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Es uno de los cantantes que más opiniones a favor y en contra generan últimamente. Con su reguetón de finos arreglos y una imagen impecable, Maluma (1994, Medellín, Colombia) ha conquistado a multitud de jóvenes de Latinoamérica y España, como demuestra la extensa gira que está recorriendo nuestro país este mes (el día 20 en Madrid, el 22 en Murcia, el 23 en Málaga y el 24 en Sevilla son las últimas fechas; después se presentará en Londres, París y varias ciudades italianas). Por otro lado, sus letras, generalmente de alto contenido sexual, no pasan la prueba del detector de machismo de muchas personas sensibilizadas con el problema de la desigualdad en función del sexo. Analizamos todas las facetas del solista latino de moda a través de expertos, en busca de pros y contras.

Muy a favor: su voz “accede bien a notas altas”

¿Es buen cantante Maluma? Se lo preguntamos a Jorge Ramos, profesor de canto moderno con 12 años de experiencia. “Por su estilo de música, la finalidad de la voz no es brillar por un gran dominio de la técnica vocal, sino interpretar y transmitir el mensaje de sus letras”, responde, cosa que, a juzgar por su éxito, consigue. “Con respecto a la estética de su voz, se basa en recursos tales como el raseo, es decir, una distorsión tenue que se consigue a través de expulsar más aire, y que se utiliza para transmitir dulzura o melancolía, con una resonancia en la que prima una sonoridad un tanto nasal, pero sin llegar al extremo de cantantes como Eros Ramazzotti, y con un buen acceso a sus notas medias y altas”.

“La estética de la voz del colombiano se basa en recursos como el raseo, es decir, una distorsión tenue que se utiliza para transmitir dulzura o melancolía”, explica el profesor de canto moderno Jorge Ramos. Instagram

Muy en contra: sus versos son “fáciles y repetitivos”

Para un análisis estrictamente formal de sus letras recurrimos al poeta mallorquín y filólogo Pedro Andreu, ganador del Premio Nacional de Poesía Blas de Otero en 2001. Su último libro es La amplitud de una nevera americana (Mueve la Lengua, 2015). “Despojadas del abrigo de la música, sus letras son flojas y reiterativas en todos los aspectos”, señala. “Tienden a la rima fácil (gerundios, infinitivos y formas personales de verbos, por encima de sustantivos y adjetivos, que requieren mayor ingenio) y caen frecuentemente en el ripio, palabra superflua o frase hecha que se usa con el objeto de completar un verso o de lograr una rima fácilmente y que degrada la calidad del poema”.

Según Andreu, su vocabulario es repetitivo, “lo que denota pobreza léxica. Apenas encontramos adjetivos o adverbios, sino tan solo verbos, sustantivos y conectores. Hay un uso abusivo de frases hechas y tópicos, y los recursos estilísticos escasean: práctica ausencia de comparaciones o imágenes potentes y originales, poquísimas metáforas, que, cuando aparecen, son tan manidas que prácticamente se han lexicalizado y pasan desapercibidas. En síntesis, las letras de Maluma no resisten un análisis filológico serio, son facilonas y poco trabajadas: de lenguaje llano, tosco y falto de gracia o de riqueza literaria”.

Muy a favor: la música “te hace bailar” y es “original”

“Es uno de los artistas de reguetón que ha escogido acercarse más al pop —apunta Víctor Lenore, crítico musical—, y esa mezcla la hace muy, muy bien. En ese tipo de música hay un baremo claro: si te hace bailar, es buena, y si no te hace bailar, no es buena. Canciones como Cuatro babys o Felices los 4 te hacen bailar”. El periodista destaca la brillantez de sus producciones y lamenta los prejuicios contra la música latina en general. “El otro día leía un artículo sobre J Balvin en el New York Times y te das cuenta de la diferencia de enfoque que hay en España: allí lo tratan igual que a Drake. Aquí, como me dijo una vez Juan Magán, a toda la música latina la llamamos pachanga”.

En opinión de Román Rodríguez, profesor de conservatorio y director de los cursos de verano de música moderna de la Universidad de Alicante, el sonido de Maluma es “original, ya que, aunque su estilo es reguetón, conserva claras influencias del reggae y fusiona el reguetón con el pop latino. La utilización de introducciones en algunos de sus temas con piano o guitarra le da singularidad a sus canciones. Así como los diferentes cambios de tempo”.

“Maluma viste como tiene que vestir una superestrella latina en 2017, y está bien que sea así
“Maluma viste como tiene que vestir una superestrella latina en 2017, y está bien que sea así”, opina el experto en moda masculina Carlos Primo. Instagram

Muy en contra: sus letras contienen “micromachismos camuflados”

El reguetón arrastra fama de ser un género denigrante para la mujer, aunque, como precisa Ofelia E. Oliva, copresidenta de la asociación feminista Órbita Diversa, el machismo “no es coto privado” de este estilo musical. Oliva detecta micromachismos, “mensajes sexistas que transmiten las canciones, las películas o los libros y que funcionan como un virus, perpetuando el machismo”. Pone como ejemplo los mensajes de Cuatro babys, que Maluma interpreta con tres raperos (“Estoy enamorado de cuatro babies, siempre me dan lo que quiero. Chingan cuando yo les digo, ninguna me pone pero”): “Transmiten un modelo de masculinidad machirulo y en manada, llevado al límite”. En cuanto a su actual éxito, Felices los 4, “funciona con mensajes de amor romántico similares a muchas canciones de pareja (en este tema él le propone ‘un trato’, entendemos que de relación abierta), pero al considerar que la chica siempre volverá a él se trata de un micromachismo camuflado. No queda claro si ambos desean eso”, indica César Mediavilla, cofundador de la misma asociación.

Muy a favor: su imagen es “coherente” y “cercana”

El experto en moda masculina Carlos Primo encuentra el estilismo de Maluma “muy coherente con su actitud y con su música”. Lo describe así: “Básicamente, viste con una versión más estilizada y más latina del look hip hop clásico: prendas deportivas, versiones llamativas de clásicos urbanos (por ejemplo, las bombers de colores y metalizadas) y sastrería ajustada con toques de brillo y joyería bien visible. Por supuesto, tiene una imagen potente y llamativa, con rasgos muy identitarios, muy de barrio (cejas cuidadas pero pobladas, barba y bigotillo, corte de pelo muy apurado) que le hacen más cercano”. ¿Su veredicto? “Viste como tiene que vestir una superestrella latina en 2017, y está bien que sea así. El mejor estilo es el que se lleva con naturalidad, y a Maluma el suyo le sienta como un guante”.

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