en el primer equipo rojiblanco. 332 partidos oficiales, pese a una grave lesión de rodilla y una mala racha con problemas musculares, y 157 goles. Nekane Díez (Barakaldo, 13-8-91), Nekane en el mundo del fútbol, charla con MD de este deporte que tanto le apasiona, de su club y de la vida misma en pleno confinamiento.



¿Cómo llegó tan joven a Lezama?

Llegué con 15 años porque me fichó Juaristi. Parecía que iba a ir para el B, pero me dejó en el primer equipo y hasta hoy.

¿Algo así, una chica de 15 años jugando ya en la Liga Iberdrola, no sería imposible ahora?

Eso es lo que he pensado muchas veces. Me parece una locura. La mayoría de equipos tiene un B y lo cubren con jugadoras de la cantera.

¡En aquella época ni el Athletic tenía categorías inferiores!

Qué va. Fuera, en el Bizkerre y esos equipos, claro que había; pero en el Athletic solo el B y tecnificación. Cuando yo llegué coincidí con Erika, Tzibi, Itziar Gurrutzaga, Arrate Orueta, Irune, Eva… Tengo muy buenos recuerdos de esa época.

Pero no ganó las cuatro primeras Ligas…

Las primeras cuatro no, yo gano la quinta.

Llegué con 15 años y ya llevó 13 temporadas en el primer equipo. Mi sueño se hizo realidad en un momento

¿En qué se parece este Athletic al de entonces?

En la camiseta, en los valores que transmite, en la esencia del juego y en poco más. El fútbol ha evolucionado mucho. Antes se jugaba más a correr y a ver si cazabas el balón ahí arriba; pero ahora se ha implantado un modelo que es toque, toque, toque y te tienes que amoldar.

También ha habido mucha evolución a nivel físico, ¿no?

Sí. Hace un año no había extremos puros, costaba encontrar, y ahora las jugadoras que están destacando son rápidas, dan el salto por eso. Si tienes velocidad, tienes mucho ganado.

¿Siempre de delantera?

Depende. Al principio jugaba en punta, intercambiaba con Erika y Eva, también por bandas. He jugado en cualquier posición de ataque, media punta, en el medio campo. Soy polivalente y con tal de jugar… A mí me gustaba jugar más en punta, pero antes de romperme el cruzado era más rápida que ahora.

¿Importante para el fútbol femenino disponer de un convenio colectivo?

Sobre todo para las jugadoras jóvenes, para que tengan algo asegurado, un futuro, unas condiciones mínimas. A nosotras lo que nos ha llamado la atención es que se haya tardado tanto en conseguirse. Ya se ha firmado y contentas.

Con lo del coronavirus nos hemos dado cuenta de las cosas sencillas que no valoramos. El simple hecho de dar un abrazo

¿Les ha propuesto un recorte salarial el Athletic?

El club nos pregunta qué tal estamos y nos ha facilitado material para poder seguir en forma. Nos dijeron que estemos tranquilas porque al final no nos iban a rebajar nada. El gesto del primer equipo, no con el Femenino sino con todos los trabajadores del club, es de agradecer.

¿Las jugadoras del Athletic pueden ya vivir del fútbol?

Nos da para vivir el día a día. El fútbol femenino está evolucionando mucho, pero no a nivel de cantidades como las que tienen ellos.

Antes se refería a un cruzado roto. No está teniendo nada de suerte con las lesiones…

Nunca había tenido una rotura de fibras hasta que me rompí el cruzado. Algún esguince, pero nada que supusiera estar mucho tiempo fuera del campo. A raíz del cruzado, menos el año pasado que solo dejé de entrenar un día, ha sido horrible para mí, sobre todo este año.

¿Por mayor exigencia física del nuevo míster?

No. Este ha sido el año que mejor me había preparado en pretemporada porque había estado con preparador físico durante el verano. Llegaba muy bien.

¿Entonces?

Cuando te operan del cruzado, tu isquio ya no es el mismo y en el primer partido de Liga me rompí. Mala suerte. Se me ha roto tres veces este año y estoy intentando cambiar mi forma de trabajar con el readaptador en Lezama.

¿Tiene que ser duro tanta recaída?

La primera bueno, la segunda me costó, pero la tercera ya… Estar dentro se hace muy duro.

¿Más duro que la cuarentena?

Estar en casa es complicado. Vivo sola y son muchas horas sola. Por las mañanas entrenamos todas juntas, algo que me da mucha vida, y por la tarde hago bici. Me he vuelto ‘cocinitas’ e intercambiamos recetas saludables, me he comprado un puzzle, hago el curso de entrenador…

¿Quiere ser entrenadora?

Me estoy sacando el carné y tenemos algún trabajillo que otro. Lo saco porque me gusta, pero tampoco sé si voy a valer.

El club nos dijo que tranquilas porque al final no nos iban a rebajar nada. El gesto del primer equipo es de agradecer

¿Qué está aprendiendo de todo esto del coronavirus?

Todos nos hemos dado cuenta de las cosas sencillas que no valoramos. Salir a la calle, estar tomando un café con alguien, tener la posibilidad de ser libre… Ahora mismo tienes que estar en casa no solo por ti, sino por los demás. Mi familia no vive conmigo y el simple hecho de dar un abrazo…

¿Aparcada entonces la semifinal de Copa?

Ahoya hay que dejarlo un poco de lado. Lo ideal es centrarte en el presente porque con el tema del coronavirus no sabes qué va a pasar mañana.

Vanesa Gimbert cumplió 40 años el domingo y ahí sigue.

Es una pasada. De admirar totalmente. 40 años, en todos los equipos que ha jugado, todo los títulos que ha ganado,cómo entrena todos los días, con dolores y sigue, cómo juega, no se lesiona casi nunca…

¡Y hasta se mosquea cuando la dejan en el banquillo!

Las futbolistas tenemos un gen ganador y el hecho de que no te dejen participar te quema con 17, 20 y 40 años. Todas queremos jugar.

La esencia del fútbol femenino se está perdiendo en el sentido de que ahora el dinero tira muchísimo más

¿Qué le parece lo de Damaris, y Maite Oroz?

Cada día se escucha una cosa diferente. Nosotros tratamos de no decirles nada porque son jugadoras del equipo, pertenecen al club y ya veremos qué pasa con ellas. Es un tema complicado, pero ellas tienen la última palabra de decidir su futuro, su vida. Nosotras tenemos que respetarlas y ya se verá.

El fútbol femenino se parece cada vez más al masculino.

Cada vez más. La esencia del fútbol femenino se está perdiendo en el sentido de que ahora el dinero tira muchísimo más.

¿No cambiará el panorama a raíz de esta crisis del coronavirus?

Ya veremos. Mejor pensar en el presente porque cómo no sabemos qué va a ser de nosotros.

¿Pero los valores del Athletic?

El Athletic hasta día de hoy, realmente, a mí me lo ha dado todo. Entré aquí con 15 años tengo 28 y vivo por y para estar bien y jugar en el Athletic. Me alimento bien, duermo bien, descanso… Me cuido muchísimo a pesar de haber tenido lesiones. Y cuantos más años tengo, más me cuido. Ahora trabajo más que antes


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