LaNetaNeta.com ✨Todo lo que te mueve en entretenimiento, deportes y tecnología está aquí. Únete ahora.

Noticias Internacionales

Elección en Brasil definirá el rumbo político de América Latina: Zovatto

La elección presidencial de Brasil representa un momento decisivo no solo para el país sudamericano, sino para el equilibrio político de América Latina, afirmó Daniel Zovatto, politólogo y jurista, director de Radar Latam 360, al analizar en Aristegui en Vivo los resultados de la primera vuelta electoral y el escenario rumbo al balotaje del próximo 25 de octubre.

Zovatto consideró que la contienda tiene implicaciones regionales debido al peso político y económico de Brasil, así como al avance de gobiernos de derecha en América Latina. Señaló que, si Luiz Inácio Lula da Silva pierde la Presidencia y la derecha regresa al poder en Brasil de la mano de Flávio Bolsonaro, Uruguay y México quedarían entre los principales gobiernos de izquierda o progresistas de la región, además del gobierno de Bernardo Arévalo en Guatemala.

Señaló que la segunda vuelta electoral será “la madre de todas las elecciones latinoamericanas, porque es mucho, muchísimo lo que se está jugando, no solamente al interior de Brasil, sino también en Sudamérica”.

El politólogo explicó que el resultado brasileño también tiene relevancia para el proyecto de política exterior impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.  “Yo sí creo que para el proyecto del presidente Trump, en su política exterior, en su nueva doctrina de la seguridad nacional, en su doctrina Donroe y en su iniciativa del escudo de las Américas, él estaba encontrando resistencia en tres puntos”, afirmó al referirse a México, Canadá y Brasil.

“Yo diría que los más firmes fueron Lula, y hasta cierto punto [Mark] Carney, lo de México, obviamente, siempre muy condicionado por la situación muy particular, sus miles de kilómetros de frontera, su ochenta y tanto por ciento de exportaciones yendo a Estados Unidos, los temas migratorios, es una situación bastante más compleja la de México”, explicó.

Zovatto destacó que el resultado de la primera vuelta en Brasil sorprendió incluso al propio Lula, debido a que las encuestas habían colocado de manera consistente al presidente brasileño en el primer lugar, aunque ya se anticipaba que sería necesaria una segunda vuelta.

“Pero lo que no se tenía claro, ninguna encuesta había anticipado, es que quien iba a quedar en primer lugar en esta primera vuelta, no iba a ser Lula, sino que terminó siendo Flávio Bolsonaro”, señaló.

Con el 100 por ciento de los votos contabilizados, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento, equivalente a alrededor de 56.1 millones de votos, mientras Lula alcanzó 45.16 por ciento, unos 53.9 millones. La diferencia fue de aproximadamente 2.2 millones de votos, con una abstención de 21 por ciento, un factor que Zovatto consideró relevante para la segunda vuelta.

Ninguno de los candidatos obtuvo más de 50 por ciento de los votos, por lo que la Presidencia se definirá el 25 de octubre mediante una segunda vuelta.

La derecha avanza en el Congreso y las gubernaturas

Para Zovatto, la elección no puede analizarse únicamente a partir de la contienda presidencial, debido a que también estuvieron en juego la totalidad de la Cámara de Diputados, dos terceras partes del Senado, las gubernaturas de los 26 estados y el Distrito Federal. “Este es una mega elección”, dijo.

En la Cámara de Diputados, el Partido Liberal, al que pertenece Flávio Bolsonaro, obtuvo alrededor de 121 curules, un incremento de 24 respecto de las que tenía. La izquierda obtuvo 82. El resultado, sin embargo, no garantiza una mayoría propia para el eventual gobierno de Bolsonaro, por lo que tendría que establecer acuerdos con otras fuerzas políticas.

“De nuevo gane quien gane, aunque gane Bolsonaro, la presidencia no va a tener mayoría propia en esa Cámara de Diputados y por lo tanto va a tener que negociar fundamentalmente con los partidos de derecha y centro derecha que se llaman el Centrão, que es el grupo mayor en un Congreso fragmentado”, explicó.

En el Senado, el Partido Liberal obtuvo 19 de las 54 bancas que estaban en disputa y, al sumar las nueve que ya tenía, alcanzaría 28 escaños, aproximadamente un tercio de la Cámara alta.

La derecha también avanzó en las gubernaturas. De las 27 en disputa, 19 quedaron definidas en la primera vuelta y en 10 de ellas ganó el partido de Bolsonaro. Entre los resultados que destacó se encuentra São Paulo, donde Tarcísio de Freitas fue reelegido con más de 60 por ciento de los votos, además de Minas Gerais.

“El Brasil que emerge de estas elecciones, con la presidencia todavía en disputa, es un Brasil que está pivotando cada vez más a la derecha”, sostuvo.

Foto: Reuters

La influencia de EE.UU. en la elección

Zovatto también destacó la intervención de actores extranjeros en los procesos electorales latinoamericanos, particularmente la administración de Trump. “Lo que estamos viendo claramente es una injerencia creciente y descarada del presidente Trump en varios de los procesos electorales en América Latina”, afirmó.

El politólogo señaló que Trump no es el único mandatario que ha intervenido en procesos electorales de la región y mencionó también al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, así como la participación del presidente de Argentina, Javier Millei, durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro.

En el caso de Trump, recordó el respaldo que la administración estadounidense ha mostrado hacia el clan Bolsonaro, así como las medidas adoptadas contra el gobierno de Lula, entre ellas la imposición de aranceles y sanciones relacionadas con funcionarios brasileños.

Sostuvo que, aunque Trump evitó pronunciarse abiertamente a favor de alguno de los dos candidatos cuando fue consultado sobre la elección, “claramente está a favor de Bolsonaro, porque él necesita para su proyecto, desde la doctrina de la iniciativa del Escudo de las Américas, un triunfo de Bolsonaro en Brasil”.

También se refirió a la decisión de la embajada de Estados Unidos de cerrar su sede alegando problemas de seguridad, hecho que provocó una investigación para determinar si había existido alguna interferencia externa. “Hay algunos rumores, pero en realidad todavía no se comprobó ni se demostró mayor cosa”, puntualizó.

El analista señaló que Lula ha respondido a esa presión mediante un discurso de defensa de la soberanía brasileña. Recordó que, durante su intervención en Naciones Unidas, el presidente afirmó: “Brasil no cabe en el patio trasero de ninguna superpotencia”.

Considera que la disputa actual refleja una polarización que dejó de ser coyuntural para convertirse en estructural. Recordó que Lula y el clan Bolsonaro se han enfrentado electoralmente desde 2018.

En aquella elección, Lula estaba preso y el Partido de los Trabajadores postuló a Fernando Haddad, quien perdió frente a Jair Bolsonaro. En 2022, Bolsonaro buscó la reelección y enfrentó a Lula, quien finalmente ganó en segunda vuelta por una diferencia menor a dos puntos.

Ahora, Lula busca un nuevo mandato y enfrenta al hijo mayor de Jair Bolsonaro, mientras el expresidente permanece bajo prisión domiciliaria por su participación en el intento fallido de golpe de Estado del 8 de enero de 2023. “En esa polarización en la que está atrapada este Brasil”, señaló.

Foto: Archivo Reuters

El politólogo destacó además que ambos bloques mantienen niveles elevados de rechazo entre el electorado, de modo que una parte importante de los brasileños no quiere votar ni por Lula ni por Flávio Bolsonaro.

Los demás candidatos no consiguieron romper esa dinámica. Según Zovatto, Flávio Bolsonaro aprovechó el llamado voto útil para atraer a electores de otras opciones de derecha y conseguir colocarse en el primer lugar de la primera vuelta.

Costo de vida, empleo e inseguridad

De cara a la segunda vuelta, Daniel Zovatto identificó varios factores que podrían determinar el comportamiento del electorado. El primero es el costo de la vida y la situación económica de los hogares.

Señaló que los principales indicadores macroeconómicos de Brasil presentan un desempeño favorable: una tasa de desempleo de 5.3 por ciento, inflación de 4.2 por ciento y un crecimiento que venía por encima de 2 por ciento, aunque la proyección para este año es de 1.8 por ciento. También destacó una disminución importante de la desigualdad.

Sin embargo, apuntó que la percepción económica de los hogares es distinta. “El problema es que en la micro, en el bolsillo, en la cocina de la gente el dinero no le alcanza, no llegan a fin de mes y como no llegan a fin de mes se terminan endeudando”, explicó.

Añadió que las tasas de interés se encuentran cerca de 14 por ciento y que una parte importante de los ingresos de las personas endeudadas se destina al pago de intereses de tarjetas de crédito. A este problema sumó la expansión de las apuestas en línea, que calificó como una “verdadera epidemia”.

Frente a esta situación, señaló que el gobierno de Lula aumentó 15 por ciento la ayuda de Bolsa Familia, programa que beneficia a unos 20 millones de familias, y que el incremento entrará en vigor seis días antes de la segunda vuelta.

También mencionó la propuesta para renegociar deudas de los hogares y la prohibición de las apuestas en línea como parte de las medidas adoptadas para reducir el malestar económico.

Otro factor será la inseguridad y el avance del crimen organizado. Señaló que, aunque la tasa de homicidios se redujo y se mantiene entre 19 y 20 homicidios por cada 100 mil habitantes, otros delitos han aumentado, entre ellos las extorsiones y los robos de teléfonos celulares.

Además, mencionó la expansión territorial de los dos principales grupos criminales brasileños, el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho. “Entonces hay mucha preocupación por el tema de la inseguridad esos son dos vectores que yo creo que son muy importantes”, afirmó.

La sucesión de Lula, otro desafío para el PT

Un tercer factor es la falta de un sucesor de Lula con suficiente fuerza electoral dentro de la izquierda brasileña. “La izquierda y particularmente el PT y particularmente Lula no ha sabido buscar un sucesor a su liderazgo que sea tan atractivo electoralmente como es él”, sostuvo.

Zovatto considera el liderazgo de Lula continúa siendo indispensable para el desempeño electoral del PT, pese a que el presidente tiene 80 años y participa en su séptima elección.

Comparó esta situación, con las diferencias correspondientes, con el fenómeno observado en la política estadounidense en torno a Joe Biden, al considerar que puede existir cierto desgaste asociado a la permanencia prolongada de un mismo liderazgo.

A ello se suma que la campaña rumbo al balotaje estará marcada por una confrontación todavía más intensa entre ambos proyectos.

Flávio Bolsonaro planteó tras la primera vuelta que “la era del PT llegó a su fin” y que Brasil necesita un cambio. Lula, por su parte, reconoció la sorpresa por el resultado y llamó a disputar la segunda vuelta y planteó una disyuntiva entre democracia y barbarie.

El analista consideró que la campaña llegará a la segunda vuelta en un escenario de alta polarización y con tres semanas por delante para que ambos bloques intenten modificar las preferencias electorales. “En esos términos tan duros tan hiperpolarizados es que vamos camino a este balotaje donde yo creo que si en la primera vuelta se tiraron con todo, ahora se van a tirar con todo y un poco más”, afirmó.

Aadvirtió además que durante los 21 días previos a la segunda vuelta no deben descartarse nuevas denuncias o algún escándalo que pueda modificar el curso de la campaña.

Fotos: Archivo Reuters

Un sistema electoral confiable, pero con una crisis en la Corte

Zovatto explicó que el sistema electoral brasileño concentra en el Tribunal Superior Electoral (TSE) tanto la organización de los comicios como la resolución de las controversias jurídicas, a diferencia de México, donde esas funciones están distribuidas entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El TSE está integrado por siete jueces, tres de los cuales también forman parte del Tribunal Supremo Federal. De acuerdo con el especialista, esta composición adquiere especial relevancia en la actual elección debido a la crisis que enfrenta la máxima instancia judicial brasileña.

“Lo que está ocurriendo en esta elección de manera inédita es que hay una grave crisis al interior de la Corte Suprema de Justicia de Brasil”, afirmó.

El politólogo vinculó esta crisis con el caso del Banco Master, que derivó en un escándalo financiero y una presunta estafa por 10 mil millones de dólares. Señaló que el banquero Daniel Vorcaro, quien se encuentra preso, habría tenido una relación cercana con Alexandre de Moraes, uno de los jueces del Tribunal Supremo Federal y figura central en el proceso judicial contra Jair Bolsonaro por el intento fallido de golpe de Estado del 8 de enero de 2023.

Señaló además que existen denuncias relacionadas con contratos por hasta 25 millones de dólares entre Vorcaro y la esposa de Moraes. Al mismo tiempo, expuso que el banquero también mantenía vínculos con Flávio Bolsonaro y que el actual candidato presidencial le habría solicitado 24 millones de dólares para financiar una película sobre su padre.

“Entonces fíjate la complejidad que tiene esta situación que todavía no ha sido resuelta”, sostuvo.

Sin embargo, a pesar de las tensiones políticas y judiciales, Zovatto destacó la confiabilidad del sistema de votación brasileño. Explicó que el voto es obligatorio, aunque las sanciones por no acudir a las urnas son reducidas, y que el país utiliza urnas electrónicas desde hace tres décadas.

Según explicó, se trata de un sistema desarrollado por el propio órgano electoral brasileño y no por empresas comerciales. Esta característica, afirmó, ha permitido que el país tenga resultados electorales rápidos y con un alto nivel de confianza.

“En esta elección se cumplieron treinta años del uso de las urnas electrónicas que funciona muy bien y que goza de mucha confianza”, señaló.

En la primera vuelta Brasil tenía un registro electoral de 158 millones de personas y alrededor de 80 por ciento participó en los comicios. Cuatro horas después del cierre de las casillas, cerca de las 21:00 horas, ya se había contabilizado entre 98 y 99 por ciento de los votos.

El avance de la derecha en América Latina

En el análisis regional, Zovatto sostuvo que Brasil forma parte de una tendencia más amplia de avance de fuerzas de derecha en América Latina. Señaló que, desde 2023, se han realizado 16 elecciones generales o presidenciales ya concluidas y en 13 de ellas triunfaron distintas modalidades de derecha, frente a tres victorias de fuerzas de izquierda.

Entre las elecciones en las que ganó la izquierda ubicó las de México en 2024, con Claudia Sheinbaum; Uruguay, ese mismo año, con Yamandú Orsi; y Guatemala, con Bernardo Arévalo.

Añadió que, desde 2025 y hasta la elección brasileña, se han celebrado siete procesos electorales en la región, en los que triunfaron distintas expresiones de derecha.

Mencionó los casos de Ecuador, Bolivia, Chile, Honduras, Costa Rica, Perú y Colombia, y señaló que Brasil podría sumarse a esa tendencia si Flávio Bolsonaro consolida su triunfo en la segunda vuelta.

Para el politólogo, esta tendencia no se limita a un cambio en las preferencias electorales de los países latinoamericanos, sino que también está relacionada con la política exterior de Trump y su nueva doctrina de seguridad.

Sostuvo que el avance de los gobiernos de derecha, centro derecha y extrema derecha está coincidiendo con una nueva alineación regional impulsada desde Washington mediante la doctrina de seguridad nacional de Trump y el llamado “Escudo de las Américas”.

El analista afirmó que esta estrategia estadounidense no se limita a asuntos de seguridad y también abarca temas económicos, inversiones y el acceso a recursos estratégicos, entre ellos las tierras raras.

“Particularmente los temas de tierras raras, Brasil es el segundo país con la mayor cantidad de tierras raras después de China, y a su vez una iniciativa muy importante de Estados Unidos de querer sacar a China todo lo más que pueda de América Latina”, señaló.

En ese sentido, consideró que la elección brasileña adquiere una relevancia adicional para el equilibrio político y estratégico de la región: “Por eso esta elección en Brasil es tan importante”.

El respaldo a la democracia se mantiene, pero crece la insatisfacción

Daniel Zovatto también abordó los resultados del Latinobarómetro y destacó que, pese al avance de opciones autoritarias en distintos países, todavía existe un respaldo mayoritario a la democracia en América Latina.

Según explicó, alrededor de 50 a 52 por ciento de los ciudadanos de la región mantiene su apoyo a la democracia. Sin embargo, solo alrededor de 30 por ciento manifestó estar satisfecho con el funcionamiento de ese sistema.

Para el especialista, la diferencia entre respaldo y satisfacción constituye uno de los principales desafíos para los sistemas democráticos de la región, particularmente cuando los ciudadanos enfrentan problemas económicos, de seguridad y de acceso a servicios.

Advirtió que una democracia que no produce resultados concretos puede generar condiciones para el avance de proyectos autoritarios. El riesgo consiste en que determinados líderes planteen resolver problemas sociales y económicos a cambio de concentrar poder y limitar derechos.

“Viene un líder que te dice,‘yo te resuelvo algunos de tus problemas prioritarios, pero vos me tenés que dar plenos poderes’”, explicó.

Por lo tanto, consideró que la legitimidad electoral no es suficiente para garantizar la fortaleza de una democracia, sino que debe existir legitimidad en el ejercicio del poder y en los resultados obtenidos por los gobiernos.

Renovación de la izquierda, otro desafío

En el caso específico de Brasil, Zovatto consideró que la elección también pondrá a prueba la capacidad de la izquierda para responder a las demandas económicas y de seguridad de la población y, al mismo tiempo, para generar nuevos liderazgos.

Señaló que el debate no se limita a la continuidad de Lula o al regreso de los Bolsonaro, sino a qué proyecto puede ofrecer respuestas a los problemas cotidianos de los brasileños. “La izquierda tiene que ponerse las pilas y tiene que renovarse, no puede ser la misma cara durante veintitantos años”, concluyó.


Source link

Mostrar Mas

Neto

Soy Neto, creador de LaNetaNeta.com

Me apasiona leer y aprender, disfruto escribir y compartir publicaciones interesantes con el publico.

¿Ya viste esto?

Back to top button