La madre de Lucas y Theo recuerda sus inicios en el Atlético, un desahucio…

Laurence Py, madre de Lucas y Theo Hernández, ex jugadores del Atlético de Madrid ahora en las filas de Bayern y Milan, respectivamente, ha concedido una entrevista al diario L’Equipe en la que repasa aspectos de la vida personal, de la trayectoria de sus hijos, cómo fueron las pruebas para ingresar en el club rojiblanco…

Los inicios

“Nunca presioné para que fueran profesionales. Necesitaba que hicieran alguna actividad. Rápidamente me convertí en una madre soltera (el padre, Jean-François Hernández, exfutbolista de Atléticp o Rayo, los abandonó) que trabajaba y necesitaba cuidarlos. Encontré el Rayo Majadahonda, que por ubicación me permitía salir rápidamente del trabajo e ir a verlos”.

Las pruebas con el Atlético

“El Atlético había invitado a Theo a hacer las pruebas, no a Lucas. Pero no tenía a nadie que cuidara de Lucas, así que vino con nosotros y se quedó jugando al lado del campo donde Theo estaba haciendo las pruebas. Vino un entrenador y me preguntó si él también era mi hijo y sugirió que se apuntase a jugar. ¡Y los cogieron a ambos! Solo les pedí que estuvieran en el mismo equipo al principio. Están separados por 15 meses y para mi organización personal era mejor”.

Los entrenamientos en Orcasitas

“Fui a todos sus partidos y casi todos sus entrenamientos. Las sesiones eran en Orcasitas, a unos 30 kilómetros de nuestra casa. Yo estaba al borde del campo con nuestro perro. Un día tenía tanto frío que me puse a andar y fui a un tatuador y le pedí que me hiciera dos estrellas en la muñeca. “Mis dos hijos están entrenando allí. ¡Se convertirán en grandes campeones!”, le dije”.

Sufrieron un desahucio

“Su padre ya había dejado la casa a principios de la década de los 2000. Pero seguimos viviendo en una hermosa casa, en una zona residencial, los tres. Cada uno tenía su propia habitación y había una piscina. Entonces, una mañana, suena el timbre. Un juez vino acompañado por agentes de policía. Me dijo que el padre tenía grandes deudas, que ya no podía pagar nada e incautaron todo. Nos dio ese día para irnos y cargar el coche con todo lo que pudiera. Lo llené al máximo, con las cosas de los niños. Y busqué un pequeño hotel. No nos quedaba casi nada. Los tres vivimos en una habitación durante largas semanas”.


Source link