El GP de Australia de F1, cada vez más en riesgo: “Habrá una pandemia global”

El inicio de la temporada de Fórmula 1 está más en duda que nunca por el Coronavirus. Cada día que pasa, peligra más. Tanto el GP de Australia, como el de Bahrein o el de Vietnam, son toda una incógnita. Depende de la evolución de la situación y lo que decidan sus respectivas gobiernos y/o mandatarios. Pero sobre todo, peligra con especial urgencia la cita australiana debido a que debería disputarse el 15 de marzo para dar el pistoletazo de salida a la campaña de la máxima competición del automovilismo mundial.



En estos instantes se puede decir con total seguridad que el GP de Australia pende de un hilo, más que nunca, especialmente debido al estado de alarma que hay en Australia, donde el gobierno apuntó este viernes que el Coronavirus
se convertirá en una pandemia, anunciando un plan de respuesta de emergencias sanitarias (se activó el plan de preparación para la pandemia) que podría ascender de nivel en función de los acontecimientos, reduciendo las probabilidades de que la F1 viaje a su país.

Tanto conjuntos, como Liberty Media (empresa propietaria de la F1), están en constante contacto con la administración australiana, pendientes de cualquier novedad que les impida el correcto desarrollo de la carrera. Y en ese sentido, lo que más preocupa en estos instantes es la posibilidad de que los italianos no puedan viajar a Melbourne o sean devueltos a su país sin poder pisar tierra oceánica.

En total, hay unos 400 italianos en todo el paddock, sobre todo en los equipos con sede en el país de la bota, Ferrari y Alpha Tauri, o en otras estructuras como Alfa Romeo, Haas, el único suministrador de neumáticos del Mundial, Pirelli, el suministrador de frenos Brembo, o la empresa Sparco, entre otros.

Por ello, en las reuniones que Chase Carey, CEO de la F1, realizó en varios hospitalities de los equipos este viernes en Barcelona con jefes de todas las escuderías, los cuadros italianos pidieron al mandamás de la F1 que si finalmente se viaja a Australia, se les diera garantías a todos ellos de que podrán desarrollar su trabajo sin contratiempos.

El paddock de F1 en los test de Barcelona
El paddock de F1 en los test de Barcelona

Límite de un semana

El próximo 13 de marzo debería dar inicio el GP de Australia con la disputa de los primeros entrenamientos libres del curso. Es decir, quedan dos semanas para que los coches estén rodando en el circuito de Albert Park. Pero el tiempo que la F1 tiene para dar una respuesta concreta a los equipos es mucho menor, se reduce a como máximo una semana, debido que según ha podido saber MD, los conjuntos lo que demandan tener la seguridad de que podrán volar a Australia y volver sin problemas. Y todo ello, lo tienen que saber antes de que todos sus efectivos se desplacen a Melbourne.

Los coches de todas las escuderías deberían volar ya esta próxima semana, pero al parecer, a los conjuntos no les preocupa que finalmente tenga que pedir que sean enviados de vuelta. La prioridad ahora son las personas, y eso hace que la data límite para que las estructuras puedan reaccionar sea como máximo el próximo viernes o incluso antes. Por ejemplo, según apuntó un portavoz de Ferrari a este diario, el equipo italiano tiene previsto que sus empleados cojan sus vuelos hacia Melbourne el próximo sábado y domingo, por lo que necesitan tener todo claro antes de esa fecha.

Ferrari, precauciones previas

Ferrari, con 160 empleados italianos, claramente es uno de los más afectados. No contempla un inicio de Mundial sin italianos en el paddock. Lo ven imposible. Pero sí que destacan que “un inicio de Mundial en Holanda es algo plausible”, es decir, sería lo que parece más recomendado vistos los acontecimientos. Pero habrá que esperar, y de momento, los de Maranello tomarán todas las medidas posibles de precaución.

Hospitality de Ferrari en Montmeló
Hospitality de Ferrari en Montmeló

Ferrari ya cambió sus planes de vuelo para llegar a los test de Barcelona en un charter con solo trabajadores de su equipo para evitar contagios, y hará lo mismo para regresar a Maranello este viernes. De hecho, tenía previsto dejar a 20 personas desmontando el hospitality y su logística, pero han incluido a 10 operarios más en su vuelo charter ‘solo Ferrari’, reduciendo al mínimo los efectivos que volverán a Maranello
este sábado, tan solo 10.

Posteriormente, la firma italiana tiene previsto realizar controles a todo su equipo, los llamados ‘frotis faringeo’ o prueba estreptocócica, algo que se hace introduciendo un bastoncillo hasta el fondo de la garganta, frotándolo para detectar, en este caso, la presencia del virus. Un procedimiento que es más efectivo si se analiza en 12 horas más que 4. Así, podrán encontrar posibles contagios y formar su equipo para volar a Australia con más seguridad de llegar al país sin ningún problema.

El contratiempo está en si los 160 ferraristas que viajarán a Melbourne deben realizar dicha prueba también a su llegada al aeropuerto de destino, ya que de encontrarse algunos casos de contagio podrían haberse metido en su propia ‘jaula’, puesto que deberán realizar una cuarentena de 14 días sin moverse de Australia, solo sostenible para el conjunto si se trata de pocos casos y de menor importancia en su escala de responsabilidad.

Australia activa ‘el plan de preparación para la pandemia’

Otro de los aspectos que hacen que Australia penda de un hilo es su estad de alarma. Los actuales mandatarios no pueden permitirse un solo error que sea aprovechado por la oposición del país (los laboristas), ya que en caso de permitir la entrada de la F1 y que la población australiana se contagiara por ello, la responsabilidad del gobierno sería total. Eso hace que Australia sea un caso muy diferente al de Bahrein y Vietnam, aunque el poder de los mandatarios de estos dos países les puede permitir tomar medidas más rápidas como impedir el regreso de los equipos una vez estén en el país en cuestión.

Centrándonos más en el caso australiano, es crucial entender que este país está absolutamente concienciado en el mantenimiento de su rico y especial ecosistema. En casos normales, no permiten ni que entres en su país con una manzana en la mano, ni con las botas llenas de barro para evitar la llegada de nuevas bacterias que puedan herir su flora y fauna. Así pues, pensar que Australia pueda permitir la llegada de personas procedentes de países con casos confirmados de Coronavirus parece una temeridad.

Cabe destacar además que Australia ya ha anunciado que se prepara para lo peor y que elevará el nivel de seguridad, emergencia y protección de la población si la cosa empeora. De momento, con la última actualización del plan de emergencia, Australia ha ampliado el periodo de prohibición para viajar a China, pero todavía no hay ninguna prohibición de llegada de vuelos desde Italia, algo que si se produjese en los próximos días podría ser definitivo para tener que cancelar o posponer la carrera. Y es que como apuntan medios australianos, el comité de gabinete de seguridad nacional seguirá estudiando la situación para emprender más medidas.

El plan del gobierno australiano, ‘plan de respuesta de emergencia de salud para el Covid-19’, implica una serie de medidas que pueden ir a más, desde el autoaislamiento de casos sospechosos, la cuarentena forzada de pacientes infectados, el cierre de escuelas, el cese del transporte público, órdenes para que las personas trabajen desde casa.

Además, se presentó un plan complementario de pandemia del gobierno estatal en el que los estadios deportivos pueden ser utilizados como lugares de cuarentena. En él se indica que se podría ordenar a la policía que proteja los suministros médicos críticos, y los gobiernos estatales podrían ordenar que pueblos, ciudades o grupos de personas se sometan a vacunas masivas (cuando haya una vacuna desarrollada).

Cabe destacar que el estado es de tal alerta que en Australia incluso han hecho números. En el peor de los casos, los pronósticos dicen que un brote de pandemia podría durar hasta 10 meses, y que el 40% de los trabajadores del país podría quedarse en casa por enfermedad o para el cuidado de la familia.

Actualmente, hay 22 casos confirmados de Coronavirus en Australia. Quince contraídos en Wuhan, foco inicial, y otros ocho al estar a bordo del crucero Diamond Princess afectado por virus.

“Con el número de países que ahora están afectados, tenemos que ser realistas sobre la probabilidad de estrategias de contención en las próximas semanas”, anunció Hunt, el ministro de sanidad federal australiano.


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