Albon, cara y cruz en una FP1 pasada por agua en Brasil


La primera sesión del GP de Brasil de F1 de 2019 estuvo marcada por la lluvia, que complicó mucho las cosas a todos los equipos en un inicio de primera jornada en al que fue imposible sacar conclusiones. La FP1 de Interlagos fue muy poco representativa. El trazado paulista solo estuvo en condiciones de utilizar los intermedios en la parte final de la sesión, y ahí, en los momentos finales, la confianza jugó una mala pasada a los Red Bull, con Albon estrellándose contra el muro de la curva 12 y Max Verstappen quedándose a pocos metros de hacerlo en las eses de Senna.



Precisamente, el más rápido de la FP1 fue Albon con su crono marcado con intermedios. Tras ello, en los últimos minutos, los pilotos creían que la pista estaba ya en condiciones para rodar con neumáticos de seco. Insistían sobre todo los Red Bull, y en este caso las prisas fueron malas consejeras para los de Milton Keynes. Albon se salió de la pista y en una zona de hierba mojada y en bajada, su coche, en lugar de frenarse, cogió velocidad para impactar contra las protecciones y destrozar así la suspensión delantera derecha de su monoplaza.

Los tiempos fueron tan poco representativos que la sesión concluyó con el reciente 6 veces campeón del Mundo, Lewis Hamilton, finalizando en la última posición en una sesión en la que prácticamente no rodó. No le merecía la pena. Llega a Brasil con los deberes hechos y lo mejor para el inglés era esperar a que las condiciones mejorasen a lo largo del día. Algo que todavía no está claro puesto que la previsión indica que podría llover también en la FP2, aunque con menos intensidad, complicando las cosas a todos los equipos, con dificultades para recoger datos para preparar sus coches de la mejor manera posible de cara a la clasificación del sábado y la carrera del domingo.

Sainz, sexto

Carlos Sainz, siempre que llueve, exhibe su clase. Lo volvió a hacer en esta FP1. La sesión no tenía relevancia, pero su tiempo con un McLaren, el quinto mejor, quedó ahí. Como siempre le ha gustado hacer a su padre, el enviar mensajes cada vez que se sube al coche, el madrileño volvió a dejar buenas sensaciones en agua, unas condiciones que de bien seguro le encantaría que se repitieran a lo largo del fin de semana para tener opciones de lograr ese podio tan ansiado.


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