Silva confía en volver antes del Mundial

Silva confía en volver antes del Mundial

Imanol Alguacil se despertaba con esta pesadilla en los hoteles de concentración de la Real durante esta serie de partidos. David Silva se rompía y tenía que prescindir de él, como tantas veces durante los 27 meses que lleva el grancanario en la escuadra txuri urdin. Ahora ese mal presagio se ha hecho realidad y la lesión del mago de Arguineguín es un hecho. Pero no está todo perdido. Se pierde, con seguridad, tres encuentros tan vitales como los tres siguientes contra el Omonia Nicosia, el Betis y el Manchester United, pero, por el momento, no está descartado para los tres últimos envites del final de la serie: frente al Valencia en Anoeta, el Sevilla en el Pizjuán y el Cazalegas en Talavera de la Reina.

El parte médico que ofreció ayer por la mañana la Real confirmaba la existencia de una lesión muscular sufrida durante el encuentro ante el Valladolid. El grancanario, según el parte médico del club, fue víctima de una “lesión en el músculo recto femoral derecho”. No especifica ni el grado de la rotura ni el plazo de recuperación, como es habitual, aunque no se trata de una dolencia excesivamente grave, según ha podido saber MD. De momento, ya ha comenzado con fisioterapia.

Los datos de Silva

Hugo Navarro (MD)

No se trata de una baja más, es una ausencia más que sensible para su equipo. Esta Real estaba diseñada, en principio, para cubrir con garantías las ausencias de futbolistas clave como el grancanario, pero este mismo curso ha sido evidente que cuando ha faltado la continuidad en el juego se ha roto y la consistencia del equipo se ha desvanecido. Es quizá el elemento clave del ataque, el pegamento.

Los técnicos y los aficionados se estaban felicitando porque, a sus 36 años -en enero cumple 37-, estaba siendo respetado por las lesiones este curso. Hasta ahora. La actual es la octava dolencia muscular que padece el ‘21’ desde que arribó a la Real en agosto de 2020, a lo que hay que añadir el coronavirus con el que llegó.

Es inconcebible hasta dónde podía haber llegado la Real en el caso de que Silva hubiera podido gozar de una mayor continuidad. Y es que, hasta la fecha, sólo ha podido disputar 72 encuentros de los 116 librados por su equipo en estas tres campañas, un 62%. Y los resultados, que no mienten, confirman la trascendencia que tiene Silva en el juego y la suerte final de la Real.

Con él, 58% de triunfos; sin él, el 32 %

El conjunto txuri urdin gana el 58% de los partidos cuando está Silva, porcentaje que se desploma al 32% cuando no puede saltar al campo. En el capítulo de derrotas, el equipo cae en el 23% de las ocasiones en las que colabora Silva con su fútbol de salón, pero en un 29% sin el de Arguineguín.

Imanol, por lo tanto, tiene la compleja tarea de tratar de hacer olvidar a su ‘21’ durante los próximos partidos con los elementos de que dispone, que no son demasiados por las lesiones. No se prevé que cambie de sistema pese a esta baja que condiciona mucho el estilo y pese a ello hay diversas alternativas.

Esta temporada, tanto Brais, centrando su habitual posición, como Kubo, han sido los que, fundamentalmente, han ocupado la posición de Silva cuando éste no ha estado. El desplazamiento del gallego permitiría la incorporación al ‘once’ de Turrientes o Illarramendi. Si el nipón hace de Silva, la puerta se le abre en la delantera a Carlos Fernández o a un Navarro que también podría ocupar esa demarcación en la mediapunta.

La opción quizá más arriesgada, pero al mismo tiempo natural, sería la de alinear a Pablo Marín en el vértice ofensivo del rombo. Sólo lleva un partido en el primer equipo, 17 minutos más descuento en concreto, pero ya demostró todo el fútbol que lleva dentro.




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