Isidre Esteve: “Ya van 18 Dakares…”

Isidre Esteve: “Ya van 18 Dakares…”

Isidre Esteve estaba feliz, aunque con un sabor agridulce. Estaba contento por sumar una meta más en el Rally Dakar. Pero a su vez, no podía olvidar los problemas que le habían perjudicado durante el Rally. Primero, fue el fallo en un diferencial el que le perjudicó al inicio de la prueba en repetidas ocasiones. Logró mantener un muy buen ritmo, evitando riesgos y avanzando de forma constante, que le permitía pelear por un magnífico Top-20, pero en la etapa maratón, un contratiempo eléctrico le hacía perder más de 3 horas en las dunas que le impidieron pelear por ese resultado. Tenía el ritmo y el coche para ello, pero deberá esperar al próximo curso para lograr un resultado que le haga brillar.

“Estamos en el final y ya van 18, 18 Dakares, 10 en moto y 8 en coche. Estar aquí siempre es una buena experiencia. Naturalmente, de lo primero que me acuerdo es de cómo ha ido la carrera, y si me ha pasado algo, qué nos ha ocurrido y qué hay que hacer para que no vuelva a pasar. Nos dejamos 3 horas y media en el ‘Empty Quarter’, en la etapa Maratón por un problema eléctrico. No pudimos hacer nada, así que esperamos que no vuelva a suceder más”, dijo resignado el piloto del Repsol Toyota Rally Team.

“Pero también es un momento para agradecer a todos nuestros patrocinadores, a Repsol, a MGS, KH-7, Toyota España y Toyota Europa, todo el apoyo que tenemos para estar aquí. Y naturalmente, a nuestro equipo humano, que para mí es lo más importante: nuestros mecánicos, el trabajo inmejorable de Txema (Villalobos), ya que al final tener una persona como él al lado es clave cuando tenemos un problema, y por supuesto, mi mujer Lídia (Guerrero, su fisioterapeuta y esposa), sin ella, naturalmente, yo no estaría aquí. Así que gracias”, añadió el de Oliana (Lleida).

Un final con sorpresa

La última etapa no fue fácil para Isidre Esteve y Txema Villalobos, ya que un inconveniente final les complicaría la visión durante un cuarto de hora. Rodando justo detrás de Laia Sanz, la piloto catalana pegó un acelerón sobre una zona de barro, con tan mala suerte que ensució todo el cristal delantero del Toyota Hilux de Isidre Esteve.

“La etapa era muy bonita, divertida, porque era barro y era conducción a tope. He salido e iba detrás de Laia. Me he querido poner al lado y justo pilló barro, aceleró y me dejó el parabrisas completamente lleno de barro. Txema (su copiloto) me dijo: ‘Tira agua, tira agua’. Hemos ido unos 15 o 20 kilómetros que no veíamos nada, tirando agua y más agua. Suerte que teníamos de agua del parabrisas lleno, porque si no era un problema. Lo hemos limpiado, hemos podido continuar y ha sido divertido hasta el final”, apuntó entre risas al final, antes de que Laia Sanz se enterase por sorpresa de lo que había ocurrido. Todo fueron risas. Ambos pilotos de KH-7 habían llegado a meta, aunque tras un rally con más contratiempos de los esperados.




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