La sentencia a cadena perpetua contra Ismael ‘El Mayo’ Zambada no representa el final de su historia judicial en Estados Unidos, sino el inicio de una nueva etapa marcada por una investigación que permanece abierta y cuyo contenido podría tener implicaciones para funcionarios, políticos y miembros de las fuerzas de seguridad vinculados con el Cártel de Sinaloa, afirmó el periodista Jesús Esquivel.
Durante su participación en Aristegui en Vivo, sostuvo que la resolución dictada por el juez Brian Cogan era esperada, pero subrayó que un hecho ocurrido tras la audiencia modificó el panorama: la respuesta del fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., al ser cuestionado sobre una posible cooperación del capo sinaloense con las autoridades estadounidenses.
Tras la sentencia, Esquivel preguntó al administrador de la DEA, Terry Cole, si las autoridades seguían buscando obtener información de Zambada, a quien describió como “básicamente una mina de oro” por los más de 40 años de conocimiento que tendría sobre redes de narcocorrupción en México. Sin responder directamente, intervino Nocella Jr., quien declaró: “Sé que le dirigió la pregunta al señor Cole. Lamentablemente, no podemos revelar información sobre investigaciones en curso, ni siquiera sobre su existencia. No podemos hacer más comentarios.”
Para Esquivel, esa respuesta confirma que el caso no concluyó con la imposición de la cadena perpetua. “Una investigación en curso. No está cerrado el capítulo judicial de Ismael ‘El Mayo’ Zambada en los Estados Unidos”, afirmó.
El periodista consideró que, de haberse cerrado definitivamente el expediente, el fiscal no habría hablado de investigaciones en desarrollo. A su juicio, el contenido de cualquier eventual colaboración permanecerá reservado durante años.
“No nos vamos a enterar a lo mejor mientras estemos vivos de qué información, qué tipo y sobre qué ‘El Mayo’ Zambada le estará dando a los fiscales federales de Estados Unidos”, dijo, al señalar que la respuesta del fiscal únicamente permitió corroborar la existencia de una investigación abierta.
Esquivel planteó que la información que pudiera aportar el fundador del Cártel de Sinaloa podría derivar en nuevas acusaciones. “Van a escribir las coplas más importantes y difíciles que amenazan al sistema gubernamental mexicano, militar, político, y policial”, sostuvo, y mencionó la posibilidad de que salgan a la luz nombres de políticos, exgobernadores, secretarios de Estado y otros funcionarios que, según dijo, habrían recibido pagos del grupo criminal.
“¡Ay, cabrón!”
El periodista relató que la audiencia duró alrededor de 40 minutos y se limitó a formalizar la sentencia que ya se anticipaba: cadena perpetua y una multa de 15 mil millones de dólares.
Narró que unos 30 reporteros ingresaron a la sala del juez Brian Cogan, donde también se encontraban funcionarios del Departamento de Justicia, del Departamento de Seguridad Interior, agentes de la DEA, del FBI y fiscales de distintas jurisdicciones federales.
Sobre la comparecencia de Zambada, describió que el narcotraficante ingresó con uniforme color caqui y una camisola naranja, escoltado por dos alguaciles federales. “Entró con un paso muy cansino, renqueando de la pierna derecha”, relató Esquivel. Agregó que, al intentar sentarse, el capo pronunció en español la expresión “¡ay, cabrón!”, que interpretó como una muestra de dolor físico y no de sorpresa.
Otro aspecto que llamó su atención fue que, durante la discusión sobre las condiciones de reclusión solicitadas por la defensa, el juez hizo referencia a un deterioro cognitivo del acusado.
Esquivel explicó que Cogan señaló que Zambada “ya tiene un desequilibrio cognitivo” y dejó en manos del Buró Federal de Prisiones la determinación sobre el centro penitenciario adecuado para atender su estado de salud. Añadió que los fiscales no objetaron ese planteamiento.
Persisten dudas sobre su llegada a Estados Unidos
El periodista también sostuvo que continúa sin esclarecerse cómo llegó Zambada a territorio estadounidense en julio de 2024.
Recordó que, durante la conferencia posterior a la audiencia, Nocella Jr. afirmó que Joaquín Guzmán López secuestró a Zambada y lo trasladó a Estados Unidos, pero precisó que las autoridades “no condonamos el secuestro”, dejando claro que ese hecho no generaría beneficios automáticos para el hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
Esquivel consideró que ese episodio difícilmente podrá esclarecerse de manera pública y señaló que tanto Joaquín Guzmán López como Ovidio Guzmán continúan negociando acuerdos de cooperación con las autoridades estadounidenses.
Esquivel dijo que al término de la audiencia, la fiscal Andrea Goldberg le comentó: “Estamos contentos pero ya veremos”, mientras que el fiscal Francisco Navarro le expresó en español: “Felices pero tenemos que seguir trabajando”, declaraciones que, a su juicio, reflejan que las autoridades consideran que el caso aún no ha concluido.
El periodista insistió en que la sentencia marca únicamente el fin del proceso público contra Zambada, pero no de las investigaciones derivadas de su caso. “Muchos medios de comunicación se fueron con la idea de que se acabó el corrido definitivamente. Nocella lo dice, que es una investigación en curso”, señaló.
“La semana pasada dije: vamos a escuchar las últimas coplas del corrido de ‘El Mayo’; judicialmente sí, nunca más lo volveremos a ver posiblemente, pero ahora viene otro corrido, el más peligroso para el sistema corrupto de México, para el gobierno, para los militares, los policías y políticos que han formado parte de esta cadena de dolor por décadas”, concluyó.
