El cuerpo técnico arropa y ve enchufado a Lemar


El Atlético de Madrid continúa con su preparación para la temporada 19/20. Lo hace con la exigencia de los ejercicios y las múltiples sesiones que se desarrollan en San Rafael. En la sierra segoviana, muchos son los jugadores colchoneros que tienen una cuenta pendiente con su rendimiento del curso pasado y que quieren demostrar que pueden tener mucho que decir en este nuevo Atlético.

Uno de ellos es Thomas Lemar. Hasta la llegada de Joao Félix, él había sido el fichaje más caro de la historia del club. Y digamos que su primera temporada no fue la más exitosa del mundo. En total, 2.538 minutos, en 42 partidos, 30 de ellos como titular, para tres goles y tres asistencias.

No lo que se esperaba. “Sí, es perfectamente normal que la gente esperase más. Pero estoy en un club nuevo. Me estoy adaptando a un nuevo sistema, a un nuevo campeonato, sé que esperan mucho de mí y acabará llegando”, explicaba el jugador al acabar el curso, en palabras a Telefoot .“Mi temporada no está siendo excepcional”, reconoció el jugador francés. “Lo que se puede decir de mí, no me afecta demasiado. Sé lo que tengo que hacer. Todo lo que relativo al precio del fichaje y demás no me preocupa demasiado. Mi club me quería y ellos hicieron todo lo posible para que yo fichara . Depende de mí devolverle la confianza al Atlético. Ni siquiera se me ha pasado por la cabeza irme. No es el momento de pensar algo así en este momento”, añadió.

Pero el jugador ha vuelto con ganas. Se le ve especialmente activo y el cuerpo técnico está especialmente encima de él, le ven enchufado y con ganas de demostrar que puede ser un jugador franquicia para el Atlético. En la sesión matinal del lunes, tanto el Profe Otega como Simeone le felicitaron por varios ejercicios, y el Cholo también tuvo algún gesto más de cariño hacia él. En otro de los ejercicios de definición a puerta marcó un golazo que fue celebrado al unísono por el cuerpo técnico y compañeros.

El jugador ha perdido a sus dos grandes referentes en el vestuario, a Lucas Hernández y a Antoine Griezmann, y se nota que el resto de compañeros quieren arroparle para que explote definitivamente en el equipo.


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