La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que corresponde al senador Enrique Inzunza Cázarez tomar su propia decisión frente a la ciudadanía, luego de que el legislador anunció que retomará sus actividades presenciales en el Senado el próximo 30 de agosto, pese a los señalamientos en su contra.
Al ser cuestionada este martes sobre el anuncio del morenista, quien prevé participar en la Reunión Plenaria de Morena y el inicio del periodo ordinario de sesiones, Sheinbaum dijo que mantiene el mismo criterio que dijo un día antes sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Ayer di mi opinión sobre el caso del gobernador de Sinaloa, hoy con licencia; considero lo mismo en todos los casos que están bajo investigación de la Fiscalía, pero cada quien tiene una decisión frente a la gente, frente al pueblo; cada uno tiene que tomar también sus propias decisiones.
Inzunza anunció su regreso presencial después de 113 días de ausencia de las actividades del Senado.
El legislador sostuvo que su ejercicio como senador nunca estuvo en duda y que su decisión de reincorporarse no depende de lo ocurrido con Rocha Moya.
Aunque la presidenta Sheinbaum no planteó que Inzunza deba solicitar licencia ni ordenó su separación del cargo se refirió a la responsabilidad individual de quienes enfrentan investigaciones.
El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública una acusación contra Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos delitos de narcotráfico y armas
La presidenta también, en su conferencia matutina hizo referencia a los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos y sostuvo que cualquier solicitud de detención o extradición debe estar sustentada en pruebas.
Cuando hay una investigación por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que solicita una extradición, una detención, tiene que haber pruebas.
Explicó que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) realizar las investigaciones que determine y que, ante una eventual solicitud de extradición, las autoridades estadounidenses deberán presentar los elementos previstos por las leyes mexicanas.
Si hay una decisión del Departamento de Justicia de hacerlo y no presenta pruebas, pues entonces no tiene el sustento penal; tendría otras motivaciones.
Sheinbaum insistió en que ningún gobierno extranjero debe determinar las decisiones que corresponden a México.
En su posicionamiento, Sheinbaum también sostuvo que quienes participan en política deben ser personas “intachables, honestas, honradas”, con convicción y vocación de servicio.
Cuestionó además que medios de comunicación y redes sociales presenten acusaciones como hechos comprobados sin que existan pruebas o una investigación formal.
Se juzga desde los medios a alguien, ya es culpable, aun y cuando no haya pruebas o no haya investigación de una Fiscalía.
La presidenta pidió que las instituciones de procuración de justicia hagan su trabajo y que el Poder Judicial actúe conforme a sus atribuciones.
