exasesor de Trump, Steve Bannon

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WASHINGTON DC – El comité de la Cámara de Representantes que investiga los disturbios del 6 de enero regresará al horario de máxima audiencia con una audiencia el jueves por la noche que examinará el período de más de tres horas en el que Donald Trump no actuó cuando una multitud de simpatizantes irrumpió en el Capitolio.

El exestratega de la Casa Blanca Steve Bannon ha dicho que está “dispuesto” a testificar ante el comité de la Cámara el 6 de enero después de recibir una carta del expresidente Donald Trump renunciando al privilegio ejecutivo, según dos cartas obtenidas por NBC News este domingo.

El comité se apresura a recopilar nuevas pruebas y la sesión podría ser la última de una serie de audiencias públicas que comenzaron a principios de junio. Un abogado del exestratega de Trump, Steve Bannon, quien enfrenta cargos criminales después de meses de desafiar una citación del Congreso, le dijo al comité durante el fin de semana que Bannon ahora podría estar dispuesto a testificar, según los miembros del comité.

“Espero que escuchemos de él y hay muchas preguntas que tenemos para él”, dijo la representante Zoe Lofgren, D-Calif. Ella y otros miembros del comité dijeron que tienen la intención de que Bannon se presente para una entrevista privada, que generalmente se realiza en una declaración jurada.

La audiencia del jueves será la primera en el horario de máxima audiencia desde el debut del 9 de junio que fue visto por 20 millones de personas. Una audiencia el martes se centrará en el complot y la planificación de la insurrección del 6 de enero de 2021 por parte de grupos nacionalistas blancos como Proud Boys, Oath Keepers y Three Percenters, y también destacará el testimonio tomado el viernes de un exabogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone.

El ultraderechista Steve Bannon, quien fuera asesor del expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021), está dispuesto a declarar ante el comité que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, según una carta a la que han tenido acceso medios como la cadena CNN o The Washington Post.

Bannon se enfrenta a un juicio por desacato, que comenzará el 18 de julio, por negarse a colaborar con el comité que investiga el ataque, que se produjo en enero del año pasado cuando el Congreso trataba de certificar la victoria electoral de Joe Biden.

A la salida de la corte en Washington DC, Bannon se mostró desafiante y con el dedo en alto a modo de advertencia proclamó: “¡Esta vez se han metido con el tipo equivocado!”.

El comité quería que Bannon testificara porque cree que tiene algún conocimiento previo sobre lo que iba a ocurrir ese 6 de enero, cuando el Congreso tenía previsto certificar la victoria electoral del presidente, Joe Biden, y Trump había convocado una protesta cerca de la Casa Blanca.

En la carta a la que ha tenido acceso la cadena estadounidense, y que fue enviada el sábado, el exasesor le explica al comité que está dispuesto a declarar, y preferiblemente en una audiencia pública.

La decisión de Bannon se produce después de que Donald Trump le confirmara en una carta que le retirará el “privilegio ejecutivo” que, según el expresidente, invocó cuando Bannon fue citado por el comité, permitiéndole de esta manera testificar por “la forma injusta en que se le ha tratado”.

La declaración de desacato pasará ahora al Departamento de Justicia, que debe decidir si adopta medidas contra Bannon.

El comité ya dijo en octubre pasado al equipo legal de Bannon que el exasesor no estaba cubierto por el privilegio ejecutivo ya que en el momento del asalto al Capitolio no ocupaba ningún cargo público.

La carta de Bannon llega pocos días después de que Cassidy Hutchinson, ayudante del entonces jefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, proporcionara más detalles acerca del grado de conocimiento que el expresidente y su equipo tenían sobre las posibilidades de violencia el 6 de enero.

Según el relato de Hutchinson, el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, le aseguró unos días antes del 6 de enero que esa fecha iba a ser “grande”, mientras que su jefe, Meadows, la confesó que las cosas podían ir “muy, muy mal” en esa jornada.

Días después, cientos de sus simpatizantes irrumpieron en la sede del Congreso mientras se celebraba una sesión conjunta de las dos cámaras para ratificar la victoria electoral de Biden. Un total de cinco personas fallecieron, entre ellas un agente que sufrió un infarto horas después del asalto.


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