Locura en Le Mans con Molina y Albert Costa con grandes opciones de triunfo

Locura en Le Mans con Molina y Albert Costa con grandes opciones de triunfo

Todos pensaban que podía ser otro paseo triunfal de Toyota, uno más, para seguir con su racha victoriosa, que por ahora se ha prolongado en hasta 5 ocasiones seguidas desde que Alonso y compañía triunfaran en 2018, pero ha resultado ser lo contrario. Las 24 Horas de Le Mans de 2023 están siendo, tras 8 horas de carrera, las más apasionantes de las últimas décadas, sin ninguna duda. Una carrera loca por la aparición de la lluvia en hasta dos ocasiones, y en la que, por ritmo de carrera, las cosas están tremendamente igualadas entre los dos Ferrari y el Toyota 8 en una pelea en la que también se mantienen Peugeot, Cadillac y Porsche.

La edición centenario de Le Mans está haciendo honor a su aniversario y al hecho de ser una de las ediciones con más público que se recuerdan. En total, se esperaban más de 350.000 personas. Miles de ellas seguían caminando a pie, sillita de camping al hombro, a media noche. Otras muchas, siguiendo la carrera en los bares de las decenas de zonas de fans que hay ubicadas en el trazado de La Sarthe, de más de 13 km. Una locura de afición que se encontró con el premio gordo: una carrera apasionante en la que, a media noche, nadie es capaz de decir con total seguridad quién será el coche que este domingo a las 16.00 h cruce la meta como nuevo campeón. 

Buena salida del Toyota #8

El inicio de la cita, con los dos Ferrari en las dos primeras plazas de arranque, fue el esperado, con el Toyota 8 adelantando a ambos coches rojos y arrebatándole la primera plaza al #50 de Molina, pilotado por Nielsen. Pero a diferencia de otros años, llamaba la atención que el Toyota #8 no lograra desengacharse del grupo y abrir un gran hueco. Era el aviso de lo que estaba por venir.

El Ferrari #50 de Miguel Molina en las 24 Horas de Le Mans

Clive Rose / Getty

Lluvia torrencial

Tras varios accidentes iniciales, la lluvia llevó de forma torrencial en una parte del circuito para ponerle mucho más picante al asunto. Se vieron coches trompear y deslizar sobre el asfalto como si de una pista de patinaje se tratara. Y fue ahí cuando el Peugeot #94, pilotado por Menezes, dio la sorpresa por su gran ritmo en agua para colocarse en cabeza.

Con la marcha del agua, fue el Ferrari de Miguel Molina, con el catalán al volante, el que se hizo con el liderato en un grupo de cabeza muy apretado. Los Toyota, a más de un minuto, eran la sorpresa negativa. ¿Se estaban guardando una carta para alejarse de los problemas e iniciar durante la noche su remontada? Muchos pensaban que ese era el caso, pero el golpe de efecto se retrasaba. 

La lluvia vuelve a golpear y salida de pista del Ferrari #50

Al caer el sol, la lluvia volvió a golpear la pista francesa y con ella, el Ferrari #50 de Molina sufrió una salida de pista con el asfalto mojado pero pudo evitar el muro. Perdía así la primera plaza y la entregaba, teniendo que entrar a boxes para resetear el coche, algo por lo que perdieron medio minuto. Pero seguían en plena pelea y con las opciones intactas. 

Golpe de teatro: abandono del Toyota #7

Llegó entonces el gran golpe de teatro, un accidente del Toyota #7, que recibió un golpe de un Ferrari GT, que le dejó fuera de carrera. El coche campeón de 2021, uno delos grandes favoritos, se quedaba parado y tenía que abandonar. El primer gran adiós de la carrera. 

Poco después, llegaría otro susto para Ferrari, en este caso el #51. El coche rojo, pilotado por Pier Guidi, se fue a la grava pero pudo volver al asfalto, cediendo la primera plaza al Peugeot, que pese a no ser el más rápido, estaba cumpliendo a la perfección el plan previsto de hacer una carrera sin errores y sin tiempo perdido en boxes para mantenerse con opciones a todo ante su gente en su regreso a Le Mans 12 años después

De esta forma, se llegaba a las 00.30 de la noche, con aún 15.30h de carrera por disputarse, con el Peugeot # como nuevo líder por delante del Ferrari #50 de Miguel Molina (2º) y el Cadillac #2 (3º), Cuarto era el Ferrari 51 tras su salida de pista, sin consecuencias, y en 5ª posición, el Toyota #8 campeón del pasado curso, mucho más lejos de lo que nadie podría pensar a estas alturas de la carrera. 

El Peugeot número 94, líder tras las primeras 8 horas de carrera gracias a su gran ritmo en agua

El Peugeot número 94, líder tras las primeras 8 horas de carrera gracias a su gran ritmo en agua

WEC

Albert Costa, líder

Tras las primeras 8 horas de carrera, el Inter Europol #34 del catalán Albert Costa había logrado una enorme remontada gracias a su gran ritmo y constancia en la categoría LMP2. Salía el 13º y cuando lo cogió Albert ocupaba la 7ª plaza. El relevo del catalán fue una exhibición: hizo un enorme trabajo, llevando su vehículo hasta la 2ª posición. Tras acabar su relevo, Fabio Scherer, su compañero, puso la puntilla escalando hasta la primera plaza. 




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