Juego de equilibrio entre Moses y Jones

Alex Mumbrú sigue con todas las piezas del tangram sobre la mesa, tratando de buscar el encaje correcto que permita despegar al RETAbet. Esto sin tener en cuenta un aspecto anímico cada vez más golpeado. El técnico trabaja a contrarreloj porque las manecillas del reloj avanzan y la clasificación empieza a dar cierto vértigo. Los mayores quebraderos de cabeza le llegan desde la zona interior. En el resto de posiciones se atisban algunos claros momentáneos, pero la pintura no carbura más allá de Balvin. La sombra de Lammers es muy alargada, incluso la de un Sulejmanovic que se encuentra al final de la rotación en el Iberostar Tenerife.

Kingsley Moses y Aaron Jones llegaron juntos en verano para reforzar el cuatro y el cinco, respectivamente. Tras los primeros duelos de ACB, Mumbrú cambió sus roles. Pero tampoco funcionó y el Bilbao Basket acudió al mercado para reforzar su juego interior con Huskic. A su favor tiene el idioma y que conoce de sobra la Liga. En contra, que llega fuera de forma porque jugaba poco en el San Pablo Burgos y que el coronavirus le ha hecho mella. Aunque son problemas que se solucionan con el tiempo.

La cesión del serbio hizo pensar en un efecto dominó. Uno entra, otro sale. Los focos se dirigieron a Moses, pero desde el club de Miribilla prefirieron esperar acontecimientos. Deben hilar muy fino en todos sus movimientos, no están para dispendios. En los últimos días parece que el nigeriano ha adelantado por la derecha a Jones. Ambos se encuentran en el alambre, en pleno juego de equilibrio. La realidad es que, por el momento, siguen las dos piezas encima de la mesa de Mumbrú.

13 efectivos, más Betolaza, tiene ahora a su disposición el de Barcelona. Sin contar a Rigo, que se perderá todo el curso debido a una lesión de rodilla. Esto se traduce en que el coach debe realizar un descarte por jornada en ACB. Además, cuenta con cinco cupos justos para los compromisos en la BCL: Reyes, Kljajic, Dos Anjos, Hakanson y Betolaza.

Las dudas con respecto a Moses se extienden más de lo que se puede ver a simple vista en los encuentros. Pero ha recibido otra oportunidad. El pívot, que completó una buena actuación en la única alegría frente a Obradoiro, fue el descarte para la cita europea ante el Pinar Karsiyaka por los cupos, jugó 6 minutos en Manresa y después se quedó a cero en los partidos contra el Real Madrid y el Baskonia. En el Buesa solo participaron nueve hombres y Moses se quedó en el banquillo por decisión de Mumbrú.

Sin embargo, Jones no se ha subido el tren. Ha partido seis veces en el quinteto inicial, aunque no se termina de adaptar y su incidencia en el juego es muy escasa. La consecuencia es que el técnico dio una vuelta de tuerca más ante el Bamberg. Incluyó al nigeriano en la rotación y hubo respuesta. En los 9 minutos que estuvo en el parqué firmó 10 puntos casi consecutivos que devolvieron al RETAbet al encuentro. Le valió a Moses como billete para regresar a la convocatoria en ACB en el reciente envite con el UCAM Murcia y Jones, por primera vez, se quedó fuera. Cierto es que el pívot no impuso sus centímetros y volvió a las andadas. ¿Girará de nuevo Mumbrú en su lista de prioridades?

Mientras tanto, Huskic completó un partido aseado en su debut a pesar de estar mermado. 8 puntos en 13 minutos. Miró al aro, aunque no estaba en condiciones de fajarse completamente. El paso del tiempo juega a su favor. No tanto con un Bilbao Basket que necesita acelerar todos los plazos y desatascar ese casillero de triunfos que se ha parado en el uno.


Source link