Adiós al héroe de Lisboa

Sergio Ramos ya es historia del Real Madrid. El club blanco ha anunciado esta noche que el capitán abandonará la nave después de que las partes no hayan llegado a un acuerdo para la renovación de su contrato, que expira este 30 de junio.

Tras 16 años, 22 títulos y 101 goles, Sergio Ramos dejará el Madrid convertido por derecho en una de las mayores leyendas de su historia, símbolo desde que marcó aquel gol al Atlético de Madrid en la final de la Champions de 2014. Al Real Madrid se le iba la vida tras 12 años de sequía continental y en el minuto 93, con 0-1 brillando en el marcador del estadio Da Luz, Sergio Ramos conectó un cabezazo inapelable que ya es historia del Madrid y de la Copa de Europa.

El eterno ‘4’ salvó al equipo blanco de la que hubiera sido la peor derrota de su historia, a manos de su eterno rival tras un partido agónico. El Atlético de Simeone ya acariciaba la Orejona cuando Ramos hizo bueno un saque de esquina botado por Luka Modric, protagonista secundario del gol más importante del Real Madrid en el Siglo XXI.

Aquella jugada cambió para siempre el destino del Madrid y del propio Ramos, que además metió a su equipo en la gran final con otros dos testarazos en las semis contra el Bayern en el Allianz Arena de Múnich. Desde entonces Sergio Ramos pasó de ser visto con cierta suspicacia por un sector de la afición a ser un héroe indiscutible.

Aquel gol tuvo un efecto transformador para Sergio Ramos, revestido a partir de entonces de un aura de jugador especial, capaz de decidir partidos y campeonatos tanto en el área propia como en la rival. Tras la Décima se convirtió en el capitán que levantó las tres Champions seguidas, un hito en la historia del fútbol moderno.

En la Undécima marcó el gol del Madrid (en milimétrico fuera de juego), anotó su lanzamiento en la tanda y fue elegido mejor jugador de la final de Milán.

Al año siguiente, en Cardiff, lideró a un Madrid que barrió a la Juventus y además provocó la expulsión de Cuadrado fingiendo una falta en el tramo final con 3-1 en el marcador.

Amado por los suyos y odiado por sus rivales, una de sus acciones más célebres llegaría en la final de Kiev. El capitán dejó fuera de combate a Salah, la gran estrella del Liverpool, con una llave de judo en el ecuador del primer tiempo. Ramos cazó al egipcio cuando ambos se disputaban un balón y el del Liverpool abandonó el terreno de juego llorando y con el hombro dislocado.


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