Los republicanos imponen sus condiciones para enviar recursos a la frontera de Estados Unidos



El cara a cara entre demócratas y republicanos en Washington por responder al drama humano en la frontera sur de Estados Unidos terminó este jueves, cuando la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, admitió que no tenía fuerzas dentro de su propio partido para imponer sus condiciones al Senado o presidente Donald Trump. Pelosi, líder de los demócratas en el Congreso, aceptó someter a votación sin modificaciones una ley elaborada por los republicanos para un asunto en el que los demócratas habían tomado la delantera.
El pasado fin de semana, los medios de Estados Unidos comenzaron a publicar el relato de un grupo de abogados que denunciaba condiciones insalubres e ilegales en los centros de detención de inmigrantes a lo largo de la frontera de Texas. Fueron especialmente impactantes las descripciones de las paupérrimas condiciones en las que estaban niños pequeños no acompañados y madres con bebés. Además, el lunes trascendió la fotografía de un padre y su hija de casi dos años ahogados en el río Grande cuando trataban de llegar a EE UU, a la altura de Matamoros, Tamaulipas.
Ante esta situación, Pelosi convenció el martes a los demócratas más izquierdistas para aprobar en la Cámara de Representantes, donde tienen mayoría, una ley que destinaba 4.500 millones de dólares a los servicios de la frontera. el ala más izquierdista consideraba que otorgar este presupuesto es justificar la política de crueldad de Trump en la frontera. Al día siguiente, la mayoría republicana en el Senado rechazó esta propuesta y aprobó otra ley similar que destina 4.600 millones al mismo fin. Esta ley tuvo más apoyo bipartito que la de la Cámara (84 votos contra 8).
Ambas se diferencian en que la de los demócratas establece condiciones estrictas a la forma en que se gasta el dinero, principalmente para asegurar que se destina a ayuda humanitaria, mejora de las condiciones de detención y agilizar los traslados de menores fuera del sistema cuanto antes. La ley del Senado otorga más manga ancha a la Casa Blanca para destinar el dinero a otras cosas, como reforzar los cuerpos de seguridad de la frontera. El presidente Donald Trump se encuentra en la cumbre del G-20 en Japón y no ha indicado que esté dispuesto a firmar ninguna de las dos si no le acercan a su objetivo de sellar la frontera y disuadir la llegada de inmigrantes.
“Lo primero son los niños”, dijo Pelosi en un comunicado citado por CNN. “Al final, tenemos que asegurarnos de que los recursos para proteger a los niños estén disponibles”. La ley se iba a votar este mismo jueves “a regañadientes”. La decisión se produce por la presión de los demócratas moderados en la Cámara, que han exigido a la presidenta que aceptara la ley bipartita del Senado.
Antes de la reunión con su grupo, Pelosi habló por teléfono con el vicepresidente Mike Pence. Según The New York Times citando fuentes conocedoras de la conversación, este le aseguró verbalmente que la Casa Blanca aceptaba algunas de las condiciones que exigían los demócratas, como la obligación de informar al Congreso en 24 horas si un menor muere bajo custodia (ha habido seis casos en un año) y reducir el tiempo que los menores pasan en los centros de procesamiento tras cruzar la frontera.
Pelosi admite con esta decisión una derrota frente a los republicanos, a pesar de haber tomado la delantera para responder a la indignación pública que está creciendo en Estados Unidos sobre las condiciones en la frontera. La derrota viene provocada por la división en los demócratas que hasta ahora la presidenta de la Cámara había gestionado con reconocida maestría.


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