La marcha de los Raptors de Juancho agota a unos Cavaliers sin la calma de Ricky Rubio

La marcha de los Raptors de Juancho agota a unos Cavaliers sin la calma de Ricky Rubio

En Downtown, en pleno majestuoso corazón de Toronto se percibe algo distinto. En el bullicio de la principal estación y más cercanaal pabellón, Union Station, discurre más tráfico del habitual, más de 200.000 personas diarias. Con no una, sino varias almas de la fiesta –Pascal Siakam (23 puntos), Gary Trent Jr. (19), Anunoby (18), Scottie Barnes (15) y Fred VanVleet (15)-. Los Raptors amargan la velada a los Cavaliers y se apoderan de la noche (108-105), pese a que no viven solos en el Scotiabank Arena. Conviven con sus ‘hermanos’ en la hockey sobre hielo, los Maple Leafs, y también comparten ciudad con los Blue Jays de béisbol. 

Pero es su noche, la de su debut en el ‘Home Opener’, la del estreno de, tras el interesante trailer del verano, Bo Cruz, Juancho Hernangómez, aclamado en su presentación en el palacio de los Raptors. No sería exagerado decir que el que más tras los Fred VanVleet, Scottie Barnes, Pascal Siakam y Nick Nurse.

No les puede corresponder más que con mucho esfuerzo en pocos minutos -un rebote y un robo en 7-, pero ya se ha ganado al público de un engalanado Scotiabank Arena, donde hay espacio antes del partido para el mayor de los desenfrenos como el baile de la mascota, para el más solemne de los momentos como la sentida interpretación de los himnos de Estados Unidos y Canadá. 

No se ve entre los presentes ni como asistente a Ricky Rubio, todavía convaleciente de su lesión y los Cavaliers le añoran pese a un supremo Donovan Mitchell, 31 puntos y 9 asistencias. Es precisamente en momentos como los de anoche cuando extrañan al base de El Masnou, necesitados de su calma para templar el ambiente. “Echamos de menos su espíritu, hace sentir bien a todos”, advertía J.B. Bickerstaff en la previa.

Los Cavs, por delante todo el partido aunque con rentas casi siempre inferiores a los 5 puntos y que nunca alcanzaron los 10 tantos, se sintieron agobiados ante la marcha de los Raptors en la noche de Toronto, enloquecida cuando el ‘niño de sus ojos’, el ‘Rookie del Año’ de la pasada temporada, Scottie Barnes, machacó el aro y le dio la vuelta a la tortilla a poco más de tres minutos para el final (98-97). Fue la jugada definitoria de la personalidad de los frenéticos Raptors. Los de Nick Nurse se lo pasaron bien corriendo y son tan rápidos y verticales todos que cualquiera puede empezar el contraataque tras coger el rebote. Y encandilaron a su parroquia con su físico y directo baloncesto, 6 asistencias menos que los Cavs -19 a 25-, que sufrieron hasta 16 pérdidas. 

Fue un triunfo de la pizarra de Nurse, de la rebelión de jóvenes con hambre como O.G. Anunoby y Gary Trent Jr. El entrenador de los Raptors, cinco años ya como ‘coach’ principal tuvo un ojo clínico al principio desactivando a un Darius Garland que se quedó en dos puntos en los 13 minutos que estuvo en la cancha -no volvió a salir por un corte en el ojo-, y neutralizando al final a Donovan Mitchell tras un fabuloso tercer cuarto con 23.   

La pizarra de Nurse detuvo a Garland hasta su lesión

“Sí, Darius Garland es increíble, su explosividad, sus cambios de dirección… Va a ser un gran desafío para nosotros hoy”, señalaba Nurse en la previa. Mostró sus dones de estratega y, sus jugadores, de intérpretes. Fred VanVleet le incordió pasando los bloqueos, Trent Jr, también bordó su defensa y se paralizó también Garland con la defensa de cambios. Sólo vio aro y no a sus compañeros liberados cuando la defensa de los Raptors colapsaba y se marchó con cinco pérdidas mientras Toronto volaba (28-22 al final del primer parcial). 

Bickerstaff tomó cartas en el asunto y el ‘chollo’ de Toronto con Darius se acabó. Al frente, como manejador, Donovan Mitchell, excelente como anotador con esos 31 tantos y su 12/21 en tiros  genial como asistente, con 9 pases de canasta. Para eso se trajo a Mitchell de los Jazz en uno de los golpes del verano. Él sí veía a los tiradores liberados en el perímetro y por fin Cleveland arrancó (51-57 al descanso), opositándole a los Raptors en el cinco contra cinco un bloque de hormigón armado en la pintura con el impetuoso Jarrett Allen y la experiencia de un ‘veterano de guerra’ como Kevin Love. 

Con la inestimable colaboración de Evan Mobley (14 puntos), Jarrett Allen (13) y Caris LeVert (10), los Cavaliers mantuvieron el ritmo en el tercer cuarto (76-84), hasta que los Raptors intensificaron la defensa con un enérgico final impulsado sin cesar por el Scotiabank Arena y Anunoby y Barnes se pusieron infalibles, con 10 y 6 puntos y un 3/4 y un 3/3 en tiros, acompañados por Gary Trent Jr. (7) y Precius Achiuwa, vitoreados todos ellos por un público fresco y vigoroso como su equipo. La primera tenía que ser la noche de los Raptors y lo fue. 




Source link