‘El Vasco’ precoz que hizo las Américas


Estaba destinado a ser un futbolista importante en la selección española, pero la irrupción de la Guerra Civil en julio de 1936 y su posterior exilio truncaron su carrera como internacional. Es, todavía hoy, el debutante más joven que ha tenido España. El vizcaíno Ángel Zubieta Redondo -El Vasco’ por aquel entonces- se estrenó en un amistoso contra Checoslovaquia disputado en Praga el 24 de abril del 36 con tan solo 17 años y 284 días, pocos meses después de haber debutado con el Athletic Club de Bilbao



Ese partido, en el que España perdió por 1-0 con Amadeo García dirigiendo al equipo, fue el primero de los dos únicos que disputó con la camiseta roja. El otro, ante Suiza al mes siguiente, acabó con victoria española. La pírrica aportación de Zubieta con la Roja (el apelativo llegó después) no refleja lo que fue como futbolista. Sus inicios en el Athletic y su posterior y extensa etapa en San Lorenzo de Almagro fueron lo que marcó realmente la trayectoria de un jugador que no dejó indiferente, sobre todo, en el equipo argentino.

Un ídolo en San Lorenzo

Una temporada le fue suficiente a Zubieta en Bilbao para dejar huella. A su debut a finales del 35 ante el Oviedo le siguió la coronación como campeón de Liga y eso le puso en el escaparate de la selección. Pero llegó la guerra y hubo ‘parón’. Entonces se enroló en un combinado vasco que quería recaudar fondos para refugiados vascos. Y gracias a esa gira promocional por América pudo dar el salto y triunfar, aunque fuera lejos de su tierra.

Fue tanta la admiración que causó su actuación con aquella selección de Euskadi que le fichó el citado San Lorenzo de Almagro. La Guerra Civil ya había acabado pero se dejó convencer por los argentinos e hizo las Américas en un club en el que llegó a estar hasta 13 temporadas, al que capitaneó y con el que ganó una Liga (1946) en una década en la que ese equipo maravillaba a todos por su atractivo y moderno juego. Todavía hoy sigue siendo el tercer jugador con más partidos en el San Lorenzo de Almagro (435). Para la hinchada local fue el ‘gran capitán’, un auténtico ídolo.

Vuelve en 1952

En 1952 volvió a España para acabar su periplo futbolístico en el Deportivo de la Coruña, donde colgó las botas cuatro años después, ya con 38, para terminar siendo su entrenador. Aunque lució más como jugador, en nuestra liga entrenó también al Athletic, al Valladolid y al Jaén. Más allá de nuestras fronteras, ocupó el banquillo de los populares PUMAS de la UNAM de México.

Fumador y portero de inicio

Fumador empedernido, murió a los 67 años en el Hospital Español de Buenos Aires habiendo dejado otra marca: tiene el récord de mayor tiempo transcurrido entre su debut y su retiro: 20 años, dos meses y seis días.

Una de las curiosidades que rodea la vida futbolística de Ángel Zubieta se dio en sus inicios, siendo un chaval. Dicen que empezó como portero y que, aburrido de que no le llegaran balones, se negó a seguir cruzado de brazos bajo palos. Lo explicó con sus propias palabras: “En el Galdácano (su primer equipo) di los primeros trompicones a la pelota. Mis inicios fueron como portero hasta que me cansé porque me parecía que los demás se divertían mucho más que yo. Entonces subí hasta la línea media, en el extremo de la izquierda, pero yo siempre he sido derecho”.


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