"Estoy aliviado por no tener que volver a casa"

"Estoy aliviado por no tener que volver a casa"

Take Kubo sigue vivo en el Mundial merced a la gesta nipona de la noche del jueves ante España (1-2). La afición de la Real ve cómo su único representante en la cita planetaria sigue cosechando éxitos y permite que el club ingrese cierta cantidad de dinero por su estancia en Qatar. De momento, son en torno a 55.000 euros los que la Real se ha embolsado por el de Kawasaki y otros 55.000 por Maty Ryan. Y lo bueno es que ambos están clasificados. Serán 3.000 euros más al día por cada uno de ellos, hasta un máximo de 100.000 por cabeza.

“Como no había preparado aún la maleta, estoy aliviado al no tener que volver a casa todavía”. Son palabras de Take Kubo tras el triunfo ante España que permite a Japón clasificarse como primera y, por lo tanto, medirse el lunes (16 horas) a Croacia en octavos de final.

“No tenía en mente el posible cruce, no sé cómo es Croacia como equipo pero perder sería un desperdicio después de ganar a dos campeones del Mundo como Alemania y España”. Con esta naturalidad se expresa Kubo, que, dada su ambición, no renuncia a los 350.000 euros -además de la gloria eterna y la admiración de todo un país- que se embolsaría en caso de ganar el Mundial.

Quiere los 350.000 euros

De momento, ya le han caído 71.000 euros: 14.000 por cada una de las victorias y 43.000 más por pasar de la fase de grupos. No obstante son mucho más jugosos los premios de Japón por pasar a cuartos de final (57.000 euros), a semis (70.000), por ser terceros (140.000), subcampeones (210.000) o por ganar el Mundial (350.000).

Es paradójica la situación de Kubo en el Mundial. Cada vez que juega, su combinado nacional gana. Pero es cuando él sale del campo, en ambos casos al descanso -ante Alemania y España-, cuando Japón remonta el partido. El nipón confiesa que no esperaba ser sustituido en el intermedio, pero la victoria compensa cualquier sinsabor personal. Está radiante y quiere más.

La zamarra de Gavi para Reina

Por su parte, Kubo protagonizó otro episodio que retrata a la perfección sus valores relacionados con el compañerismo y la solidaridad.

Según relató la Cadena Cope, al finalizar el encuentro entre España y Japón, el nipón pidió intercambiar su camiseta con la del jugador del Barcelona Gavi. No fue con el objetivo de añadir otra pieza al museo de elásticas que seguro que ya tiene en su domicilio, sino para responder al encargo de un excompañero y amigo. Y es que el realista sabía que la hija de Pepe Reina, con quien coincidió en el Mallorca, es una gran seguidora del jovencísimo centrocampista de España.




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