'Checo' Pérez triunfa en Mónaco y le arrebata el sueño a Sainz

'Checo' Pérez triunfa en Mónaco y le arrebata el sueño a Sainz

Los grandes pilotos tienen que ganar en Mónaco. Y si es con un final emocionante, mejor que mejor. Checo ya puede gritarlo a los cuatro vientos desde este domingo. Ha triunfado en el GP más icónico del ‘Gran Circo’. Triunfó en el Principado tras unos últimos giros de infarto con los cuatro mejores coches en solo dos segundos, con Pérez sufriendo con gomas medias, defendiéndose ante Sainz, que tenía pegados a Verstappen (3º) y Leclerc (4º). La carrera se retrasó por la lluvia inicial y una posterior bandera roja por un accidente de Mick Schumacher, por lo que se acabaría con una cuenta atrás de tiempo. Los últimos 10 minutos fueron de pura persecución y sufrimiento por las calles de Mónaco. De película con final feliz para Pérez, que logró el triunfo de su vida, el más llorado por la afición mexicana, de alegría por la proeza del piloto de Guadalajara. El mexicano se vio ayudado en esta ocasión por las enormes dimensiones de los actuales F1, casi barcos que atracar en el puerto de Mónaco. Eso impidió a Carlos encontrar un hueco que le llevara hasta la gloria en una cita que al español se le escapó antes por un doblado que le frenó en su salida de boxes. 

Resultado final del GP de Mónaco de F1 2022

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No pudo ganar una semana antes en Barcelona porque la mejor estrategia fue para su compañero. Pero en Mónaco, solo una semana después, ‘Checo’ Pérez se reivindicó y dio un puñetazo sobre la mesa para demostrar, más que nunca, lo que apuntaba a MD en los test de pretemporada: que quiere el título. En Red Bull, junto al campeón Max, Checo es el piloto número 2, con un rango y rol muy claro, siempre amenazado porque debe renovar contrato año a año. Pero su pilotaje y sus resultados no dicen lo mismo. ‘Checo’ está rindiendo a un gran nivel y desde que Ricciardo compartiera asiento con el neerlandés no se recuerda un compañero que estuviera tan cerca de Max



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El GP de Mónaco, en imágenes

Mark Thompson / Getty


Cuando Red Bull se debatía entre fichar a Checo o Hülkenberg, Helmut Marko sonreía: “No creo que nadie pueda estar a menos de 3 décimas de Max”. Dos años más tarde, Checo está peleando por el título en el inicio de una nueva era, con un coche que ya no solo está hecho para Verstappen, sino que permite a Pérez hacerle sombra al campeón tras la séptima cita del Mundial. Pérez triunfó, añadió su nombre a la lista de privilegiados que levantaron los brazos en lo alto del podio de Montecarlo, quitándole ese sueño a un Carlos Sainz que tuvo más cerca que nunca la posibilidad de triunfar en una plaza tan mítica y única y batiendo también a Max y un Leclerc que en la 4ª plaza estaba muy enfadado, de nuevo quedándose con la miel en los labios en un GP de casa que se le volvió a atragantar.

Salida retrasada

Tras una hora y 5 minutos de espera, los coches se pusieron en marcha tras el Safety Car y la salida fue lanzada a las 16.09. En condiciones muy complicadas, con todos llevando goma de lluvia menos algunos atrevidos del final de la parrilla, todos sufrieron muchísimo y se centraron en mantenerse en pista sin atacar. Bastante tenían con evitar los muros, derrapando y cruzando sus coches cada vez que apretaban el acelerador. Eso hizo que los compases iniciales fueran de procesión sobre una pista de patinaje, de pura exhibición antes del fuego real. La acción empezaría a medida que se fue secando. 

Pérez y Sainz, mejor estrategia y enfado de Leclerc

El gran aviso lo dio Gasly, que con sus gomas intermedias era mucho más rápido y adelantaba a Ricciardo. Todos lo vieron. Eran lo que necesitaban para que empezara el baile en boxes. Y el primero de los de arriba en atacar fue el tercer clasificado, ‘Checo’ Pérez. Red Bull apostó por él como ‘conejito de Indias’, o porque estaba por delante de Max. Pero sea como fuere, salió muy beneficiado por ello.

En la vuelta 18, Leclerc, que lideraba la carrera, realizaba su parada. También lo hacía Verstappen, que era cuarto. El único en quedarse en pista era Carlos Sainz. Ferrari había parado antes a Charles para proteger el liderato y Carlos sabía que de parar tenía que hacerlo un giro más tarde. Fue ahí cuando cogió las riendas de todo. “Tira fuerte y box”, le dijeron por radio. Pero Carlos, como ya hizo el pasado año, le llevó la contraria a su muro: “No estoy de acuerdo”. Corrigió al muro ferrarista para decirle que era mejor seguir liderando la carrera con la goma de lluvia y no poner el intermedio, sino alargar su parada para poner directamente el neumático de seco ahorrándose así una parada. Le responden: “Quédate fuera”. “Ok, me quedo fuera”, sentenció Carlos.

Ese momento era absolutamente clave. Pérez, en segunda posición, con goma intermedia era 7 segundos más rápido que un Carlos que sufría con el neumático de lluvia. El mexicano llegó a ponerse a 5 segundos de Sainz, y en la vuelta 21 paró para poner las gomas de seco. Ahí se armó un follón en el pit lane ferrarista. A Leclerc también le avisaron para entrar a boxes. Y luego, cuando ya estaba entrando en ‘pits’, le dijeron que se mantuviera en pista. El monegasco entró en cólera y empezó a chillar por radio. Se encontraba a Carlos haciendo su parada y perdió unos segundos esperando. El resultado final, Sainz saliendo a por el triunfo que se le estaba escapando a Charles. 

Bandera roja y resalida final

Carlos tenía que tirar al máximo, aunque con goma fría, sabiendo que Pérez y Max pararían en la siguiente vuelta. Pero vio como sus sueño se empezaba a truncar al salir a pista precisamente tras un doblado que le hacía perder unos segundos clave. Ahí se podía decidir la carrera. Y en la vuelta 22 pararon los dos Red Bull. El mexicano, amigo de Carlos, salía por delante por solo un segundo, asumiendo el liderato de la prueba ante un Sainz encendido.

El madrileño sabía que estaba ante una oportunidad de oro de pelear por su primer triunfo en la F1 y de triunfar en Mónaco, algo que no pueden decir muchos pilotos. Tenía ya buena temperatura en la goma y Pérez salía con el neumático frío. Lo intentó, apretó e incluso se atrevió a salirse de la estela de Pérez en recta. Pero ahí, con el suelo mojado fuera del carril seco, Mónaco le avisó. El coche le dio un tremendo trallazo y Carlos debió ver las estrellas al cruzar su bólido y lograr la salvada de su vida. 

El madrileño pudo controlar el Ferrari, evitar los muros y seguir con una persecución que se vería cortada por un doblado, Mick Schumacher, que perjudicó en tiempo a Carlos en la subida hacia el Casino.

Pérez tenía la carrera en sus mano, pero aún debía seguir peleando porque un fuerte accidente de Mick Schumacher hizo que la cita se parara con bandera roja. La prueba se reanudaría una media hora más tarde, de nuevo con salida lanzada debido a que era imposible arrancar en parado porque una parte de la parrilla estaba seca y la otra, mojada. Pérez tenía que defenderse en esa primera vuelta. Sainz lo intentó con todas sus fuerzas, pero se tuvo que conformar con quedarse a las puertas de la gloria, como le pasó en 2021, donde también fue segundo y conquistó su primer podio con Ferrari. El mexicano solo tuvo un fallo: una pasada de frenada cuando Carlos le apretó. Pero no se puso nervioso, recuperó la calma y se dirigió hacia la victoria.

Alonso, 7º

Fernando Alonso defendió su séptima plaza con uñas y dientes, sin tomar riesgos excesivos con su Alpine y gestionando las gomas al final ante la presión de Hamilton y Ocon, que era octavo. El francés pidió por radio que Fernando aumentara su ritmo porque estaba haciendo un tapón, pero el asturiano continuó haciendo su carrera, gestionando las gomas para llegar al final sin ceder su séptima posición ante Lewis. 




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