El presidente de Perú renueva la cúpula de la policía tras la represión durante las protestas

Una manifestante durante las protestas en Lima, este sábado.
Una manifestante durante las protestas en Lima, este sábado.SEBASTIAN CASTANEDA / Reuters

“Reforma constitucional” y “nueva Constitución” eran las frases que podían leerse en los carteles de las movilizaciones celebradas la noche del sábado en el centro de Lima para pedir justicia por la muerte de dos jóvenes manifestantes durante la violenta represión de las protestas contra el Gobierno interino de Manuel Merino hace una semana. Merino llegó a ser presidente de Perú durante unas horas, después de que el Congreso depusiera a Martín Vizcarra. La crisis política y una decisión del Tribunal Constitucional han abierto un debate sobre la Carta Magna y sobre si esta representa un contrapeso para el Parlamento. La Constitución data de 1993 y fue aprobada después del golpe de Alberto Fujimori, durante el régimen autoritario que encabezó.

En septiembre, cuando el Congreso usó la figura constitucional de la “vacancia presidencial por permanente incapacidad moral” para retirar de su cargo a Vizcarra, los grupos políticos promotores de la medida no lograron los votos suficientes. En esa ocasión, pretendieron destituirlo debido a una investigación fiscal por favorecer a un amigo para que fuese contratado en un ministerio. La iniciativa de la mayoría del Congreso se diluyó cuando la prensa reveló que el entonces presidente del Congreso, Merino, había contactado a jefes militares para conversar sobre la eventual salida de Vizcarra de su cargo.

Tras ello, el Ejecutivo —bajo la presidencia de Vizcarra— presentó al Constitucional una “demanda de competencia” al considerar que el Legislativo había hecho un uso indebido de la figura de la “vacancia presidencial”. El político fue destituido por el Congreso el 9 de noviembre tras una segunda moción de vacancia, sin embargo, quedó pendiente el pronunciamiento del Constitucional para que en el futuro el Congreso determine la calificación de “permanente incapacidad moral” basado en algunos criterios, y no baste solo la acumulación de 87 votos. El Constitucional decidió el jueves, por cuatro votos contra tres, que no se pronunciaría sobre la cuestión.

“De hecho, hay cambios que introducir en la Constitución: no puede seguir como está, eso está claro”, afirmó el nuevo presidente, Francisco Sagasti, en una entrevista publicada este domingo por el diario La República. “Ya vemos los vacíos que hay: por ejemplo, el Tribunal Constitucional devuelve el tema al Congreso en términos de aclarar qué es la incapacidad moral permanente. Lo que tiene que decidir la ciudadanía en conjunto es si esto es un cambio total de la Constitución o modificaciones”, añadió. Sagasti no está de acuerdo en que se celebre un referéndum durante las elecciones generales del próximo abril, ya que hay 24 candidatos presidenciales y además se elige a congresistas por voto preferencial. “Complicar con un tema adicional sería bastante difícil”, dijo.

La tarde y la noche del sábado, cientos de jóvenes volvieron a la plaza San Martín y al Parque Universitario, en Lima, donde han instalado altares con letreros en los que se leen sus demandas y el estado de ánimo frente a lo ocurrido. Un manifestante que portaba un enorme cartel de cartón con la frase “Reforma Constitucional”, afirmó que se refería a la necesidad de aprobar un nuevo documento, no solo una enmienda.

José, amigo de Inti Sotelo, uno de los dos jóvenes que murieron el sábado 14 durante la agresión con perdigones y gas lacrimógeno de la Policía Nacional, dijo a EL PAÍS que seguirían manifestándose en las calles, “también para que se tenga una nueva Constitución”. “Pensaban que estaban tratando con la generación de los ochenta, pero somos la de 2020, somos universitarios, esto es otro tiempo y no se va a quedar así”, aseguró sobre el pedido para que no queden impunes los responsables de las muertes durante las protestas pacíficas.

Mientras tanto, en las librerías de Lima, las obras sobre la Constitución están nuevamente en los escaparates entre las novedades. “La están pidiendo más a raíz de lo que está pasando”, relató la dependienta de un establecimiento en Miraflores, cerca de otro de los memoriales en homenaje a los jóvenes fallecidos en las protestas, hoy llamados “Héroes del Bicentenario”.

Frente a Palacio de Justicia, como parte de las marchas juveniles del sábado, un grupo de nueve artistas instalaron una escultura-ofrenda en homenaje a las víctimas: Inti Sotelo y Bryan Pintado. “Los medios nacionales no están hablando mucho de esto, varios de nosotros vinculados al arte hemos participado en las protestas; uno de los que participó en preparar este pedestal tiene una herida de perdigón en el cuello. Nos parece importante que las personas tengan un lugar de conmemoración de esta lucha”, dijo la artista Natalia Documet. La instalación, encabezada por un puño —el de los emoticones de WhatsApp—, incluye carteles que llevaron personas convocadas por Instagram: uno de ellos demanda una nueva Constitución.




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