Existe un pueblo fantasma en España cuyo único acceso es una recóndita muralla y es alucinante

Si este verano te apetece hacer una escapada con tu familia o amigos a un destino muy especial, seguro que te encantará descubrir este pueblo fantasma. Quedó deshabitado en el año 1964 y en la actualidad se encuentra restaurado y se ha convertido en un pueblo museo al que únicamente se puede acceder a través de la muralla.

Se trata de Granadilla (Cáceres), cuyo origen se remonta al siglo XI de la mano de los árabes. Los Reyes Católicos tomaron la villa en 1492 y desde entonces fue creciendo hasta convertirse en el núcleo de población más grande de la zona y ser la capital de la comarca. En la década de 1960 el pueblo quedó abandonado a su suerte por la construcción de un embalse. Existía un alto riesgo de que se inundara, aunque esto nunca llegó a suceder.

A partir de 1980, la localidad de Granadilla empezó a ser restaurada hasta convertirse en el pueblo museo que es a día de hoy. Una atracción turística que cada año atrae a ciento de visitantes que quieren disfrutar de sus antiguas murallas, de la casa de las Conchas o el antiguo Ayuntamiento, entre otros monumento de interés.

¿Qué ver en Granadilla, el pueblo fantasma?

A pesar de ser un pueblo fantasma, no esperes que vas a encontrarte con casas en ruinas y calles abandonadas a su suerte. Gracias al Plan de Reconstrucción y Restauración de Pueblos Abandonados, se encuentra en perfecto estado de conservación.

Cabe señalar que el acceso al pueblo está limitado, aunque es gratuito. Una vez en el  interior, el castillo es una de las visitas más importantes. Fue construido en el siglo XV y se compone de una torre central y cuatro semicirculares a las que se puede subir para disfrutar de las vistas del municipio y del embalse de Gabriel y Galán.

Uno de los mejores planes en Granadilla es pasear por la muralla, la cual se levantó durante la ocupación musulmana. La Plaza Mayor es un lugar con mucho encanto, donde se encuentra el antiguo Ayuntamiento. Muy cerca está la Iglesia de la Asunción, que data del siglo XVI.

A las afueras del pueblo fantasma se encuentra la ciudad romana de Cáparra, que se abandonó en el siglo IV. La entrada es gratuita y realmente merece la pena. Y, por último, si quieres completar la escapada, puedes conocer el pueblo de Hervás, situado a media hora en coche de Granadilla y nombrado Conjunto Histórico-Artístico.


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