Las luces y sombras tras el asesinato de John F. Kennedy

Kennedy fue indudablemente una de las figuras políticas más simbólicas del siglo pasado, hombre atravesado tanto por sus convicciones como por sus amoríos, que dejó un tendal de cuestiones irresolutas al morir, muchas de las cuales siguen debatiéndose, incluso, hasta estos días. Corresponde preguntarse, entonces, por las luces y sombras tras el asesinato de John F. Kennedy.

Hay una parte de la historia que es sumamente conocida, la que indica que Kennedy fue asesinado hace más de 50 años, en 1963 por Lee Harvey Oswald, durante un recorrido por Dallas, en Estados Unidos.

Con su muerte, y sobre todo con esa clase de muerte, la figura de Kennedy terminó de posicionarse como la de un mito, como la de alguien que encarnaba mucho de lo que el sueño americano representa: el poder, el carisma, la popularidad y cierta atracción por lo prohibido.

Desde luego, esa se pareció más a la imagen final de un Kennedy que, a lo largo de su trayectoria, había aprovechado otros parámetros también muy valorados por buena parte de la sociedad norteamericana, como su devoción religiosa y su matrimonio aparentemente ejemplar.

Obras de Kennedy en la presidencia

Ya como máximo mandatario de los Estados Unidos, un cargo que ejerció por apenas 1.000 días, Kennedy se mostró como un presidente decidido, que hizo todo lo que estuvo a su alcance para evitar una guerra nuclear, y especialmente enfático en la defensa de los derechos civiles, con atención particular en la comunidad afroamericana, que era segregada hasta aquellos días.

Su conducción de la situación económica de la primera potencia mundial no fue menos exitosa, dejando atrás la recesión de los años anteriores, haciendo crecer el PIB varios puntos, si bien algunos le achacan las crecientes tasas de desempleo y el déficit presupuestario, críticas de opositores que si bien son válidas, se dieron durante un período de gobierno incompleto.

Escándalos por doquier

Pero esa fascinación atractiva que generaba en la mayoría no estuvo tampoco lejos de los escándalos, ya que constantemente se acusó a John F. Kennedy de seleccionar a muchos de sus familiares en puestos políticos relevantes para mejorar su condición de vida y darles notoriedad.

Asimismo, los amoríos y relaciones extramatrimoniales comenzaron a ser moneda corriente alrededor de la figura del presidente, siendo la más difundida de todas estas historias la que involucraba a Marilyn Monroe, una de las mujeres más bellas del mundo en esos tiempos. De ahí los misterio del asesinato de John F. Kennedy.


Source link