España aprueba su estrategia para desterrar los combustibles fósiles en tres décadas

by

in


El modelo de desarrollo de España tendrá que dar un giro radical en solo tres décadas para cumplir con las metas del Acuerdo de París contra el cambio climático y los objetivos fijados por la Comisión Europea. Para 2050, el país deberá llegar a la neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero, cuyo principal origen son los combustibles fósiles, el petróleo, el gas natural y el carbón. Y para orientar ese camino, el Consejo de Ministros ha aprobado este martes la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo.

La neutralidad para 2050 significa que antes de llegar a mitad de siglo, España solo podrá emitir la cantidad de gases de efecto invernadero que sus sumideros (principalmente, los bosques) puedan absorber. Como la capacidad de absorción es limitada, la principal vía para cumplir esa meta es la reducción de las emisiones poniendo coto a los combustibles que las originan cuando se queman para generar energía. La estrategia establece que en 2050 las emisiones deberán haber caído un 90% respecto a las de 1990. El otro 10% lo absorberán los sumideros. Para ello se apuesta, por ejemplo, por la reforestación de 20.000 hectáreas de bosques y la recuperación de 50.000 hectáreas de humedales.

En el lado de la generación de las emisiones, el 97% de toda la energía consumida en el país —para generar electricidad, el transporte, la industria…— deberá ser de origen renovable en 2050, frente al aproximadamente 20% de ahora. El plan diseñado por el Ministerio para la Transición Ecológica calcula que esta ruta de descarbonización requerirá una inversión de 750.000 millones hasta 2050. Este departamento asegura que la aplicación de la estrategia supondrá un incremento del 1,6% del empleo para mediados de siglo respecto a un escenario en el que no se acometiera este proceso de descarbonización. El Gobierno sostiene que el documento, que no tiene fuerza legal y que luego debe desarrollarse a través de leyes y decretos, “muestra las múltiples oportunidades para la creación de empleo y el crecimiento económico” de esta transición.

La aplicación de la estrategia supondrá también un impulso al ahorro y la eficiencia energética, que dará lugar a una “considerable reducción de la dependencia exterior”. “España pasará de importar el 73% de la energía consumida en 2018 al 13% en 2050, lo que implicará un ahorro acumulado en importaciones de combustibles fósiles entre 2021 y 2050 estimado en 344.000 millones de euros”.

El retrato que pinta el documento apunta a un sistema de generación eléctrica 100% renovable en 2050, como ya establece el proyecto de ley de cambio climático que se está tramitando en el Congreso de los Diputados.

En el sector del transporte, el objetivo del Gobierno plasmado en ese proyecto de ley es que en 2040 dejen de venderse vehículos que emitan dióxido de carbono. Y para 2050, la estrategia aprobada este martes apunta a que “más de tres cuartas partes de la movilidad y transporte (79%) emplearán energía final de origen renovable”. Esto supondrá una reducción de las emisiones de ese sector del 98% respecto a los valores actuales. La industria deberá reducir sus emisiones en un 90% y los sectores agropecuario y de residuos, donde es más complicada la descarbonización, llegarán a una reducción aproximada del 60%, según la estrategia.

El documento del ministerio incide también en la importancia de la eficiencia energética en las edificaciones, uno de los puntos por los que apuesta el plan de recuperación impulsado por la Unión Europea. El ministerio asegura que este sector “estará plenamente descarbonizado a mediados de siglo”. “La rehabilitación energética será clave desde 2021, abriendo un importante nicho de actividad económica”, apunta el Gobierno. “Los mayores cambios para lograr esta transición se producirán en los sistemas de climatización: el 96% de ellos serán renovables a mediados de siglo”, añade.

Contaminación atmosférica

Esos combustibles fósiles que el Ejecutivo quiere desterrar no solo generan gases de efecto invernadero, también contribuyen a la contaminación atmosférica. El ministerio calcula que la estrategia de descarbonización supondrá importantes reducciones de contaminantes: el dióxido de azufre disminuirá un 55%, los óxidos nitrosos un 38% y las partículas finas PM2,5 un 36%. El Gobierno sostiene que gracias a esas mejoras de la calidad del aire “la neutralidad climática irá ligada a una disminución de más del 60% en el número de muertes prematuras en el año 2050 con respecto a 2010”.

Las estrategias de descarbonización a largo plazo son una de las herramientas por las que apuesta la ONU para poder cumplir con el Acuerdo de París. Europa fue una de las primeras en ponerse como objetivo la neutralidad en 2050. Hace unas semanas, China anunció que antes de 2060 será neutral en dióxido de carbono. Y Japón asumió la misma meta para mediados de siglo. Joe Biden, candidato a la presidencia de Estados Unidos, ha prometido también poner en marcha un plan para que su país logre la neutralidad en 2050 si gana las elecciones que se celebran este martes.

Para conocer las noticias más importantes de Clima y Medio Ambiente de EL PAÍS apúntese aquí a nuestra newsletter semanal.

Siga la sección de Clima y Medio Ambiente en Twitter y Facebook




Source link