La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno mantiene abierta la posibilidad de explotar gas natural no convencional en México mediante técnicas de fracturación hidráulica (fracking), siempre que existan condiciones científicas, ambientales y sociales que lo permitan.
Su postura contradice el compromiso 87 que asumió durante su campaña presidencial en 2024, de no apoyar esa práctica.
Durante su conferencia matutina, la mandataria rechazó haber prometido una prohibición absoluta del fracking y sostuvo que el objetivo de su administración siempre ha sido garantizar la soberanía energética con el menor impacto ambiental posible.
Nunca lo dije en campaña como tal; lo que hemos planteado siempre es que buscamos la soberanía energética garantizando los mínimos impactos ambientales y la justicia social.
Sin embargo, el 1 de marzo de 2024, al presentar sus 100 compromisos para el Segundo Piso de la Transformación, Sheinbaum incluyó el compromiso número 87, en el que aseguró que no habría este tipo de explotación.
No vamos a apoyar la explotación de gas mediante fracking.
Además respaldó la propuesta de reforma constitucional impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para prohibir esa técnica.
Sin embargo, este jueves la presidenta argumentó que el contexto energético obliga a evaluar nuevas alternativas para reducir la dependencia del gas importado.
Sheinbaum aclaró, que cualquier proyecto deberá cumplir primero con una serie de requisitos técnicos y ambientales.
Entre ellos, mencionó comprobar la existencia de agua salada en el subsuelo para evitar el uso de agua dulce, confirmar que existen reservas de gas y verificar que las nuevas tecnologías permitan reducir al mínimo los impactos ambientales.
Primero que nada hay que ver si hay agua salada en el subsuelo, antes que cualquier cosa, y ver la factibilidad incluso de que en efecto hay gas; mientras eso no ocurra, no podemos decir si seguimos avanzando.
También anunció que la cuenca Tampico-Misantla quedará excluida de cualquier explotación de gas no convencionaly precisó que esa decisión será formalizada mediante un decreto.
En contraste, adelantó, otras regiones del país continuarán bajo evaluación para determinar si cumplen con las condiciones necesarias.
Sheinbaum reveló además que el 70 por ciento del gas que consume México ya es gas no convencional importado de Estados Unidos y que ese combustible, dijo, también abastece una parte importante de la generación de electricidad en el país.
La mandataria sostuvo que esa dependencia representa un riesgo para la soberanía energética nacional y planteó analizar si México puede producir ese recurso bajo estándares ambientales y sociales más estrictos.
Añadió que antes de impulsar el gas no convencional, el Gobierno federal dará prioridad al desarrollo de energías renovables, al uso eficiente de la energía y a la explotación de yacimientos convencionales.
Proteger a las comunidades, proteger a la gente, proteger el medioambiente y ver si las nuevas tecnologías nos permiten la producción de gas no convencional en México en ciertas zonas.
Al mismo tiempo, Sheinbaum defendió la construcción de la refinería Olmeca, en Dos Bocas y aseguró que, sin esa infraestructura, México dependería aún más de la gasolina importada en un contexto internacional marcado por el conflicto con Irán.
“Si no se hubiera hecho la refinería de Dos Bocas, estaríamos dependiendo de la gasolina importada en un momento donde hay desabasto de gasolina importada en el mundo por el conflicto en Irán.”, expuso.
