El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por acabado el alto al fuego y el memorando de entendimiento con Irán, a cuyos dirigentes calificó de “escoria” y “gente enferma”, en un exabrupto lanzado el miércoles ante la prensa tras los bombardeos estadounidenses contra el país de Medio Oriente.
“En lo que a mí respecta, se acabó. No quiero volver a tratar con ellos. Son escoria. ¿Saben lo que es escoria? Son gente enferma. Están dirigidos por gente enferma. Y son personas viciosas, violentas. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían”, afirmó en una rueda de prensa durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía.
Aunque señaló que los negociadores del memorando aún “quieren negociar”, opinó que “es una pérdida de tiempo tratar con ellos” porque “son mentirosos” y, tras firmar un acuerdo, no acatan lo pactado.
“Están locos. En lo que a mí respecta, se acabó”, prosiguió el inquilino de la Casa Blanca arremetiendo contra Teherán, recordando que él ha “negociado toda la vida” y que su trabajo ha consistido en “llegar a acuerdos”, pero que ellos son “de otra escuela” y que “son tramposos”.
Imagen: IA/AN (MDS)
Acto seguido afirmó que “han hecho daño a su propio pueblo” y que “han matado a 54,000 personas” por protestar. Auguró además que “nadie va a tomar el poder” porque “no tienen armas”, y “el otro bando tiene ametralladoras y los están matando”, además de que “la prensa no lo reporta”.
“Pero son gente mala. Son gente mala. Y francamente, no quiero perder mi tiempo con ellos. Ahora, dejaré que nuestro maravilloso panel, los negociadores sigan hablando si quieren, pero no lo veo claro. No me gusta esta gente”, concluyó.
Las declaraciones de Trump tienen lugar horas después de que el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el lanzamiento de “fuertes” ataques contra Irán en respuesta a las “agresiones” iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz, en una nueva escalada de las tensiones en torno a la estratégica vía marítima.
Tras ello, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber “destruido” 85 instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Bahréin y Kuwait, así como derribado un dron tipo MQ-9 “enemigo”, en su respuesta militar a los bombardeos, que suponen un nuevo capítulo de tensiones tras el frágil alto el fuego firmado el 8 de abril.
