
Guillermo García Alcocer, expresidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y profesor de Economía del ITAM, advirtió que México enfrenta el reto de ampliar y modernizar su infraestructura energética para acompañar el crecimiento de los centros de datos, la manufactura y las nuevas tecnologías, al tiempo que consideró necesario avanzar hacia una regulación que permita la participación de actores públicos y privados bajo las mismas reglas.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que los centros de datos se han convertido en infraestructura necesaria para el desarrollo de la manufactura a nivel global, debido a la creciente interconexión de los sistemas productivos y a la necesidad de intercambiar grandes volúmenes de información a distancia.
Explicó que no es posible pensar actualmente en la manufactura sin comunicación entre distintos sistemas productivos mediante información de gran capacidad.
El especialista destacó que en México este tipo de instalaciones se está desarrollando principalmente en entidades con una elevada actividad económica, entre ellas Querétaro, Baja California (Tijuana) y Nuevo León. Sin embargo, señaló que su operación plantea exigencias particulares para el sistema eléctrico debido a que se trata de usuarios intensivos de energía.
Los centros de datos requieren un suministro eléctrico constante y de buena calidad, además de redundancia y estabilidad para evitar interrupciones que puedan afectar el acceso y procesamiento de información.
“No se vale que se vaya la luz y no puedas recibir tus datos. Entonces, tienen que tener redundancia y tienen que tener estabilidad”, explicó.
El caso de Querétaro
García Alcocer puso como ejemplo el caso de Querétaro, donde, dijo, existe infraestructura de centros de datos terminada desde hace aproximadamente dos años que todavía espera las condiciones necesarias para recibir el suministro eléctrico.
“¿Qué está pasando en Querétaro? Pues que la energía disponible no tiene el voltaje que requieren estos centros de datos. Hay una carencia de subestaciones”, afirmó.
El problema, añadió, guarda similitudes con las dificultades que se han presentado en otras regiones del país, debido a que existen instalaciones construidas que no pueden comenzar a operar plenamente mientras no se amplíe la capacidad de la red eléctrica.
Entre los grandes usuarios vinculados con este sector mencionó a AWS, Microsoft, Disney y Netflix, empresas que utilizan infraestructura relacionada con el almacenamiento y procesamiento de información, entretenimiento y servicios en la nube.
De acuerdo con García Alcocer, estas empresas mantienen conversaciones tanto con el gobierno de Querétaro como con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para avanzar en las obras necesarias.
El especialista explicó que la construcción de las subestaciones corresponde actualmente a la CFE y que el gobierno de Querétaro había planteado esquemas para acelerar la infraestructura. Uno de ellos consistía en que un contratista construyera las instalaciones bajo las especificaciones requeridas y posteriormente fueran entregadas a la empresa eléctrica.
Señaló que la propuesta no fue aceptada por la CFE, por lo que el gobierno estatal ha optado por proveer la infraestructura con recursos propios. Hace unos días, añadió, fue inaugurada una primera subestación de las cuatro o cinco que serán necesarias para ampliar la capacidad disponible.
“Se puede, se podría, pero el gobierno ha preferido proveer de esa infraestructura con sus propios recursos y obviamente eso está alentando [ralentizando] mucho el servicio de los datos”, dijo.
Factores para atraer inversión
García Alcocer señaló que Querétaro se ha convertido en un punto relevante para los centros de datos debido a su relación con sectores como la manufactura, la industria aeronáutica y la automotriz.
Considera que la disponibilidad de infraestructura energética forma parte de los requerimientos básicos que enfrentan los estados para atraer nuevas inversiones. Un inversionista, explicó, no solo pregunta por la disponibilidad de energía eléctrica, sino también por el agua y las redes de telecomunicaciones.
“Te van a preguntar, ‘Oye, ¿dónde está la energía para hacer mi manufactura? Perfecto, ¿dónde está mi agua? ¿Dónde está mi red de telecomunicaciones?’”, dijo.
En ese sentido, destacó la importancia de la fibra óptica, ya que los grandes volúmenes de información utilizados por estas instalaciones no dependen necesariamente de satélites, sino que circulan principalmente mediante redes terrestres.
Para el expresidente de la CRE, la disponibilidad de todas estas infraestructuras será determinante para que los estados puedan cerrar las brechas necesarias para atraer inversiones.
No obstante, consideró que México mantiene un sistema excesivamente centralizado en materia de decisiones regulatorias y planteó la necesidad de descentralizar aquellas actividades que no tengan efectos nacionales y que puedan ser atendidas directamente por los gobiernos estatales.
Centros de datos requieren revisar su impacto en agua y energía
Ante la discusión internacional sobre el consumo energético y de agua de los centros de datos, García Alcocer consideró necesario realizar una revisión integral de los efectos asociados con el desarrollo de esta infraestructura.
Sobre el agua, explicó que su utilización está relacionada principalmente con los sistemas de enfriamiento de las instalaciones, debido al calor que generan los equipos.
“Hay que partir de que el agua se utiliza como un refrigerante, es un medio para que instalaciones que generan gran calor mantengan una temperatura de operación adecuada”, indicó.
Aclaró que el funcionamiento de estos sistemas no significa necesariamente un consumo permanente de agua nueva, ya que existe un volumen que circula para mantener los equipos dentro de la temperatura adecuada.
También señaló que existen avances en eficiencia para reducir el uso de este recurso y atribuyó a los operadores la responsabilidad de buscar alternativas que disminuyan el impacto de sus instalaciones. “Hay eficiencia y lo que he escuchado es que han podido minimizar el uso de esta agua, pero no es un uso constante de la misma”, afirmó.
Consideró que los operadores deben buscar tanto la calidad requerida para sus procesos como el menor impacto posible sobre la sociedad.
Foto: Archivo Cuartoscuro
García Alcocer sostuvo que los centros de datos se encuentran entre los principales demandantes de energía a nivel mundial y advirtió que el crecimiento de estos sistemas está generando un desafío para la capacidad de generación eléctrica disponible.
“No hay energía para poder mantener el ritmo que están teniendo estos sistemas”, afirmó.
Ante esta situación, señaló que se está incrementando la investigación y la inversión en alternativas como la generación nuclear, una tecnología que durante años había perdido presencia, pero que actualmente vuelve a considerarse como una opción para satisfacer las nuevas necesidades energéticas.
“Hoy se está viendo como una gran opción el poder tener centros de datos asociados a mini plantas nucleares”, señaló.
Sin embargo, advirtió que una alternativa de este tipo implicaría nuevos desafíos regulatorios, particularmente por la posibilidad de que empresas privadas tengan control sobre determinados minerales radioactivos.
También mencionó que en Estados Unidos existe un debate sobre nuevas formas de generación y suministro energético, incluso mediante infraestructura instalada fuera de la Tierra.
“Hay un debate increíble sobre cómo solucionar el problema de la energía, del enfriamiento y del acceso a los datos”, dijo al referirse a propuestas para instalar centros de datos en satélites, estaciones espaciales u otras estructuras en el espacio.
Seguridad nacional
El especialista consideró que el creciente peso de la energía en las decisiones de inversión está relacionado con un cambio global provocado, entre otros factores, por la pandemia y los conflictos armados.
“Todos los países a partir de la pandemia que se rompieron las cadenas de suministro, a partir de las guerras que estamos viendo en Medio Oriente y en Europa del Este, a partir de varios elementos que están aportando, a que la energía se convierta en un tema de seguridad nacional”, explicó.
En este contexto, señaló que los gobiernos están incrementando su participación en la evaluación de inversiones relacionadas con activos estratégicos y consideró que México está siguiendo una tendencia que también se observa en otros países.
“No es algo extraño lo que está haciendo el Gobierno de México, está haciendo lo que hacen en Estados Unidos, tienen comités donde las autoridades de seguridad revisan qué impactos puede tener esa inversión, de dónde vienen los recursos, que también es bien importante”, afirmó.
A su juicio, México tendrá que desenvolverse en un escenario en el que la seguridad energética estará cada vez más vinculada con la seguridad nacional: “Creo que tenemos que vivir en ese mundo, donde la seguridad nacional ya está asociada a la seguridad energética”.
IA: detener su desarrollo no es factible
En cuanto al debate sobre la inteligencia artificial, García Alcocer rechazó la posibilidad de frenar su desarrollo y planteó que la respuesta debe centrarse en construir una cultura ética y un marco regulatorio capaz de acompañar el avance tecnológico.
“Esto es una tecnología que ya está viviendo con nosotros, ya está en códigos abiertos, cualquiera puede acceder a este tipo de sistemas, puedes generar tus propios agentes”, apuntó.
Planteó que estos agentes pueden resultar especialmente útiles para realizar actividades mecánicas de manera eficiente, pero sostuvo que su desarrollo debe estar acompañado por principios claros de actuación.
“Yo creo que es regulación legal, ética y una conciencia en la población de que tenemos una herramienta muy poderosa, pero está el acceso de todo el mundo”, afirmó.
Por lo tanto, aseveró que la regulación no puede colocarse por encima del desarrollo tecnológico ni intentar detener procesos que ya están en marcha: “Yo como regulador de muchos años, yo sé que la regulación no puede ir contra la humanidad. Tiene que acompañarla y la regulación siempre va atrás del cambio tecnológico”.
Por ello, estimó poco viable intentar impedir que continúe el desarrollo de la inteligencia artificial, pues siempre habrá personas capaces de desarrollar nuevas aplicaciones y modificar las existentes.
“Si tenemos una cultura y entendemos los límites y los peligros de la misma, vamos a poder tener una mejor relación con este poderosísimo elemento que se nos viene encima”, sostuvo.
García Alcocer también destacó los beneficios que puede generar la automatización y el uso de sistemas capaces de proporcionar información en tiempo real sobre el desempeño de equipos y máquinas.
Apuntó que estas herramientas pueden generar eficiencias tanto en la manufactura como en otros procesos productivos, lo que eventualmente podría traducirse en mejores precios para los consumidores.
Imagen: Shutterstock
Sin embargo, dijo que existe un desafío relacionado con los trabajadores cuyos puestos puedan ser sustituidos por procesos automatizados. Frente a este escenario, consideró necesario reenfocar y reubicar a los trabajadores en actividades menos mecánicas y en las que puedan aportar capacidades de criterio y toma de decisiones.
Pragmatismo en la política energética
Al abordar las prioridades para México, el excomisionado de la CRE consideró que el país debe adoptar una posición “extremadamente pragmática” frente a las necesidades de su sistema energético. Afirmó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum está mostrando un mayor pragmatismo al reconocer que las necesidades del sistema no pueden resolverse únicamente mediante actores públicos.
Desde su perspectiva, una regulación adecuada puede permitir la participación tanto de empresas privadas como públicas, siempre que ambas se sujeten a las reglas establecidas por el gobierno. “La propiedad no puede ser asociada a la operación”, puntualizó.
“La propiedad es un tema diferente, la operación es un tema donde tú estás entregando electrones y estás recibiendo un pago por esos electrones si eres un desarrollador energético. No importa de quién seas dueño, si eres CFE o eres un privado, vas a entregar el mismo servicio y vas a estar regulado”, explicó.
El especialista consideró que este pragmatismo comienza a aparecer en México mediante nuevas acciones gubernamentales, aunque advirtió que el proceso todavía avanza con lentitud.
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