Busca Conagua mediar crisis en valle de Cuatrociénegas

Por Jesús Peña
Vanguardia/ Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte

 

En torno al tema del conflicto socioambiental entre conservacionistas y ejidatarios por las aguas del canal Saca Salada, Jaime Gudiño Zárate, director del área de Infraestructura Hidroagrícola de la Comisión Nacional del Agua, organismo Cuenca del Río Bravo, comentó que esta dependencia ha tratado de intervenir como mediadora.

Dijo que Conagua ha platicado con los dos grupos involucrados en esta problemática en el sentido de que cualquier aprovechamiento se debe hacer de manera regulada y en apego a la normatividad establecida.

El conflicto se derivó de que, de manera unilateral, un grupo de ambientalistas cerraron una de las secciones del canal, de acuerdo con Gudiño.

Advirtió que, “desafortunadamente”, los activistas no siguieron los protocolos adecuados, pues omitieron solicitar una autorización ante esta dependencia.

Afirmó que hay la manera de aprovechar el agua de este conducto, toda vez que se trabaje en la recuperación del acuífero y siempre que las cosas se hagan de manera regulada y consensuada.

“Con trabajos de rehabilitación y de tecnificación delos  canales se puede rescatar bastante volumen, que esto a su vez puede ser dedicado al tema de recuperación de los humedales”, comentó el funcionario.

Gudiño Zárate detalló que la Comisión ha hecho algunos trabajos como el revestimiento del 25 por ciento del camal, fuera del Área Natural Protegida, proyecto en el que trabajó hasta 2012.

Originalmente el proyecto era de 75 kilómetros de rehabilitación del canal, del cual se ejecutaron 25 kilómetros con un entubamiento de PVC.

Sin embargo, Conagua tuvo algunos inconvenientes con la Comisión Nacional de Áreas Protegidas y Semarnat por la manifestación de impacto ambiental para hacer trabajos dentro del Área Protegida.

El titular de Infraestructura Hidroagrícola detalló que actualmente están tratando de resolver estos inconvenientes de manera conjunta con las instituciones medioambientales, a fin de continuar con los trabajos de tecnificación del valle de Cuatrociénegas, donde todavía quedan 50 kilómetros por revestir en la zona de la Saca.

Ejidatarios del Valle de Cuatrociénegas agreden al ambientalista Mauricio de la Maza Benignos, el 19 de octubre de 2020.

No hay diálogo
El encargado del Director de Infraestructura Hidroagrícola del Organismo Cuenca del Río Bravo subrayó que una de las limitantes que tiene Conagua para trabajar en proyecto de tecnificación que contribuyan al uso eficiente del agua en Cuatrociénegas es que no todos los ejidos de la zona tienen títulos de concesión.

Aún así, Jaime Gudiño Zárate informó que la Comisión está tratando de revivir ese proyecto de rehabilitación de la Saca Salada de manera independiente con cada uno de los ejidos.

Lo anterior a través de un programa federalizado que se llama Apoyos a la Infraestructura y en el que la dependencia aporta el 50 por ciento del gasto y las comunidades el otro.

“El problema es que muchas veces no cuentan ellos con la contraparte y eso hace que no vayamos avanzando tan rápido, el usuario no está interesado en invertir, agreó.

De acuerdo con el ingeniero agrónomo, es falso que por este canal se estén perdiendo entre 80 y 90 millones de metros cúbicos de agua al año.

“El desperdicio no llega ni a los 30 millones”, precisó, “lo que no deja de representar una gran cantidad de agua”.

 

No todos tienen concesiones
El servidor público dijo que en el caso del Saca Salada la comunidad que ostenta la concesión es el Ejido 8 de Enero, ubicado en Frontera, Coahuila, donde termina el cauce del canal.

“Los demás están asociados. Fueron ejidos que se formaron de manera posterior. Tienen resoluciones presidenciales, pero no han querido adaptarlas a títulos de concesión y eso es lo que a veces complica un poco para poder regular y aprovechar programas hidroagrícolas con los que cuenta la Conagua y que como requisito indispensable está el título de concesión”.

El hecho de que estos ejidos no tengan títulos de concesión no significa que no poseen derechos, añadió.

“Lo que pasa es que no han querido cambiar sus resoluciones presidenciales a títulos de conexión, pero en realidad todos los aprovechamientos tienen un derecho, ellos hablan de horas de agua que tenían de la Saca de hace muchos, muchos años”.

El funcionario federal aclaró que esta serie de conflictos en la zona no es nueva y datan que cuando el valle fue declarado como Área Natural Protegida en 1994, año en que se da la intervención de grupos interesados en la conservación y la preservación de las especies endémicas que hay en Cuatrociénegas, intervención contraria a los intereses de la actividad agrícola.

Cuestionado sobre si la Conagua lleva un orden y una regulación efectiva de los títulos de concesión de agua que existen en el valle, Jaime Gudiño respondió que desde 2019 se ha hecho un inventario, a través de un censo, de todos los aprovechamientos y se ha detectado que hay 336 subterráneos y 32 superficiales.

Río Mezquite. Foto: Luis Salcedo

¿Huachicoleo de agua?
Referente al tema del robo de agua en áreas de Cuatrociénegas como el Valle del Hundido, el director del área de Infraestructura Hidroagrícola de la Conagua reconoció que los aprovechamientos que existen son mayores a la recarga y cada año se está registrando un déficit.

–¿Pero entonces sí hay huachicoleo?

–No, mira, fíjate que no. Ahí hay una problemática en ese sentido: se hicieron en su momento las autorizaciones sin conocer todavía precisamente los datos de recarga. No es mucho esa parte que se pueda manejar como huachicoleo porque en realidad los acuíferos no son muy productivos… Entonces la gente se autolimita y cada vez se van autolimitando más porque desafortunadamente están sobreexplotando.

La Comisión Nacional del Agua está trabajando sobre un reglamento para detener la sobreexplotación y empezar a buscar la recuperación del acuífero.

Actualmente se encuentra en la etapa de la reinspección y determinación de los derechos de cada uno de los aprovechamientos detectados.

“Estamos próximos a sacar la propuesta del ordenamiento, que es definir y trazar los lineamientos que regularán de manera sostenible el uso y aprovechamiento de los caudales de que realmente dispone el acuífero y yo creo que estaríamos a fin de año teniendo un resultado más preciso”.

 

Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.


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