Las recaídas del Atlético


Desdibujado y derrotado por primera vez en 2019-20, la recaída del Atlético de Madrid fue indudable en el Reale Arena, el nuevo nombre de Anoeta, donde ha perdido en cuatro de sus últimas seis visitas, reavivó unas dudas ya recurrentes como foráneo y reafirmó su inquietud tras los parones.



El estadio de la Real Sociedad ya es casi como el Camp Nou para el Atlético en las últimas campañas; los dos terrenos que más derrotas, cuatro cada uno, le han provocado en los seis cursos más recientes de la Liga y, a la vez, los campos que han desfigurado más veces también al bloque de Diego Simeone en el campeonato.

Porque en Anoeta, ahora el nuevo Reale Arena, escenario de nueve partidos ya durante la era del técnico argentino en el banquillo del club rojiblanco, ha padecido cuatro derrotas en sus últimas seis comparecencias; casi todas incontestables, cuando fue remontado en 2014-15 (2-1), cuando fue doblegado en 2016-17 (2-0), cuando fue zarandeado por 3-0 en 2017-18 y este sábado, cuando cayó por 2-0.

“En el primer tiempo fueron mejores, en el segundo empezó igual, llegaron los dos goles seguidos y luego con 2-0 nos sacamos el peso del partido, empezamos a jugar y en 20 minutos me sentí identificado con lo que estábamos haciendo”, expuso Diego Simeone. Cuando el equipo alcanzó esos 20 minutos finales, el duelo ya estaba perdido.

No encontró, como en Leganés, donde ganó pero también sufrió de forma indiscutible en la puesta en escena en el segundo tiempo, a Joao Félix, cuando asistió a Vitolo para desbordar a la zaga contraria y vencer en Butarque (0-1). En Anoeta, el portugués fue cambiado por Ángel Correa antes de la hora del choque, aún con 0-0.

La derrota en San Sebastián, que recuerda por los trazos a la que vivió hace un año en la segunda cita liguera por 2-0 en Vigo, reincide en un problema indiscutible como visitante del Atlético, que no viene desde ahora, sino desde hace tiempo atrás, que muestra un equipo menos fiable, menos productivo y menos ganador que antes.

El pasado curso, por ejemplo, sumó menos de la mitad de los puntos por los que compitió lejos del Wanda Metropolitano: disputó 57 y ganó sólo 28. Además, de las primeras ocho salidas del torneo en 2018-19, apenas ganó una -empató seis y perdió otra-. También su mejor racha a domicilio en toda la campaña se limitó a dos triunfos.

El Atlético fue derrotado en cinco de sus 19 partidos fuera en la pasada Liga, la peor de toda la era Simeone en sus desplazamientos. En ninguna de ellas marcó ningún gol, como este sábado en San Sebastián. Y en cuatro de las cinco cayó por más de un tanto de diferencia, como este sábado contra la Real Sociedad.

El equipo rojiblanco, al mismo tiempo, ha ganado nada más la mitad de sus últimas doce visitas ligueras, con seis triunfos frente a un empate y cinco derrotas. Más allá en el tiempo, de sus últimas 27 salidas en el torneo, el Atlético ganó 10, empató 8 y perdió 9.

Son los datos que confirman su transformación en un visitante común, ajeno a los registros que se exigen para pelear por el campeonato -la pérdida de 28 puntos a domicilio fue el motivo de no competir la Liga con el Barcelona el pasado curso-, y que representan una inquietud, como también lo es últimamente la vuelta de cada parón de selecciones para el conjunto rojiblanco.

En sus últimos diez choques tras una interrupción de la competición por las fechas FIFA, cedió 15 de los 30 puntos que puso en juego, con tres triunfos, seis empates y la derrota contra la Real Sociedad, que asume el Atlético en su proceso de evolución: “Necesitamos crecer, sabemos qué somos y hacia dónde queremos ir”.


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