Robin Gosens, nueva estrella alemana tardía tras una carrera atípica

El carrilero izquierdo Robin Gosens, figura en la victoria de Alemania contra Portugal, llegó a su selección de manera tardía, debutó a los 25 años, y tras una carrera atípica que lo llevó de Holanda a Italia, donde juega en el Atalanta, sin haber jugado nunca en la Bundesliga.

Gosens tampoco estuvo nunca en un internado de alto rendimiento ni jugó en las categorías inferiores de la selección alemana.

Gosens, de padre holandés y madre alemana, nació en Emmerich, cerca de la frontera entre Alemania y Holanda.

Su carrera internacional también hubiera podido ser con Holanda y Ronald Koemann cuando era seleccionador se planteó convocarlo pero Gosens optó por Alemania y fue invitado por Joachim Löw por primera vez para los partidos de la Liga de Naciones en 2020.

El equipo que descubrió a Gosens fue el Vitesse Arnheim que le dio su primer contrato profesional en 2013 y lo cedió al FC Dodrecht, de la segunda división holandesa, para que tuviera minutos. Antes Gosens había sido rechazado por las categorías inferiores del Borussia Dortmund.

De Dodrecht, equipo con el que ascendió, pasó al Heracles Almelo con el que se clasificó en 2016 para la Liga Europa. Luego se fue a la Serie A, al Atalanta Bérgamo, donde todavía juega y donde fue detectado por los ojeadores de la Mannschaft.

“Cuando llegue el caso de ser convocado por una u otra selección decidiré con el corazón. No creo que haya una decisión buena y otra mala”, dijo Gosens cuando su nombre empezó a sonar tanto para Alemania como para Holanda.

Löw encontró en Gosens un jugador que cuadraba bien con el nuevo sistema que había empezado a probar con la Mannschaft, con tres centrales y dos laterales muy adelantados que debían tener un papel clave en la parte ofensiva.

Para la posición había otras alternativas. Marcel Halstenberg, que entró por Gosens ante Portugal en el minuto 60 cuando Alemania ya ganaba 1-4, o Christian Günter, que también está en la convocatoria de esta Eurocopa.

Sin embargo, quien más aporta en la parte ofensiva es Gosens, como lo mostró contra Portugal con su gol y sus dos asistencias.

“Jugó muy bien pero solo fueron 60 minutos. Pero bueno, el juega en Italia”, bromeó Thomas Müller al final del partido.

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“Es preferible jugar bien 60 minutos a jugar mal 90”, le contestó bromeando Gosens.

La sustitución se debió a problemas de abductores que, según Löw, no son graves y no implican problemas para el siguiente partido contra Hungría.

En su posición Gosens tiene una ventaja que se deriva de algo circunstancial y que tiene algo de paradójico. Alemania tiene la tendencia, voluntaria o involuntaria, a armar el juego por la banda derecha pues los jugadores están acostumbrados a darle la pelota Joshua Kimmich.

Eso recarga el juego hacia la derecha hacia donde también tiende a moverse la defensa rival con lo que, cuando hay un cambio de frente hacia la izquierda y Gosens recibe la pelota, dispone de mucho espacio para explotar sus virtudes.


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